Rusia y EE UU se preparan para restablecer sus relaciones para fomentar una colaboración “productiva”
En un encuentro diplomático sin precedentes desde la invasión de Ucrania en 2022, delegaciones de Estados Unidos y Rusia se reunieron este martes en Riad, Arabia Saudí, para discutir el futuro del conflicto y el nuevo orden mundial. El secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, y el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, lideraron la negociación sin la participación de Kiev ni de la Unión Europea, una exclusión que ha generado fuertes reacciones en el bloque occidental.
Al término de la reunión, ambas partes anunciaron su compromiso de "sentar las bases para la cooperación futura", con la esperanza de que este proceso conduzca a una "resolución exitosa del conflicto en Ucrania", según el comunicado del Departamento de Estado de EE UU. Rusia, por su parte, celebró la reanudación de misiones diplomáticas bilaterales, algo que Lavrov calificó como un hito significativo en el restablecimiento de las relaciones entre las dos potencias nucleares.
Lavrov indicó que, además de establecer un "equipo de alto nivel" para abordar la situación en Ucrania, él y Rubio acordaron nombrar embajadores en ambos países lo antes posible y eliminar los "obstáculos a las misiones diplomáticas", incluidas las restricciones a las transferencias bancarias.
Además, confirmó que EE UU y Rusia se comprometen a trabajar en la creación de condiciones que permitan reiniciar y ampliar la "cooperación en su totalidad en diversos ámbitos".
Durante una rueda de prensa posterior, los representantes de Washington, Marco Rubio, el asesor de Seguridad Nacional Mike Waltz, y el enviado especial para Oriente Próximo Steve Witkoff se mostraron complacidos con el resultado de las conversaciones.
"(El presidente Donald Trump) está decidido a actuar rápidamente no sólo para poner fin a la guerra, sino también para desbloquear lo que podría ser una relación muy productiva y estabilizadora".
Las dos partes han acordado restablecer la comunicación diplomática, y Rubio llegó a afirmar que podrían existir “oportunidades extraordinarias” tanto para EE UU como para Rusia una vez que la guerra en Ucrania llegue a su fin.
El responsable de la diplomacia estadounidense indicó que Washington podría “colaborar con los rusos geopolíticamente en cuestiones de interés común y, francamente, en el ámbito económico”.
Por su parte, Witkoff describió la reunión como “positiva, optimista y constructiva”.
“No podríamos haber imaginado un mejor resultado tras esta sesión, fue muy, muy sólida”, dijo Witkoff, sin especificar qué se ha acordado, si es que se ha llegado a algún acuerdo.
#ÚLTIMAHORA 🚨 El secretario de Estado de EU, Marco Rubio, y el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, acordaron en Riad trabajar hacia la normalización de relaciones diplomáticas y el fin de la guerra en Ucrania. Rubio anunció la creación de un equipo de… pic.twitter.com/g8SEASq3Xr
— Expansión (@ExpansionMx) February 18, 2025
Un plan en tres fases para Ucrania
Durante la reunión, Lavrov negó conocer un supuesto plan de tres fases para la paz en Ucrania, filtrado por Fox News, aunque lo calificó de "original e interesante". Según esta propuesta, el proceso incluiría:
El plan propuesto incluye varios elementos clave: una tregua inmediata para cesar las hostilidades, la celebración de elecciones en Ucrania bajo supervisión internacional y la elaboración de un acuerdo de paz definitivo que podría implicar concesiones territoriales.
Sin embargo, analistas del conflicto han expresado su preocupación por los riesgos asociados a este enfoque. Señalan que, al permitir una tregua, Rusia podría rearmarse y consolidar su control sobre los territorios ocupados, lo que a su vez podría debilitar la posición de Ucrania. Esto podría resultar en una disminución del apoyo internacional hacia el país, dejándolo vulnerable ante futuras exigencias del Kremlin. La implementación de este plan, por tanto, plantea serias interrogantes sobre la seguridad y la soberanía de Ucrania en el corto y largo plazo.
