El PP frena la elección de Ribera como comisaria europea y se arriesga a un efecto dominó

Los populares maniobran para retrasar la evaluación de la ministra de Transición Ecológica, candidata a una vicepresidencia de la Comisión, hasta que dé explicaciones sobre la gestión de la dana.
Teresa Ribera, vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica. / RR.SS.
Teresa Ribera, vicepresidenta tercera y ministra de Transición Ecológica. / RR.SS.

El Parlamento Europeo ha sido escenario de una intensa negociación entre el Partido Popular Europeo (PPE), los socialdemócratas y los liberales, quienes han acordado postergar las evaluaciones de los candidatos a las seis vicepresidencias de la Comisión Europea. La decisión implica que la votación sobre la idoneidad de todos los vicepresidentes se llevará a cabo en bloque, una vez finalizadas todas las audiencias, evitando así que un solo grupo parlamentario pueda bloquear a uno de los aspirantes de forma aislada. Las audiencias están previstas para concluir esta noche, mientras que las evaluaciones se llevarían a cabo el miércoles por la mañana, según fuentes de varios grupos parlamentarios.

Sin embargo, el Partido Popular español está presionando para extender aún más este plazo, solicitando que las evaluaciones se realicen la próxima semana, en un intento de obstaculizar la candidatura de Teresa Ribera, la representante socialista designada como vicepresidenta para Transición Justa, Limpia y Competitiva y encargada de Competencia. Esta maniobra, respaldada por el grupo conservador europeo, busca garantizar una revisión exhaustiva de Ribera y podría retrasar significativamente el proceso. Esta iniciativa ha generado un fuerte descontento entre otros grupos parlamentarios, que ven en este aplazamiento una interferencia de la política nacional en la agenda de la Eurocámara.

De acuerdo con fuentes del PP, sería deseable que Ribera compareciera previamente en el Congreso español para informar sobre la previsión de la reciente dana que afectó a Valencia, en una sesión programada para el 20 de noviembre. Aunque aún no se ha confirmado una nueva fecha para las evaluaciones en Bruselas, algunos conservadores europeos sugieren que posponer la votación hasta después de esa fecha les otorgaría una ventaja en el debate. La propuesta ha sido impulsada por el líder del PPE, el conservador alemán Manfred Weber, quien busca beneficiar a sus colegas españoles dentro del grupo parlamentario, aunque esto genere tensiones con los socialdemócratas.

Por su parte, los socialdemócratas han advertido que bloquearán el nombramiento de todos los vicepresidentes en caso de que el PP y el PPE mantengan su oposición a Ribera. “No vamos a aprobar a nadie hasta que Ribera sea aprobada”, han declarado fuentes del grupo socialdemócrata, anticipando un efecto dominó en las negociaciones si se confirma el bloqueo de la vicepresidenta española. Esta postura incrementa la incertidumbre sobre el resultado de las evaluaciones y refuerza la división entre los grupos parlamentarios en una Eurocámara cada vez más polarizada.

La evaluación de los vicepresidentes de la Comisión Europea

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también del PPE, ha expresado su urgencia por aprobar la nueva composición del Ejecutivo en medio de un contexto internacional complejo para la Unión Europea. Fuentes cercanas a la líder alemana sugieren que podría intervenir de manera directa si el proceso se prolonga, dado que su agenda se ha centrado en asegurar que las audiencias se desarrollen sin demoras. La logística del Parlamento Europeo complica aún más la situación, ya que muchos eurodiputados suelen regresar a sus respectivos países los jueves, lo que podría retrasar la votación hasta la próxima semana si no se llega a un consenso antes de esa fecha.

Este retraso podría tener implicaciones para los seis vicepresidentes candidatos, especialmente para Teresa Ribera, quien se perfila como una de las figuras clave en la administración de Von der Leyen. Su nombramiento, que la posicionaría como una de las mujeres con mayor influencia en la Comisión Europea, ha suscitado oposición por parte de la derecha española.

En una situación similar, el italiano Raffaele Fitto, designado por la ultraderechista Giorgia Meloni, también podría verse afectado, aunque el apoyo de los conservadores y la extrema derecha podría garantizar su aprobación sin necesidad de respaldo adicional. A pesar de las objeciones de los socialdemócratas, Fitto ha sido asumido como un aliado cercano por el PPE, lo que resalta las crecientes alianzas de la derecha en la Eurocámara.

La dilación de las evaluaciones representa un inicio complicado para la nueva Comisión Europea y refleja el clima político actual en Europa, marcado por una Eurocámara escorada hacia la derecha y con el PPE cada vez más cercano a la ultraderecha. Mientras se espera una resolución, la posibilidad de un acuerdo equilibrado entre los distintos grupos sigue siendo incierta, con la figura de Teresa Ribera como pieza central en el complejo entramado de negociaciones que definirán el nuevo liderazgo en la Unión Europea. @mundiario

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