Vance promete a Israel apoyo total en la “difícil tarea” de desarmar a Hamás y reconstruir Gaza
La visita del vicepresidente J. D. Vance a Jerusalén ha servido como reafirmación del compromiso estadounidense con el proceso de paz en Gaza. Tras una semana marcada por la violencia y la incertidumbre sobre la continuidad del alto el fuego, Vance subrayó que Estados Unidos está “plenamente comprometido” con la ardua tarea de desarmar a Hamás, reconstruir Gaza y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, sin que el grupo armado vuelva a representar una amenaza para Israel.
En una conferencia de prensa junto al primer ministro israelí Benjamín Netanyahu, el vicepresidente reconoció que el camino por delante “no será fácil”, pero insistió en que Washington continuará implicado “hasta garantizar resultados sostenibles”. Su mensaje llega en un momento delicado, cuando tanto la tregua como la reconstrucción atraviesan tensiones operativas y políticas.
La propuesta de desarme de Hamás constituye el eje más complejo del acuerdo de alto el fuego mediado por Trump. Aunque Israel lo considera una condición indispensable para la estabilidad, el grupo islamista lo percibe como una rendición. Según fuentes diplomáticas, el desafío radica en convencer a Hamás de entregar las armas a cambio de garantías políticas y económicas para la población civil.
Vance reconoció que no existe un plazo fijado para este proceso y pidió “paciencia y realismo”. Recordó que buena parte de la infraestructura de Hamás y de los restos de rehenes israelíes aún permanecen bajo toneladas de escombros, lo que complica la aplicación inmediata de las medidas acordadas para la devolución de los cuerpos. Sin embargo, el vicepresidente enfatizó que el desarme no solo es una cuestión militar, sino una condición previa para “una paz duradera y una gobernanza viable” en Gaza.
Netanyahu y la visión de un “día después” en Gaza
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, agradeció la visita y la “solidaridad” de Washington, destacando la cooperación inédita que mantiene con la actual Administración estadounidense. Netanyahu aseguró que Israel trabaja en una “visión completamente nueva” para el futuro de Gaza, centrada en la creación de un gobierno civil tecnocrático, el establecimiento de una fuerza de mantenimiento de la paz y un esquema de seguridad regional compartido.
El dirigente israelí definió el momento actual como “el inicio de un plan de paz e infraestructura donde hace poco no existía nada”. Según sus palabras, las conversaciones con Vance abordaron los detalles prácticos de la “segunda fase” del acuerdo, que incluiría nuevos repliegues militares y medidas humanitarias exigidas por la ONU y los países árabes.
La visita de Vance se inscribe en un esfuerzo más amplio de la Casa Blanca por supervisar de cerca el cumplimiento del alto el fuego y evitar un colapso del acuerdo por parte del Gobierno israelí. A su lado viajaron el enviado especial para Oriente Próximo, Steve Witkoff, y Jared Kushner, quienes ya se habían reunido con Netanyahu y familiares de rehenes liberados.
Fuentes estadounidenses señalaron al The New York Times que el objetivo inmediato es “mantener al primer ministro dentro del acuerdo” y prevenir un regreso a la ofensiva total. Las tensiones del fin de semana —incluido el asesinato de dos soldados israelíes en Gaza y los posteriores ataques aéreos de represalia— pusieron a prueba la frágil tregua y generaron preocupación en Washington por un posible retroceso.
“La meta final —señaló— es que nuestros aliados en Oriente Próximo asuman la responsabilidad de su propio territorio y que Estados Unidos pueda concentrarse menos en la región porque habrá estabilidad real.” La visita de Vance se produce en el marco de una ofensiva diplomática más amplia. El secretario de Estado, Marco Rubio, también viajará a Israel para reforzar el seguimiento de la tregua y evaluar los pasos hacia la segunda fase del acuerdo. En paralelo, Washington mantiene contactos con Egipto, Jordania y Arabia Saudí para garantizar apoyo logístico a la reconstrucción
US Vice President JD Vance says he is 'optimistic a ceasefire will hold'.
— Sky News (@SkyNews) October 22, 2025
He held a meeting with Israeli PM Benjamin Netanyahu in Jerusalem to push forward the fragile ceasefire in Gaza.https://t.co/SgyEBYZ3P1 pic.twitter.com/lgl93dezbq
Gaza, entre la reconstrucción y la crisis humanitaria
Mientras las delegaciones discuten el futuro político de la Franja, las necesidades humanitarias siguen siendo críticas. La entrada de ayuda humanitaria continúa por debajo de los compromisos asumidos: apenas 200 camiones diarios frente a los 600 previstos en el acuerdo. La ONU ha advertido de que gran parte de la población gazatí se encuentra ya en situación de hambruna.
El máximo órgano jurídico de las Naciones Unidas, la Corte Internacional de Justicia, emitió el miércoles una opinión consultiva en la que afirma que Israel tiene la obligación de garantizar que se satisfagan las necesidades básicas de la población civil en Gaza. El panel de 11 jueces añadió que Israel debe apoyar los esfuerzos de ayuda proporcionados por las Naciones Unidas en la Franja de Gaza, y las entidades de la ONU, incluida la UNRWA.
Una opinión consultiva del máximo tribunal también afirmó que Israel no había fundamentado sus alegaciones de que la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) carecía de neutralidad o de que un número significativo de su personal eran miembros de Hamás u otros grupos armados. El jefe de la ONU declaró que esperaba que Israel acatara la "decisión muy importante". Pero Israel calificó la opinión del TPI como "política" e insistió en que no cooperaría con la agencia. @mundiario


