El grupo rebelde del M23 declara el alto el fuego unilateral en el este del Congo

El grupo armado que tomó el control de la estratégica Goma, ha anunciado que, por ahora, renunciará a avanzar. Los intensos combates han dejado 900 muertos en la última semana según la ONU.
Soldados de las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo entrenando con un mortero. X @Watch_FARDC
Soldados de las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo entrenando con un mortero. X @Watch_FARDC

El grupo rebelde del Movimiento del 23 de Marzo (M23), respaldado por Ruanda, ha declarado un alto el fuego unilateral con el propósito de aliviar la crisis humanitaria en el noreste del Congo. La medida, que entraró en vigor este martes, fue anunciada por su portavoz, Lawrence Kanyuka, mediante un comunicado oficial.

El anuncio llega en medio de un conflicto que ha dejado cerca de 900 muertos en la última semana, según datos de Naciones Unidas. Asimismo, se ha convocado una cumbre de líderes de África del Este y Meridional para abordar la situación, con la participación confirmada de los presidentes del Congo, Félix Tshisekedi, y de Ruanda, Paul Kagame.

El M23, que recientemente tomó el control de la estratégica ciudad de Goma tras intensos combates con el Ejército congoleño, ha anunciado que, por ahora, renunciará a avanzar hacia Bukavu, la capital de Kivu del Sur. Sin embargo, los rebeldes han dejado claro que mantendrán su presencia en el territorio ya ocupado.

"Reafirmamos nuestro compromiso de proteger a la población civil y defender nuestras posiciones", expresó Kanyuka. Asimismo, denunció el uso del aeropuerto de Kavumu por parte del Ejército congoleño para "cargar bombas que asesinan a compatriotas en zonas liberadas".

Analistas diplomáticos interpretan este gesto como una maniobra de Ruanda para suavizar las críticas internacionales antes de la cumbre regional que se celebrará el próximo sábado en Tanzania. Tanto Tshisekedi como Kagame han confirmado su asistencia, según informó el presidente de Kenia, William Ruto, quien actúa como mediador en el conflicto.

La ONU ha denunciado la implicación directa de Ruanda en el conflicto, asegurando que el país ha desplegado hasta 4.000 soldados en apoyo del M23.

La ofensiva del grupo rebelde ha provocado una grave crisis humanitaria en la ciudad de Goma, con decenas de miles de desplazados. El portavoz del Gobierno congoleño, Patrick Muyaya, denunció que los combates han dejado más de 2.000 cadáveres en las calles. "Hablé con el ministro de Salud para darles la primera evaluación de la masacre y la carnicería que han sido cometidos en Goma. Esta mañana, estos servicios nos informaron de que quedan más de 2.000 cadáveres", declaró Muyaya.

El conflicto ha encendido las alarmas en la región. La fuerza conjunta de África Austral, liderada por Sudáfrica, ha respaldado al Ejército congoleño, aunque ha sufrido 13 bajas en los enfrentamientos. Por su parte, Burundi ha manifestado su intención de enfrentar militarmente el expansionismo ruandés, según declaraciones del presidente Evariste Ndayishimiye.

El conflicto ha puesto en riesgo la estabilidad de toda la región de los Grandes Lagos. Organismos internacionales, incluida la Unión Africana, han condenado la violación de la integridad territorial del Congo.

Si bien el alto el fuego unilateral del M23 es un paso hacia la desescalada, persisten dudas sobre su verdadera implementación y sobre si Ruanda retirará su apoyo a los rebeldes. La cumbre del próximo sábado será clave para determinar el futuro del conflicto y las posibilidades de una paz duradera en la región. @mundiario

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