El medio de comunicación más grande de Colombia sufre de desconfianza y censura

Varios trabajadores denuncian que las señales del sistema RTVC se encuentran al servicio de la propaganda política del Gobierno, cuya presión dicta los lineamientos de la editorial.
Gustavo Petro, presidente de Colombia. / RR SS.
Gustavo Petro, presidente de Colombia. / RR SS.

En medio de una crisis editorial que ha sacudido a RTVC, el sistema de medios públicos más grande de Colombia, se revelan tensiones y temores que han generado un ambiente de desconfianza y autocensura entre los periodistas que trabajan allí. Aunque RTVC cuenta con dos canales de televisión y una amplia red de emisoras de radio que llegan a las regiones más remotas del país, la falta de independencia editorial y las presiones políticas han llevado a muchos periodistas a cuestionar la imparcialidad del medio.

Un ejemplo reciente de esta situación se dio cuando el excomandante paramilitar Salvatore Mancuso decidió dar su primera entrevista exclusiva a RTVC, destacando la relevancia del medio en la sociedad colombiana. Sin embargo, detrás de esta aparente admiración se esconden influencias políticas que han generado una compleja crisis editorial.

Varios periodistas consultados por el diario EL PAÍS revelaron que existe una marcada influencia petrista en RTVC, reflejada en la línea editorial y en las decisiones editoriales. Esta situación ha llevado a algunos periodistas a autocensurarse por temor a represalias, como la no renovación de sus contratos si expresan críticas.

Además, se ha señalado que existe un sesgo en la cobertura de noticias relacionadas con órganos de control, donde las críticas al presidente Gustavo Petro suelen ser minimizadas o ignoradas. Los consejos de redacción, lejos de fomentar la discusión abierta y el intercambio de ideas, han generado un ambiente de desconfianza y cuestionamiento constante.

La división en dos mundos dentro de RTVC, radio y televisión, ha exacerbado aún más esta crisis. Mientras Nórida Rodríguez, gerente del sistema, ha estado más involucrada en el ámbito de la radio, Hollman Morris, subgerente de televisión y cercano al presidente, ha ejercido influencia en la línea editorial del canal televisivo.

Se han reportado intervenciones directas en el proceso editorial, como la asignación de líneas ideológicas a ciertas noticias, lo cual ha generado malestar entre los periodistas. La contratación de personas cercanas a Morris ha levantado sospechas sobre posibles favoritismos y falta de transparencia en los procesos de selección de personal.

“Hay una sensación entre los periodistas que llevamos mucho tiempo. Los que llegaron nos miran como preguntando: ‘¿usted quién es? Usted tiene que ser uribista’. Es una cacería para meter a la gente activista, cuando muchos de nosotros no solo no éramos uribistas, sino que votamos por Petro y resistimos la época del uribismo”, declara una comunicadora de radio.

A pesar de las denuncias y las críticas, tanto Rodríguez como Morris han negado cualquier tipo de sesgo en la cobertura informativa de RTVC. Sin embargo, las consecuencias de esta crisis editorial ya se están sintiendo, con una disminución en las audiencias y quejas por parte del público sobre la falta de imparcialidad en la información.

En medio de este panorama, la incertidumbre y el temor entre los periodistas se mantienen, con muchos enfrentando la difícil decisión de permanecer en un medio donde la independencia editorial parece cada vez más comprometida. Mientras tanto, la sociedad colombiana sigue esperando un servicio público de comunicación que garantice la pluralidad de opiniones y la objetividad informativa. @mundiario

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