China niega su implicación en la guerra de Ucrania: Kiev sostiene que tiene pruebas

Pekín niega suministrar armamento a Moscú y ha vuelto a rechazar las denuncias de Zelenski, que afirma que los servicios de inteligencias ucranianos tiene evidencia que demostraría la entrega de pólvora y artillería.
Volodímir Zelenski y Xi Jinping. / Mundiario
Volodímir Zelenski y Xi Jinping. / Mundiario

El Gobierno chino ha calificado de “infundadas” y fruto de la “manipulación política” las recientes acusaciones vertidas por el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. Según Pekín, su postura frente a la guerra de Ucrania ha sido coherente y pacifista desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. Pero mientras el Ministerio de Exteriores de China afirma que su único interés es promover el alto el fuego y facilitar negociaciones de paz, Kiev sostiene lo contrario y, esta vez, con pruebas en la mano.

Zelenski ha revelado que sus servicios de inteligencia han detectado envíos clandestinos de material militar de origen chino a Rusia, incluidos componentes clave como pólvora y munición de artillería. “Hablamos con el líder chino y nos prometió que no apoyaría militarmente a Rusia. Pero ahora tenemos hechos, y vemos que la realidad contradice esa promesa”, declaró el mandatario ucraniano.

No puedo decir que estamos sorprendidos”, dijo Zelenski. “Pero hablamos con el líder de China y él me prometió que no venderá o suministrará armas a Rusia. Desafortunadamente, tenemos pruebas y vemos la información opuesta”, afirmó el presidente ucraniano.

La palabra dada por Xi Jinping a Zelenski parecía, en su momento, una garantía diplomática sólida. Pekín, en su papel de potencia global, insiste en proyectar una imagen de país neutral, distante del eje bélico liderado por Moscú. Sin embargo, los datos revelados por Ucrania y la captura reciente de dos ciudadanos chinos combatiendo junto a tropas rusas en Donetsk, han puesto en duda esa narrativa.

Aunque Pekín no ha sido visto enviando tanques o misiles, Kiev sí se sospecha que proporciona materiales y asistencia técnica que pueden ser reconvertidos para uso militar.

Un aliado estratégico: China y la Rusia de Putin

A pesar de los esfuerzos de China por mantener una imagen de neutralidad, su relación con Rusia ha sido todo menos distante. Desde 2022, los lazos comerciales y estratégicos entre ambos países se han fortalecido. El comercio bilateral se ha disparado, con un aumento significativo en la venta de productos tecnológicos y recursos energéticos. Además, ambos países han intensificado sus ejercicios militares conjuntos y su colaboración dentro de plataformas como la Organización de Cooperación de Shanghái y los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

Esta convergencia estratégica refuerza las sospechas del Gobierno ucraniano de que China está proporcionando apoyo logístico e incluso militar a Moscú, aunque de forma encubierta.

Pekín se aferra a su discurso oficial de imparcialidad, pero los hechos, poco a poco, erosionan esa postura. La negativa constante a condenar la invasión rusa, el respaldo implícito en foros internacionales, y ahora las presuntas entregas de armamento, cuestionan seriamente su papel en la guerra.

Lo que China define como “posicionamiento coherente por la paz” se interpreta en Kiev y en muchas capitales occidentales como una maniobra diplomática de doble cara: ofrecer diálogo mientras se alimenta la maquinaria de guerra rusa en la sombra.

El riesgo de esta ambigüedad es doble. Por un lado, socava cualquier intento creíble de mediación por parte de China en el conflicto. Aunque hasta ahora Occidente ha sido cauto en sus acusaciones directas, la presión aumenta conforme se acumulan indicios que vinculan a Pekín con el sostenimiento del esfuerzo bélico ruso. @mundiario

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