El primer acuerdo de Israel y Hamás del plan de Trump: un paso alentador hacia la paz en Gaza

Donald Trump, Susie Wiles, Pam Bondi y Kristi Noem. / @WhiteHouse
El consenso, alcanzado en Sharm el Sheij con la mediación de Egipto, Qatar y Turquía, se trata del primer avance tangible de un proceso que podría redefinir el equilibrio en la región tras dos años de devastación.

Después de dos años de estancamiento y violencia en Gaza, Israel y Hamás han alcanzado un entendimiento que marca el inicio del denominado Plan de Paz de Donald Trump, una iniciativa que el expresidente estadounidense anunció en septiembre con el propósito de poner fin a la guerra que ha dejado más de 67.000 muertos y una crisis humanitaria sin precedentes. El pacto, confirmado por ambas partes y por los mediadores qataríes, incluye el canje de 48 rehenes israelíes —de los cuales se calcula que unos 20 siguen con vida— por alrededor de 2.000 prisioneros palestinos, así como una retirada parcial del ejército israelí para permitir la entrada de ayuda humanitaria a la Franja.

Trump celebró el acuerdo con un mensaje en su red social Truth Social, en el que afirmó: “Israel y Hamás han firmado la primera fase de nuestro Plan de Paz. Todos los rehenes serán liberados muy pronto e Israel retirará sus tropas a una línea acordada. ¡Todas las partes recibirán un trato justo!”.

El tono triunfal de Trump ha calificado el anuncio del pacto como “un gran día para el mundo árabe y musulmán, Israel, todas las naciones vecinas y Estados Unidos”.  El presidente estadounidense también ha agradecido “a los mediadores de Qatar, Egipto y Turquía, quienes trabajaron con nosotros para hacer realidad este evento histórico y sin precedentes. ¡BENDITOS LOS CONSTRUCTORES DE PAZ!”.

La cumbre celebrada en la turística ciudad egipcia de Sharm el Sheij, al sur de la península del Sinaí y a orillas del mar Rojo, reunió al primer ministro qatarí, Mohammed bin Abdulrahman Al-Thani; al jefe de los servicios de inteligencia turcos, Ibrahim Kalin; y a altos representantes del Gobierno egipcio. Según fuentes diplomáticas, Ankara tuvo un papel esencial para persuadir a Hamás, garantizando que Israel no reanudará las operaciones militares una vez completada la entrega de rehenes.

El presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, confirmó haber recibido “informes alentadores” de los negociadores y se mostró dispuesto a albergar la ceremonia de la firma definitiva en su país. “Será maravilloso si logramos alcanzar la paz y contar con el presidente Trump en Egipto para sellar este acuerdo”, declaró el mandatario, que aspira a recuperar protagonismo regional con un proceso que podría devolver la estabilidad a su frontera con Gaza.

Los términos de la primera fase del plan de Trump

La primera fase del acuerdo que recogía el plan de paz de Trump contempla tres puntos esenciales:

Liberación de rehenes israelíes y prisioneros palestinos, incluidos 250 condenados a cadena perpetua.

Repliegue técnico de las tropas israelíes a posiciones acordadas previamente, para facilitar la llegada de asistencia humanitaria.

Compromiso de no reanudación de hostilidades, garantizado por los países mediadores y supervisado por EE UU.

Hamás, sin embargo, ha exigido garantías firmes de que Israel no retomará los bombardeos una vez concluido el intercambio. En un comunicado, el grupo islamista instó a los garantes internacionales a “obligar al Gobierno de ocupación a cumplir plenamente con lo acordado” y advirtió que no aceptará retrasos ni interpretaciones unilaterales del pacto.

Expectación en Israel y esperanza en Gaza

En Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu se limitó a declarar: “con la ayuda de Dios, traeremos a todos de vuelta a casa”, en referencia a los secuestrados. Las autoridades israelíes ya preparan los hospitales Sheeba, Beilinson e Ijilov para recibir a los rehenes liberados, mientras las familias de los cautivos esperan con cautela el cumplimiento del acuerdo.

En Gaza, el ambiente es de expectación y prudencia. La población civil, agotada por el bloqueo y los bombardeos, ve en este pacto la primera oportunidad real de alivio desde el estallido del conflicto. La liberación de presos y la apertura parcial de los pasos fronterizos podrían marcar un giro humanitario tras meses de asfixia económica y destrucción.

La mediación de Trump no solo busca un alto el fuego en Gaza, sino también una reposición de su liderazgo internacional. Su equipo, encabezado por su yerno Jared Kushner y su amigo empresario Steve Witkoff, ha trabajado para consolidar la primera fase del plan, que incluye futuras discusiones sobre la reconstrucción de Gaza y la entrega del control administrativo a una autoridad palestina interina.

Si se concreta la visita del presidente a Oriente Próximo posiblemente este viernes, como ha adelantado la Casa Blanca, podría ser el gesto simbólico que certifique el regreso de Washington como árbitro central en el conflicto árabe-israelí, en un momento en que las tensiones con Irán y la guerra en Ucrania han desplazado el foco de la diplomacia global. @mundiario