Además, uno de los temas más debatidos en la reunión fue la posibilidad de desplegar una misión de paz europea en territorio ucraniano, una propuesta que Lavrov rechazó categóricamente.
"La aparición de tropas de la OTAN, aunque sea bajo la bandera de la Unión Europea o de cualquier país individual, es inaceptable", declaró el ministro ruso, reafirmando la postura de Moscú de que cualquier presencia militar occidental en Ucrania sería considerada una provocación directa.
Asimismo, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, declaró a los periodistas en Moscú que la simple decisión de la OTAN de no admitir a Ucrania como miembro no es suficiente. Según Zajárova, la alianza debe ir más allá y revocar la promesa hecha en la cumbre de Bucarest en 2008, en la que se comprometió a que Kiev se uniría en una fecha futura no especificada. "De lo contrario, este problema seguirá envenenando la atmósfera en el continente europeo", advirtió.
EE UU y Rusia crearán un mecanismo de consulta bilateral
El Departamento de Estado de EE UU anunció la creación de un mecanismo de consulta para tratar los principales conflictos entre Washington y Moscú. Según la portavoz estadounidense Tammy Bruce, este canal de comunicación permitirá abordar "los problemas irritantes" en la relación bilateral y facilitará el avance hacia la normalización diplomática, luego de años de expulsiones mutuas de diplomáticos y sanciones.
La portavoz dijo que las dos partes acordaron designar "equipos respectivos de alto nivel para comenzar a trabajar en una vía para poner fin al conflicto en Ucrania lo antes posible de una manera que sea duradera, sostenible y aceptable para todas las partes".
Por otro lado, Yuri Ushakov, asesor de política exterior del Kremlin, se mostró más escéptico sobre los resultados de la reunión, afirmando que "todavía es difícil hablar de un acercamiento real entre las posiciones de Moscú y Washington", aunque calificó las cinco horas de diálogo como un primer paso importante.
Según informes de la agencia Bloomberg, existe la posibilidad de que Donald Trump y Vladímir Putin celebren una cumbre en los próximos días, lo que podría acelerar las negociaciones de paz en Ucrania.
Los contactos entre Washington y Moscú han estado en marcha durante meses, y algunos medios estadounidenses sugieren que ambos líderes han mantenido conversaciones secretas previas. La negociación oficial en Riad comenzó bajo la supervisión del ministro de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan Al Saud, reforzando el papel de Arabia Saudí como mediador en el conflicto.
Marco Rubio says the US and Russia will hold further talks on Ukraine following a meeting in Saudi Arabia
— Bloomberg (@business) February 18, 2025
No date was set for an expected summit between Presidents Trump and Putin https://t.co/DZ1w2m8xvw pic.twitter.com/mGWsWgPmer
Exclusión de Europa: Rusia impone sus condiciones
Uno de los aspectos más controvertidos de la reunión ha sido la ausencia de la Unión Europea en el proceso de negociación. Rusia ha insistido en que Europa no tendrá voz en la resolución del conflicto, lo que ha sido confirmado por el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Alexánder Glushkó.
"No vemos ninguna señal de acercamiento entre Rusia y la UE", declaró Glushkó, quien también exigió que el bloque "cese el suministro de armas a Ucrania" y descartó cualquier posibilidad de que tropas europeas sean desplegadas en territorio ucraniano.
En paralelo, el director del fondo soberano ruso, Kiril Dmítriev, declaró que Rusia está dispuesta a retomar relaciones económicas con Washington, mencionando la posibilidad de colaboraciones en el Ártico y otros proyectos estratégicos.
Mientras tanto, Ucrania sigue en una posición incierta, con el temor de que las grandes potencias decidan su futuro sin su participación directa. En este nuevo escenario, el desenlace del conflicto podría definirse en función de acuerdos estratégicos más amplios que trascienden la guerra en sí. @mundiario


