Israel rompe la tregua en Gaza con una ofensiva aérea y el cierre del corredor humanitario

La frágil tregua entre Israel y Hamás se ha resquebrajado tras un ataque en Rafah que costó la vida a dos soldados israelíes.
Israel renauda los ataques contra Gaza. / RR SS.
Israel renauda los ataques contra Gaza. / RR SS.

El frágil alto el fuego que había devuelto una mínima calma a la Franja de Gaza ha saltado por los aires este domingo. Tras un ataque con misiles antitanque en Rafah, en el que murieron dos soldados israelíes, el primer ministro Benjamín Netanyahu ordenó una respuesta “contundente” contra lo que calificó como “objetivos terroristas”. En cuestión de horas, la aviación israelí bombardeó posiciones en el sur, el centro y el norte del enclave palestino, y el Gobierno decretó el cierre total del paso de ayuda humanitaria “hasta nuevo aviso”.

El Ejecutivo israelí acusa a Hamás de violar “flagrantemente” la tregua al atacar una unidad militar en la zona sureña de Rafah, bajo control israelí según los términos del alto el fuego. Hamás, por su parte, niega cualquier implicación y sostiene que sigue comprometido con el acuerdo, denunciando en cambio más de cuarenta violaciones por parte de Israel desde que entró en vigor la tregua el pasado 11 de octubre.

Los ataques israelíes han dejado al menos 14 muertos, según la agencia palestina WAFA, la mayoría en Rafah, Yabalia y Deir el Balah. En esta última localidad, un bombardeo alcanzó un café, causando seis fallecidos, entre ellos un presunto comandante del brazo armado de Hamás.

El golpe israelí se produce tras una reunión de emergencia entre Netanyahu, el ministro de Defensa Israel Katz y la cúpula militar. En el comunicado posterior, el primer ministro evitó cualquier referencia al alto el fuego y advirtió de que “Hamás sigue siendo una amenaza existencial” para la seguridad de Israel. “Actuaremos con toda la fuerza necesaria para impedir que consoliden su control sobre Gaza”, sentenció.

La decisión de restablecer el bloqueo total supone un duro golpe al proceso diplomático impulsado por Estados Unidos, que considera la tregua un logro clave para estabilizar la región. Fuentes citadas por el portal Axios revelan que Israel notificó a la Casa Blanca sus planes de ataque antes de ejecutarlos. Washington, preocupado por el colapso del acuerdo, ha instado a su aliado a contener la respuesta militar para “no dinamitar la vía política”.

A pesar de los intentos de mediación, las perspectivas de mantener el alto el fuego se desvanecen. El cierre del flujo humanitario amenaza la supervivencia de miles de civiles en un territorio donde la ONU ya declaró la hambruna el pasado agosto. El envío de alimentos, agua y medicinas, que había sido parcialmente restablecido durante la tregua, vuelve a quedar suspendido, dejando a 2,2 millones de gazatíes atrapados entre el bloqueo y los bombardeos.

En Israel, la ofensiva ha reavivado las divisiones internas. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, uno de los líderes de la ultraderecha en el Gobierno, ha reclamado la reanudación de los “combates a gran escala” y ha tildado la tregua de “error estratégico”. Su postura refleja el creciente malestar del ala dura del Ejecutivo, que ve en cualquier concesión a Hamás una muestra de debilidad.

Mientras tanto, en el frente diplomático, Estados Unidos intenta sostener el acuerdo mediante una delegación encabezada por el vicepresidente J. D. Vance, que viajará a Israel en los próximos días junto al enviado especial Steve Witkoff y el asesor presidencial Jared Kushner. Sin embargo, fuentes próximas a la misión reconocen que “la ventana de oportunidad para mantener la tregua se está cerrando rápidamente”.

Hamás, por su parte, ha advertido de que una reanudación total del conflicto podría poner en riesgo la devolución de los cuerpos de rehenes fallecidos y complicar las tareas de búsqueda de los desaparecidos. Israel, en cambio, acusa al movimiento islamista de retener deliberadamente los restos de varios cautivos.

En medio de acusaciones cruzadas y desconfianza mutua, la tregua que debía abrir una vía hacia la estabilidad se desmorona. El resurgir de la violencia en Gaza devuelve a la región a un escenario conocido: el del ciclo interminable de ataques, represalias y bloqueos, donde cada intento de paz parece condenado a naufragar entre la desconfianza y el fuego. @mundiario

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