Israel responde con bombardeos en Yemen a los ataques de los rebeldes hutíes

Las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron el aeropuerto internacional de Saná, así como estaciones eléctricas y otras infraestructuras en el puerto de Hodeida, argumentando que estas eran utilizadas en operaciones militares.
Bombardeo en Hodeida, Yemen. / RR.SS
Bombardeo en Hodeida, Yemen. / RR.SS

En un contexto de alta tensión en Oriente Próximo, Israel lanzó este jueves un contundente bombardeo contra objetivos de los hutíes en Yemen, marcando su cuarta operación aérea contra la milicia proiraní en respuesta a los recientes ataques con misiles balísticos y drones que afectaron el territorio israelí. Este intercambio escala la confrontación en uno de los frentes más activos desde el inicio de la crisis con Hamás.

El ataque israelí, llevado a cabo por unos 25 cazas de combate, impactó en una decena de objetivos clave. Entre ellos, el aeropuerto internacional de Saná, con especial énfasis en la torre de control, dos estaciones eléctricas al sur de la capital y diversas infraestructuras en el puerto de Hodeida. Según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), estos lugares eran utilizados por los hutíes para operaciones militares, almacenamiento de armas iraníes y recepción de altos funcionarios de Teherán.

"El régimen terrorista hutí es una parte central del eje terrorista iraní y sus ataques a buques y rutas de transporte marítimo internacionales continúan desestabilizando la región y el mundo en general", afirmó el ejército israelí en un comunicado.

La ofensiva ocurrió horas después de que la milicia hutí, alineada con Irán, lanzara su cuarto ataque en una semana contra el territorio israelí. Aunque el misil balístico fue interceptado por el sistema de defensa antimisiles Jetz, restos de metralla cayeron en Beer Yakov, dañando la casa de una familia.

El bombardeo israelí coincidió con un discurso del líder hutí Abdul Malik al Houthi, quien destacó la capacidad de sus drones y misiles para sortear las defensas israelíes. "Hacemos que (los israelíes) no puedan dormir de noche", afirmó al Houthi, advirtiendo que sus ataques continuarán mientras Israel persista en sus acciones en Gaza.

Por su parte, Hazam al Assad, portavoz hutí, calificó los bombardeos israelíes contra instalaciones eléctricas y portuarias como un intento de desestabilizar Yemen internamente. "Estamos en una campaña abierta contra Israel, EE.UU y el Reino Unido, y tenemos muchas opciones. El ataque de la entidad israelí a centrales eléctricas y puertos es un intento de crear descontento popular en Yemen". También envió un aviso: "El enemigo israelí debe esperar nuestra respuesta a su agresión en Yemen a un ritmo elevado".

Desde el ataque del 7 de octubre de 2023, los hutíes han incrementado su apoyo a Hamás mediante ataques balísticos y con drones contra Israel. Estos ataques, provenientes de casi 2.000 kilómetros de distancia, representan un desafío logístico y estratégico para las fuerzas israelíes, que han respondido con operativos de represalia para disuadir nuevas agresiones.

La operación aérea también envía un mensaje directo: Israel está dispuesto a responder con fuerza equivalente a los ataques recibidos. Una fuente de las FDI comentó: "Los hutíes deben comprender que, al igual que Hizbulá y Hamas, no toleraremos sus amenazas constantes".

La intensificación del conflicto ha generado preocupación en la comunidad internacional. Estados Unidos, que ha realizado bombardeos contra los hutíes en el estrecho de Bab el Mandab para proteger rutas marítimas estratégicas, también está en alerta por la creciente actividad militar en la región.

Mientras tanto, la ONU y otras organizaciones han pedido moderación a ambas partes, subrayando la necesidad de evitar una mayor desestabilización en Oriente Próximo. Sin embargo, las perspectivas de una reducción en las hostilidades parecen remotas, dado el endurecimiento de las posiciones tanto de Israel como de los hutíes. @mundiario

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