Cierran las urnas en Chile: la izquierda o la derecha ¿quién obtendrá la hegemonía?

Con 15.5 millones de ciudadanos llamados a elegir alcaldes, concejales y gobernadores, este proceso se convierte en un termómetro político previo a las parlamentarias y presidenciales de 2025.
Gabriel Boric, presidente de Chile votando. / @GabrielBoric
Gabriel Boric, presidente de Chile votando. / @GabrielBoric

Este domingo, Chile cierra la votación de sus elecciones municipales y regionales, un evento crucial que marca la primera jornada de votación obligatoria en elecciones de medio mandato. Con la participación de aproximadamente 15.5 millones de ciudadanos llamados a elegir alcaldes, concejales, gobernadores y consejeros regionales, este proceso se convierte en un termómetro político previo a las elecciones parlamentarias y presidenciales de 2025. Tanto la derecha como la izquierda se juegan su posicionamiento y hegemonía en estos comicios, en un contexto marcado por crisis y desafección ciudadana hacia los partidos políticos, que han alcanzado niveles históricos.

Para la derecha chilena, el desafío es superar el fracaso de la elección de 2021, donde pasó de controlar 145 alcaldías a solo 88. Aunque los pronósticos indican una posible mejora en esta elección, el camino no ha sido fácil. Los partidos de la coalición Chile Vamos (Renovación Nacional, Unión Demócrata Independiente y Evópoli), han decidido presentarse unidos en las elecciones de alcaldes y gobernadores, aunque competirán de manera separada en los comicios de concejales y consejeros regionales. Por su parte, el Partido Republicano de José Antonio Kast y el Partido Social Cristiano participan con sus propias listas, complicando la unidad de la derecha y la consolidación de votos.

Una incógnita clave en esta jornada electoral es si el Partido Republicano logrará afianzarse como la principal fuerza de oposición. Aunque no cuenta con candidatos a alcaldes en todas las comunas, sí ha desplegado aspirantes a concejales en casi todo el país. Este desempeño será un indicador de su influencia, especialmente en el ámbito municipal, y podría ser decisivo para las negociaciones de candidaturas parlamentarias el próximo año. Los analistas políticos apuntan que, si los republicanos se consolidan, la figura de José Antonio Kast podría recibir un impulso significativo en su aspiración presidencial, a pesar de un año de dificultades y retrocesos en el apoyo.

El escenario también se complica para Chile Vamos debido al impacto del Caso Audios, un escándalo de corrupción que involucra al abogado y operador político, Luis Hermosilla, y que ha salpicado a figuras importantes, como Andrés Chadwick, exministro del Interior y figura destacada de la Unión Demócrata Independiente (UDI). Las implicaciones de este caso podrían afectar el apoyo a Chile Vamos en esta elección, generando dudas sobre si lograrán mantener su base de votantes o si el electorado castigará al bloque por estos episodios de corrupción que han salido a la luz en las últimas semanas.

Por otro lado, la izquierda chilena se presenta en un frente unido para las elecciones de alcaldes, incluyendo a los partidos del oficialismo y a la Democracia Cristiana, de tendencia de centro-izquierda. Sin embargo, el panorama para esta coalición no es sencillo. Las victorias alcanzadas en 2021, cuando la izquierda conquistó municipios clave como Maipú, Ñuñoa y Viña del Mar, están en riesgo. Estos territorios son considerados termómetros del sentimiento ciudadano hacia el Frente Amplio y el Partido Comunista, ambos aliados de la administración de Gabriel Boric. La situación es aún más compleja debido a la gestión de problemas nacionales que han generado malestar, como la seguridad pública, la salud y la educación.

Uno de los puntos más controvertidos ha sido la reciente renuncia de Manuel Monsalve, subsecretario del Interior y responsable de la seguridad pública, tras denuncias de abuso sexual y violación. Este suceso, ocurrido a días de las elecciones, plantea la posibilidad de que el electorado castigue a los candidatos oficialistas debido a estos escándalos, sumando a los problemas de inseguridad que actualmente son la principal preocupación para la mayoría de los chilenos.

El resultado en los municipios clave donde la izquierda ganó en 2021 será crucial para medir la percepción popular sobre la gestión de Boric y su coalición. Uno de los logros esperados para el Frente Amplio podría ser la reelección de Tomás Vodanovic en Maipú, lo que permitiría a la izquierda celebrar un triunfo importante en medio de un panorama electoral complicado.

La izquierda también enfrenta una disputa interna por la hegemonía en su sector. Las proyecciones sugieren que el desempeño de las fuerzas de la coalición original de Boric, Frente Amplio y Partido Comunista, podría ser superado por el Socialismo Democrático, que reúne a las antiguas formaciones de la Concertación. Esta rivalidad es crucial para definir el liderazgo y la estrategia de la izquierda de cara a las elecciones generales.

En un contexto de desconfianza general hacia los partidos políticos, con solo un 1% de los ciudadanos expresando confianza en ellos, las candidaturas independientes han ganado terreno en estos comicios. Un 26% más de candidatos independientes se postulan en comparación con las municipales de 2021, y muchos de ellos cuentan con el respaldo de pactos partidarios. Chile Vamos, por ejemplo, incluye a un 46% de candidatos independientes en sus listas de alcaldes y gobernadores regionales, mientras que la lista única de la izquierda cuenta con un 40% de independientes. Esta tendencia hacia las candidaturas independientes refleja el deseo de la ciudadanía de opciones fuera de las estructuras partidarias, lo que podría tener un impacto significativo en los resultados. @mundiario

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