Tras el bombardeo, Netanyahu eleva la tensión con Qatar y pone en riesgo las conversaciones
El primer ministro de Israel acusa a Qatar de albergar a Hamás y amenaza con actuar por su cuenta si no los expulsa, mientras Doha denuncia el ataque como “terrorismo de Estado” y advierte de que replantea su rol como mediador.
El bombardeo israelí sobre la capital qatarí, en el que murieron cinco integrantes de Hamás que acompañaban a la delegación de altos cargos que participaban en negociaciones de alto el fuego con mediación estadounidense y del Golfo, ha provocado un duro enfrentamiento político entre Tel Aviv y Doha.
Mientras Israel defiende la operación como un acto de justicia contra responsables de los ataques del 7 de octubre de 2023, Qatar la ha calificado de “acto de terrorismo de Estado” y amenaza con revisar su papel de mediador en el conflicto de Gaza.En un vídeo en inglés, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lanzó un mensaje directo al emirato: “Digo a Qatar y a todas las naciones que albergan terroristas: o los expulsan, o los llevan ante la justicia. Porque si no lo hacen, lo haremos nosotros”.
Ante el distanciamiento de la Casa Blanca con respecto al ataque, Netanyahu vinculó el ataque con la doctrina que Estados Unidos adoptó tras el 11-S. “¿Qué hizo América después del 11 de septiembre? Prometió cazar a los terroristas dondequiera que estuvieran”, afirmó, añadiendo que la ONU aprobó entonces una resolución que prohibía a los gobiernos dar refugio a extremistas.
Netanyahu insistió en que su país actúa bajo esa misma lógica. “Israel hizo exactamente lo que Estados Unidos hizo al ir tras Al Qaeda en Afganistán y al eliminar a Osama bin Laden en Pakistán”, defendió. Según el mandatario, los países que aplaudieron la operación estadounidense deberían ahora apoyar a Israel, en lugar de condenarlo por el bombardeo.
A pesar de la retórica israelí, la respuesta de Doha al ataque ha sido contundente. El primer ministro y ministro de Exteriores, Mohammed bin Abdulrahman al-Thani, acusó a Netanyahu de “desperdiciar” el tiempo de las mediaciones y de destruir cualquier esperanza de alcanzar un acuerdo. “Creo que lo que Netanyahu hizo mató toda esperanza para esas familias de rehenes”, aseguró en entrevista con CNN. También denunció que la operación israelí “acabó con la confianza” de los implicados en el proceso de diálogo.
El Ministerio de Exteriores qatarí fue más allá al recordar que la presencia de la oficina de Hamás en Doha se debía a un acuerdo avalado por Estados Unidos e Israel. “Netanyahu es plenamente consciente de que la oficina de Hamás se abrió en el marco de los esfuerzos de mediación solicitados por Washington y Tel Aviv”, subrayó el comunicado. “Las insinuaciones de que Qatar escondía secretamente a la delegación de Hamás son un intento desesperado de justificar un crimen condenado por el mundo entero”.
Desde entonces, la tensión se ha agudizado con las palabras del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, quien advirtió de que “no hay lugar donde puedan esconderse” los responsables del ataque del 7 de octubre. “Todos los que participaron en esa masacre serán plenamente responsables. Cualquiera que cometa terror contra Israel será alcanzado”, escribió en X.
Pese a la versión que de momento sostiene Israel, la milicia palestina afirmó que ninguno de sus líderes más altos había muerto en el bombardeo, aunque sí reconoció la pérdida de cinco miembros, entre ellos el hijo de Khalil al-Hayya —jefe de Hamás en Gaza y negociador principal—, tres escoltas y un asistente de su oficina. Reportes de la prensa saudí indicaron que al menos dos dirigentes de la cúpula habrían resultado heridos.
La operación ha generado incomodidad internacional, incluida en Washington, donde la Casa Blanca señaló que el bombardeo “no ayuda a los objetivos de Estados Unidos ni de Israel”. Sin embargo, Netanyahu redobló su discurso desafiante mientras comparaba los ataques de Hamás con los peores crímenes contra los judíos desde la II Guerra Mundial y prometía que su gobierno actuará incluso si debe enfrentar a las críticas globales.
Qatar, por su parte, dejó abierta la posibilidad de revisar todo su papel en el proceso de negociación. “Reevaluaremos cada aspecto de nuestra mediación”, afirmó al-Thani, lo que abre un escenario de mayor incertidumbre en los esfuerzos diplomáticos en curso tras semanas de estancamiento. @mundiario

