Caso Epstein: la Fiscalía de EE UU advirtió a Trump sobre sus menciones en los archivos clasificados

Una comisión del Congreso estadounidense ha votado a favor de requerir al Departamento de Justicia los documentos del caso y ha citado a declarar a Ghislaine Maxwell, exsocia del millonario pederasta.
El secretario de Estado, Marco Rubio, el presidente de EE UU, Donald Trump y el secretario de Defensa Pete Hegseth. / White House
El secretario de Estado, Marco Rubio, el presidente de EE UU, Donald Trump y el secretario de Defensa Pete Hegseth. / White House

La posibilidad de que el Departamento de Justicia de EE UU haya avisado al presidente Donald Trump en mayo de que su nombre aparecía “en múltiples ocasiones” en los conocidos como papeles de Epstein ha reavivado la controversia en torno a la gestión de la información sobre el caso del financiero acusado de tráfico sexual de menores. Aunque el contexto de dichas menciones no ha trascendido y no implica culpabilidad alguna, el dato resulta especialmente significativo, dado que la actual Administración se ha negado recientemente a publicar la totalidad de esos archivos, a pesar de haber prometido hacerlo.

Según una exclusiva del periódico The Wall Street Journal, la fiscal general Pam Bondi comunicó personalmente a Trump que los documentos contenían información sensible, incluida “pornografía infantil” y datos personales de víctimas. La decisión de mantener en reserva los archivos se concretó el pasado 7 de julio, cuando el Departamento de Justicia y el FBI publicaron un informe en el que negaban la existencia de la supuesta "lista de clientes" que el magnate habría utilizado para extorsionar a figuras de alto perfil.

La publicación de dicho documento oficial ha provocado una intensa ola de críticas y reclamos para la liberación de los papeles de Epstein, incluso desde sectores aliados al propio presidente. Por su parte, el portavoz de la Casa Blanca, Steven Cheung, dijo el miércoles que los informes eran “nada más que una continuación de las historias de noticias falsas fabricadas por los demócratas y los medios liberales.”

Paralelamente, una comisión de la Cámara de Representantes votó antes del receso de verano a favor de emitir una citación formal al Departamento de Justicia para que entregue los documentos completos relacionados con Epstein. La moción, impulsada por la representante demócrata Summer Lee (Pensilvania), fue aprobada por 8 votos a favor y 2 en contra, con el inusual apoyo de tres congresistas republicanos: Nancy Mace (Carolina del Sur), Scott Perry (Pensilvania) y Brian Jack (Georgia).

Además, el comité citó formalmente a Ghislaine Maxwell, exsociedad de Epstein, quien actualmente cumple una condena de 20 años por su papel en la red de explotación sexual. También aprobó citaciones para varias figuras prominentes de gobiernos anteriores: el expresidente Bill Clinton; su esposa y exsecretaria de Estado, Hillary Clinton; los exdirectores del FBI James Comey y Robert Mueller; y varios exfiscales generales de diferentes administraciones. Esta decisión marca el alcance de las indagaciones del Congreso y su intención de obtener el testimonio de los involucrados en el escándalo, así como de las figuras que tuvieron acceso a los archivos Epstein.

La aparición del nombre de Trump en los archivos ha incrementado el escrutinio político, especialmente porque durante años fue amigo del magnate caído en desgracia. Aunque Trump ha negado vínculos con los crímenes de Epstein y afirma que rompió relaciones con él, las menciones en documentos oficiales han generado suspicacias, especialmente después de que el mismo The Wall Street Journal revelara una carta amistosa enviada por Trump a Epstein en 2003 —cuyo contenido de carácter sexual el entorno del presidente niega rotundamente.

Frente a la creciente presión, Trump ha intentado desviar el foco del caso, incluso acusando de traición a figuras políticas como el expresidente Barack Obama. Además, ha denunciado por difamación al Journal, exigiendo una compensación millonaria por las publicaciones recientes. Estas maniobras han sido interpretadas por algunos sectores como intentos de desactivar el debate en torno a los archivos y el contenido sensible que podrían revelar.

La investigación sobre el caso Epstein, aún sin resolver del todo en términos judiciales y políticos, sigue siendo un campo minado para muchas figuras del poder estadounidense. La citación al Departamento de Justicia y a figuras clave de anteriores administraciones representa un esfuerzo institucional por buscar respuestas. Queda por ver si ese proceso avanzará hacia una mayor transparencia o si los muros legales y políticos seguirán dificultando el acceso a la verdad completa.@mundiario

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