La Corte Centroamericana de Justicia impulsa la integración de Centroamérica
La Corte Centroamericana de Justicia es el tribunal regional del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), integrado por Honduras, El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Costa Rica, Panamá, Belice y la República Dominicana. En sus sentencias, opiniones consultivas y resoluciones, desde su constitución en la Cumbre de Jefes de Estado del SICA celebrada en 1992 en Ciudad de Panamá, se establecen los marcos para el adecuado funcionamiento de la institucionalidad regional en Centroamérica. La Corte Centroamericana de Justicia desarrolla en la región un papel muy similar al del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), con sede en Luxemburgo e integrado por magistrados de los 27 Estados miembros de la UE.
César Ernesto Salazar Grande, un prestigioso y reconocido jurista y profesor centroamericano, actual magistrado-presidente de la Corte Centroamericana de Justicia, de nacionalidad salvadoreña, ha impulsado las relaciones internacionales, en particular con su instancia judicial homóloga en la Unión Europea. En esta dirección, y con motivo de su última visita oficial a Luxemburgo, Bélgica y los Países Bajos, se reunió en la ciudad de Luxemburgo con Koen Lenaerts, el actual presidente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, de nacionalidad belga, para abordar diversas cuestiones e intercambiar pareceres sobre las respectivas actividades de ambos tribunales.
César Ernesto Salazar, presidente de la Corte Centroamericana de Justicia, ha establecido una intensa agenda destinada a reforzar la independencia, efectividad y agilidad de esta instancia judicial del SICA, con el objetivo de contribuir a impulsar el proceso progresivo de integración y unidad regional de Centroamérica. El trabajo a nivel de la cooperación judicial internacional, como demuestra su visita oficial a la sede de la Corte Internacional de Justicia —el tribunal de Naciones Unidas— en La Haya (Países Bajos), refleja el creciente peso de la Corte Centroamericana de Justicia a nivel internacional.
En Centroamérica existió, previamente a la actual Corte Centroamericana de Justicia, el precedente de la constitución en 1908 del primer tribunal internacional de justicia de la historia: la Corte Centroamericana de Justicia, también conocida como "Corte de Cartago", con sede en esta ciudad de Costa Rica. Su positiva labor se desarrolló hasta 1918, cuando venció el plazo de diez años de su tratado constituyente sin ser renovado por los Estados signatarios. En esa década, su trabajo promovió activamente la paz y la cooperación regional entre los Estados centroamericanos. En base a estos precedentes, en 1992 los jefes de Estado y de Gobierno del SICA, reunidos en Ciudad de Panamá, suscribieron el Estatuto de la Corte Centroamericana de Justicia y dieron carácter vinculante a sus sentencias y resoluciones en el ámbito de sus atribuciones dentro de la institucionalidad regional centroamericana.
La Corte Centroamericana de Justicia realiza sus sesiones en el edificio central de la institución, radicado en Managua, y está ubicada en una nueva y funcional sede en la capital nicaragüense, cedida mediante una donación del BCIE (Banco Centroamericano de Integración Económica). La Corte cuenta, además, en sus oficinas centrales en Managua, con una Secretaría General que facilita el adecuado soporte técnico y logístico a las múltiples tareas de los magistrados miembros de este tribunal regional centroamericano. La Corte Centroamericana de Justicia ha suscrito diversos acuerdos y convenios internacionales en los últimos años, destacando el Convenio de Colaboración con el Tribunal Constitucional español, así como las relaciones de cooperación judicial con el Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial de España, mediante reuniones periódicas con sus respectivos presidentes, que han tenido seguimiento en diversos programas de cooperación.
Las sentencias y pronunciamientos de este tribunal regional centroamericano han consolidado la institucionalidad regional del SICA, la resolución pacífica de diferencias, así como la protección de los derechos de colectivos vulnerables como mujeres o minorías étnicas. La integración institucional, judicial, administrativa, económica y comercial de Centroamérica depende en gran medida de la capacidad de articular un Derecho Comunitario común y de establecer mecanismos eficaces de resolución de diferencias. La Corte Centroamericana de Justicia es un elemento clave —como lo es el Tribunal de Justicia de la UE en Luxemburgo— para garantizar el adecuado y correcto funcionamiento y avance de la institucionalidad regional del SICA en Centroamérica. @mundiario


