Orbán gana en Hungría, pero con menos apoyo y un rival estrella

Péter Magyar, líder opositor en Hungría. / RR.SS
Péter Magyar, líder opositor en Hungría. / RR.SS
El primer ministro de Hungría pierde dos eurodiputados y ocho puntos porcentuales en votos, cuando Péter Magyar, el nuevo desafío emergente que se escindió de Fidesz, irrumpe en la Eurocámara.
Orbán gana en Hungría, pero con menos apoyo y un rival estrella

Viktor Orbán sigue siendo la figura dominante en las elecciones de Hungría, aunque por primera vez en 14 años, enfrenta un desafío serio. El primer ministro nacionalpopulista, conocido por ser uno de los socios más problemáticos de la Unión Europea y cercanos a Rusia, ha logrado otra victoria en los comicios al Parlamento Europeo con un 44,6 % de los votos. Sin embargo, este triunfo viene con un sabor amargo debido al ascenso inesperado de Péter Magyar, quien obtuvo un notable 29,6 % y ahora se convierte en el principal líder de la oposición.

Con casi el 100 % del escrutinio completado, Fidesz, el partido de Orbán, ha conseguido 11 de los 21 escaños húngaros en la Eurocámara, perdiendo dos escaños en comparación con 2019. Este resultado representa el peor desempeño de Fidesz en unas elecciones europeas, registrando una caída de ocho puntos porcentuales desde el 52,6 % obtenido en 2019. La única vez que el partido obtuvo menos del 50 % fue en 2004, cuando estaba en la oposición.

Por otro lado, el partido Tisza, liderado por Péter Magyar, ha irrumpido en la escena política con siete eurodiputados, colocándose en segundo lugar. El resto de la oposición ha quedado casi obliterada por la emergente fuerza de Magyar. La coalición de socialdemócratas y verdes (MSZP, DK y Párbeszéd-ZÖLDEK) obtuvo dos eurodiputados con un 8,1% de los votos, mientras que la extrema derecha de Nuestra Patria se quedó con un eurodiputado y un 6,7 %. Otros dos partidos, el liberal Momentum y el satírico Perro de dos colas se quedan sin representación en el Parlamento Europeo.

Ascenso meteórico de Péter Magyar

La participación en estas elecciones ha sido notablemente alta, alcanzando un 59,3 %, lo que representa un aumento de 16 puntos en comparación con el 43 % de 2019. Esta cifra récord destaca el creciente interés y la polarización entre los votantes húngaros.

Tras conocer los resultados, Orbán se dirigió a sus seguidores afirmando: “hemos celebrado dos elecciones y las hemos ganado las dos”, refiriéndose tanto a las elecciones europeas como a las municipales. En su discurso, reiteró su mensaje a la UE: “stop migración, stop género, stop guerra, stop Soros, stop Bruselas”. La campaña de Orbán se centró significativamente en la guerra en Ucrania, enfatizando la proximidad del conflicto y criticando la implicación de Occidente.

La aparición de Péter Magyar en el panorama político ha sido meteórica. Hasta febrero, Magyar era un disidente desconocido de Fidesz, pero un escándalo relacionado con el indulto de un encubridor de pederastia, aprobado por la entonces presidenta Katalin Novák, sacudió al Gobierno. Esta crisis provocó la dimisión de Novák y de la exministra de Justicia, Judit Varga. Magyar, exmarido de Varga, denunció públicamente la corrupción dentro del régimen, lo que lo catapultó a la fama. Con su partido Tisza, Magyar ha recorrido el país, realizando numerosas manifestaciones contra Orbán y logrando un apoyo significativo.

Impacto en el Parlamento Europeo

La victoria de Orbán, aunque menos contundente, reafirma su influencia en la política húngara y europea. Sin embargo, la pérdida de escaños y el ascenso de Magyar suponen un desafío considerable. Orbán, junto con Marine Le Pen de Francia, ha promovido la idea de una gran alianza de extrema derecha en el Parlamento Europeo. Aunque los diputados de Fidesz se vieron obligados a abandonar el grupo del Partido Popular Europeo (PPE) en 2021, Orbán ha mostrado interés en unirse al Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR).

El programa de Magyar aún no está completamente definido, pero su lucha contra la corrupción y su postura más europeísta han captado la atención del electorado. Aunque las próximas elecciones parlamentarias no son hasta 2026, el surgimiento de Magyar como un rival formidable señala un cambio en la dinámica política húngara.

En Eslovaquia, el partido Smer de Robert Fico quedó en segundo lugar en las elecciones europeas, mientras que Eslovaquia Progresista lideró con seis escaños. La extrema derecha de Republika obtuvo dos escaños. En la República Checa, el ex primer ministro Andrej Babis ganó con siete escaños, seguido por la coalición SPOLU con seis escaños.

La política en Europa Central y del Este sigue siendo un campo de intensas competencias y cambios, con Hungría bajo el liderazgo de Orbán enfrentando desafíos internos y externos significativos.

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