Tensiones en el canal de Panamá: China replica las acusaciones de amenaza lanzadas por EE UU

Pekín ha acusado a Washington de emplear "chantajes y campañas sensacionalistas" y subrayó que las decisiones comerciales de Panamá son soberanas y no deben estar sujetas a injerencias extranjeras.
El secretario de Defensa de EE UU, Pete Hegseth. / @SecDef
El secretario de Defensa de EE UU, Pete Hegseth. / @SecDef

En medio de crecientes tensiones geopolíticas en América Latina, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, afirmó el martes que China representa una amenaza directa para la seguridad del canal de Panamá, lo que provocó una rápida y contundente respuesta por parte del gobierno chino.

“El canal de Panamá enfrenta amenazas continuas provenientes de China”, afirmó Hegseth. “Pero Estados Unidos y Panamá trabajarán juntos para mantener su seguridad”, añadió. Las declaraciones de Hegseth se realizaron durante la inauguración de un muelle financiado por EE UU en la Base Naval Vasco Núñez de Balboa, tras su reunión con el presidente panameño José Raúl Mulino.

La reacción del Gobierno chino no se hizo esperar. A través de un comunicado publicado por su embajada en Panamá, Pekín rechazó categóricamente las acusaciones de Washington. “¿Quién representa la verdadera amenaza para el canal? La gente sacará sus propias conclusiones”, declaró la embajada en su cuenta oficial de X (antes Twitter).

China acusó a Washington de utilizar “chantajes y campañas sensacionalistas” para defender sus propios intereses estratégicos. Además, subrayó que las decisiones comerciales de Panamá son soberanas y no deben estar sujetas a injerencias extranjeras. “La cooperación entre China y Panamá no es asunto de Estados Unidos”, remarcó la diplomacia china.

Uno de los puntos centrales del conflicto es la presencia de un consorcio con sede en Hong Kong que opera puertos estratégicos en ambos extremos del canal de Panamá, bajo un contrato de arrendamiento por 25 años. Este consorcio, CK Hutchison, anunció recientemente que venderá su participación mayoritaria a un grupo empresarial que incluye a la empresa BlackRock, lo que en teoría pondría esa infraestructura bajo influencia estadounidense.

Pese a esta transición, Hegseth advirtió de que las empresas chinas aún mantienen presencia en infraestructuras críticas, lo que podría ser aprovechado para realizar “actividades de vigilancia” y poner en riesgo la seguridad y soberanía tanto de EE UU como de Panamá. “Como lo ha señalado el presidente (Donald) Trump, esta situación es inaceptable”, aseguró el secretario.

Por su parte, el presidente Mulino también rechazó la narrativa de que China controle las operaciones del canal, y aseguró que Panamá mantiene plena soberanía y gestión sobre la vía interoceánica. “No vamos a hablar de lo que no es realidad, sino de los temas que interesan a ambos países”, afirmó en declaraciones pasadas.

El secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, ya ha advertido de que la influencia china en el área del canal podría violar el tratado de 1977 que permitió a Panamá tomar el control de la vía acuática en 1999, bajo la condición de permanente neutralidad. El presidente Donald Trump fue más allá al sugerir que EE UU jamás debió entregar el canal y plantear que tal vez deba recuperarlo, una propuesta que ha generado el rechazo categórico del Gobierno panameño y de otros países latinoamericanos.

Hegseth insiste en que China no tendrá control sobre el canal

Durante su discurso en la base naval, Hegseth fue enfático: “Quiero ser muy claro. China no construyó este canal. China no lo opera y no lo va a usar como arma geopolítica. Junto a Panamá, liderando el esfuerzo, mantendremos el canal seguro y accesible para todas las naciones, respaldados por la fuerza disuasiva del ejército más letal y eficaz del mundo”.

La visita de Hegseth, junto con la inauguración de infraestructura militar estadounidense, es interpretada por analistas internacionales como una señal de fortalecimiento de la presencia de Washington en la región y un intento de contrarrestar la creciente influencia económica y diplomática de China en América Latina.

El canal de Panamá, con su posición geoestratégica clave, se ha convertido nuevamente en un punto focal de la rivalidad entre las dos mayores potencias del mundo. Panamá se ha transformado en el campo de batalla estratégico en el que la Administración Trump disputa la reestructuración de la influencia de Washington y sus alianzas regionales.

Mientras tanto, el Gobierno panameño se enfrenta al desafío de mantener su soberanía sin alinearse completamente con las disposiciones de Washington, al tiempo que busca preservar su independencia diplomática y su papel como nación facilitadora del comercio global. @mundiario

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