El control total de Donbás: el pulso de Putin que sitúa a Zelenski ante un dilema estratégico

El presidente ruso reclamó en su reunión con Donald Trump el control de la región (las provincias de Donetsk y Lugansk), a cambio de congelar la actual línea del frente en Ucrania. 
Vladimir Putin, presidente de Rusia; Donald Trump, presidente de EE UU; y Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania. / RR SS
Vladimir Putin, presidente de Rusia; Donald Trump, presidente de EE UU; y Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania. / RR SS

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha puesto sobre la mesa una condición para aceptar un alto el fuego en Ucrania: el reconocimiento del control ruso sobre la región del Donbás, que incluye las provincias de Donetsk y Lugansk. A cambio, Moscú estaría dispuesto a congelar la actual línea del frente, según adelantó el Financial Times y ha confirmado El País.

El mandatario ya había transmitido esta propuesta al enviado estadounidense Steve Witkoff hace algo más de una semana. Ahora, en su encuentro en Alaska con Donald Trump, el líder ruso ha reiterado la exigencia, trasladando así la presión sobre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.

Trump, que ha hecho pública parte de la conversación, afirmó que el desenlace depende directamente de Kiev: “Realmente ahora depende del presidente Zelenski lograrlo. También diría que los países europeos tienen que implicarse un poco, pero depende del presidente Zelenski”. El republicano ya ha compartido estas condiciones con los líderes europeos y con el propio Zelenski, que este lunes viaja a Washington para reunirse en persona con él.

Rechazo europeo al plan de Moscú

Europa ha respondido con firmeza, rechazando de plano el escenario planteado por Putin. Tanto Bruselas como Kiev insisten en que cualquier acuerdo de paz debe partir de un alto el fuego incondicional y de la defensa de la integridad territorial ucraniana. En su último comunicado, los socios europeos remarcan que Ucrania “debe contar con garantías de seguridad sólidas para defender eficazmente su soberanía e integridad territorial”.

Este choque de posturas vuelve a evidenciar la brecha en la mesa de negociación: mientras Moscú pretende legitimar los avances militares de la invasión, Kiev y sus aliados insisten en que no aceptarán una paz dictada bajo presión armada.

La estrategia de Putin y el dilema de Zelenski

La exigencia rusa de consolidar su dominio sobre Donbás refleja una estrategia conocida: transformar los logros militares en hechos consumados de carácter político. Al congelar el frente con las posiciones actuales, Putin busca estabilizar sus ganancias y forzar a Ucrania a negociar desde una posición de debilidad.

Para Zelenski, el dilema es evidente. Aceptar la propuesta supondría renunciar a parte del territorio ucraniano, lo que podría interpretarse como una derrota política y militar. Rechazarla, en cambio, prolonga un conflicto que desgasta a la población y pone a prueba la resistencia económica y militar del país.

Mientras tanto, Europa y Estados Unidos calibran su papel. Trump intenta colocarse como mediador directo, aunque sus declaraciones sugieren que busca trasladar la responsabilidad última a Kiev. Bruselas, por su parte, trata de mantener la cohesión en torno a un mensaje claro: no habrá paz duradera sin la restitución de la soberanía ucraniana. @mundiario

Comentarios