El independentismo moderado gana por sorpresa las elecciones en Groenlandia
El partido liberal Demokraatit ha logrado una sorpresiva victoria en las elecciones generales de Groenlandia, obteniendo el 30 % de los votos. Con más del 95 % del escrutinio completado, la formación liderada por Jens-Frederik Nielsen, un exjugador de bádminton de 33 años, ha triplicado su apoyo respecto a los comicios de 2021, convirtiéndose en la fuerza política más votada. Su postura a favor de la independencia del reino de Dinamarca, aunque de forma gradual, ha sido clave para atraer a un electorado que busca cambios en la política de la isla.
En segundo lugar se ha situado Naleraq, una formación populista e independentista que aboga por iniciar de inmediato el proceso de autodeterminación. Con un 25 % de los votos, el partido liderado por Pele Broberg ha duplicado su respaldo en comparación con las elecciones anteriores. Ha logrado una fuerte presencia en las zonas rurales y más remotas de Groenlandia, aunque su apoyo en la capital, Nuuk, ha sido más limitado.
El gran derrotado de estos comicios ha sido el partido ecologista y de izquierdas Inuit Ataqatigiit, encabezado por el primer ministro Múte Egede. La formación ha caído al tercer puesto con poco más del 20 % de los sufragios, frente al 36 % que obtuvo en 2021. Su socio en la coalición de gobierno, el socialdemócrata Siumut, ha sufrido una pérdida aún más drástica, reduciendo su apoyo a la mitad y quedándose con solo el 15 % de los votos. Se trata de la primera vez en la historia política de Groenlandia que ninguna de estas dos formaciones logra la victoria en unas elecciones generales.
Atassut, el único partido groenlandés que defiende la permanencia en el reino de Dinamarca, ha obtenido un discreto 7 % de los votos, una cifra similar a la de los comicios anteriores. Por su parte, Qulleq, otra formación independentista, ha quedado sin representación parlamentaria al no superar el 1 % de los sufragios.
La viabilidad económica antes de la independencia
Las elecciones han estado marcadas por un contexto de creciente tensión geopolítica. En los últimos meses, el presidente de EE UU, Donald Trump, ha manifestado abiertamente su interés en anexionar Groenlandia, destacando su valor estratégico y sus vastos recursos naturales. Ha calificado la “propiedad y el control” de la isla como una “necesidad absoluta” e incluso ha insinuado la posibilidad de una intervención militar. Este discurso ha generado un intenso debate en la isla, donde cinco de los seis partidos que concurrían a las elecciones son favorables a la independencia, aunque con posturas divergentes sobre el ritmo y los medios para alcanzarla.
El Estatuto de Autonomía de Groenlandia, aprobado en referéndum en 2009, establece el derecho a la autodeterminación. Para que la independencia se haga efectiva, sería necesario que el Parlamento groenlandés (Inatsisartut) aprobase una resolución en ese sentido, que posteriormente debería ser negociada con Copenhague y ratificada en un referéndum. Finalmente, la decisión requeriría la aprobación del Parlamento danés.
Demokraatit, a pesar de su victoria, mantiene una posición prudente sobre el proceso independentista. Su líder, Nielsen, ha subrayado la necesidad de fortalecer la economía antes de dar cualquier paso en esa dirección. Actualmente, Groenlandia depende en gran medida de la subvención anual de más de 500 millones de euros que recibe de Dinamarca, la cual representa aproximadamente la mitad del presupuesto de la isla. La formación liberal apuesta por el desarrollo de sectores como la minería, la extracción de hidrocarburos y el turismo como pilares para una futura independencia económica.
El próximo desafío de Nielsen será la formación de un gobierno estable. Para ello, necesitará el respaldo de otras fuerzas políticas, lo que podría derivar en una compleja negociación con partidos de posturas divergentes sobre la independencia. Mientras Groenlandia se adentra en un nuevo ciclo político, el debate sobre su futuro sigue abierto y con implicaciones que van más allá de sus fronteras. @mundiario


