Francia investiga la influencia de los Hermanos Musulmanes en la UE: Macron reclama acciones
Francia refuerza su vigilancia frente a los Hermanos Musulmanes, una organización islamista con una amplia red de influencia que, según un informe oficial recién debatido en el Consejo de Defensa y Seguridad Nacional, estaría buscando implantar su agenda ideológica en el seno de la sociedad francesa y, cada vez más, en las estructuras de la Unión Europea.
Aunque los Hermanos Musulmanes no están clasificados como organización terrorista en Francia, el informe, cuya versión anticipada ha sido filtrada a medios como Le Figaro y Politico, plantea que su creciente presencia en el ámbito sociopolítico representa una amenaza para los valores republicanos y el principio de laicidad, piedra angular del modelo estatal francés.
“Buscan llevar a toda la sociedad francesa hacia la sharía, que es incompatible con los principios del país”, dijo el ministro del Interior francés, Bruno Retailleau, que aseguró que se trata de una “amenaza directa a la República”. El informe, señalan en el Elíseo de acuerdo con El País, funciona como una herramienta para prevención de cara a las elecciones municipales del año próximo, cuando los servicios de inteligencia franceses perciben que el movimiento podría intentar expandir su presencia en instituciones locales.
El documento, elaborado tras más de 200 audiencias y visitas a diferentes regiones de Francia y cuatro países europeos, describe una estrategia que va más allá del simple activismo religioso. Se trataría de una forma sofisticada de entrismo que, de acuerdo con fuentes recogidas por El País, “se basa en una lógica de disimulo, para luego no recluirse, sino al contrario, ir a la conquista de las instancias de poder, particularmente de los Ayuntamientos, con el objetivo de, progresivamente, sustituir las reglas de vida en sociedad que hoy compartimos por aquellas que promueve la sharía, e implantar nuevas normas en el territorio nacional”.
Una red que trasciende fronteras
Más allá del territorio francés, el informe sostiene que organizaciones ideológicamente cercanas a los Hermanos Musulmanes han intensificado actividades de presión en instituciones de la UE. A algunas se les atribuye financiación procedente de países como Qatar y Kuwait, conocidos por su apoyo a causas islámicas en el extranjero.
Según la investigación, reseñada por Politico, algunas de estas instituciones funcionarían como “estructuras de formación” para nuevos cuadros cercanos a la ideología de los Hermanos Musulmanes, mientras que otras contarían con integrantes vinculados al núcleo duro del movimiento.
El impacto de estas estructuras se percibe, de acuerdo con el informe, en campañas mediáticas que promueven una visión religiosa restrictiva bajo el paraguas del “combate contra la islamofobia”. El uso intensivo de redes sociales es señalado como un canal clave para llegar a nuevas generaciones de musulmanes europeos y cuestionar los fundamentos del modelo laico occidental, presentándolo como opresor o discriminatorio hacia el islam.
La reacción del Estado francés
El presidente Emmanuel Macron ha pedido que se refuercen las medidas de prevención y respuesta ante lo que ha calificado de una “dinámica preocupante”. En palabras del Elíseo, el fenómeno no se limita a un repliegue identitario, como sucede con otros movimientos separatistas, sino que busca, activamente, influir y sustituir los marcos normativos existentes.
El ministro del Interior ha propuesto la creación de una fiscalía administrativa especializada y un liderazgo más centralizado en materia de inteligencia para coordinar acciones legales y disoluciones de organizaciones sospechosas. Además, se prevé que el informe —con una versión editada para proteger fuentes sensibles— se publique oficialmente esta misma semana.
Como era de esperar, el informe ha sido recibido con reacciones dispares en el espectro político francés. Desde la derecha, voces como la del presidente del partido de extrema derecha Reagrupamiento Nacional (RN), Jordan Bardella, han calificado a los Hermanos Musulmanes como uno de los “retos existenciales” más graves para el país. Por su parte, sectores centristas han planteado medidas como la prohibición del uso del velo islámico en menores, en un intento por reafirmar los valores seculares del Estado.
En contraste, la izquierda ha denunciado que el informe puede fomentar la estigmatización de la comunidad musulmana. Jean-Luc Mélenchon, líder del partido de izquierda radical La Francia Insumisa (LFI), acusó al Ejecutivo de “dar oxígeno a la extrema derecha” y “peligrosamente alimentar la islamofobia institucional”. @mundiario





