Alemania e Israel: el frágil equilibrio entre el compromiso histórico y la presión internacional

Berlín da tímidos pasos para condenar la situación en Gaza mientras mantiene firme su respaldo al Gobierno israelí, al tiempo que se desmarca de la propuesta de España para imponer un embargo de armas a Tel Aviv.

Johann Wadephul, ministro de Exteriores de Alemania y su homólogo de Israel Gideon Saar. / @JoWadeph
Johann Wadephul, ministro de Exteriores de Alemania y su homólogo de Israel Gideon Saar. / @JoWadeph

Alemania ha decidido mantener su apoyo inquebrantable a Israel en uno de los momentos más críticos del conflicto en Gaza. Pese a la creciente presión internacional, a las denuncias por violaciones del derecho internacional humanitario y a propuestas como la del Gobierno español para imponer un embargo de armas a Tel Aviv, Berlín se atrinchera en una posición que busca preservar su alianza histórica con el Estado judío sin romper con los principios del orden internacional.

Así lo dejó claro este jueves el ministro de Exteriores alemán, Johann Wadephul, en una comparecencia junto a su homólogo israelí, Gideon Saar. “Alemania seguirá apoyando a Israel con suministros de armas. Eso nunca ha estado en duda”, zanjó el dirigente conservador. Sus palabras suponen un giro respecto a declaraciones anteriores en las que se insinuaba una posible revisión del apoyo armamentístico tras las críticas al comportamiento del Ejército israelí en Gaza.

El mensaje no podía ser más directo ni más oportuno: llega justo cuando el canciller alemán, Friedrich Merz, se encuentra de visita en Washington para reforzar la sintonía transatlántica con la Administración de Donald Trump, principal aliada de Israel. Tampoco es casual que el desmarque alemán respecto a la propuesta española de un embargo de armas se produzca en un momento en que la situación humanitaria en Gaza es absolutamente desesperada, con más de un centenar de muertos en uno de los puntos de distribución de ayuda impulsados por Israel y EE UU.

El respaldo alemán a Israel no ha sido ciego. Wadephul ha aprovechado su comparecencia para condenar la reciente autorización de 22 nuevos asentamientos en Cisjordania. “La política de asentamientos, tal y como está, es contraria al derecho internacional y obstaculiza literalmente la solución de los dos Estados”, afirmó el ministro. Y añadió: “Alemania tiene una obligación con la seguridad del Estado de Israel, pero también está comprometida con el derecho internacional. Son dos caras de la misma moneda”.

Estas declaraciones revelan el difícil equilibrio que Berlín trata de mantener: una defensa férrea de la existencia y seguridad de Israel —anclada en la memoria del Holocausto— y, al mismo tiempo, una adhesión formal al marco jurídico internacional. Es un equilibrio que se ha vuelto cada vez más insostenible a medida que las imágenes de destrucción en Gaza alimentan la indignación global.

El factor europeo y la presión española

En este tablero, España ha optado por una postura más confrontativa con Tel Aviv. El ministro de Exteriores José Manuel Albares ha liderado una propuesta de embargo de armas a Israel, además de al menos 17 socios comunitarios que han pedido a Bruselas revisar el acuerdo de asociación con Israel. Pero Berlín no solo se ha opuesto tajantemente a esa revisión, sino que la ha calificado de contraproducente: “no debemos poner en duda ese acuerdo, sino mantenerlo”, sentenció Wadephul.

Esta divergencia pone de manifiesto una fractura evidente en la política exterior europea. Mientras unos apuestan por sanciones y condicionamientos, otros, como Alemania, siguen creyendo que su influencia sobre Israel se ejerce mejor desde dentro, manteniendo canales abiertos y evitando rupturas. La postura alemana recuerda a una diplomacia de contención, más que de confrontación.

Las contradicciones de la posición alemana se hacen aún más evidentes ante la catástrofe humanitaria que vive Gaza. Wadephul se mostró visiblemente afectado al hablar de las víctimas civiles y la falta de acceso a ayuda. “Las imágenes que nos llegan de Gaza son impactantes y muestran que la ayuda humanitaria que llega actualmente es insuficiente”, afirmó el ministro democristiano. Pero acto seguido volvió a reafirmar su negativa a condicionar las exportaciones de armas.

Gideon Saar, por su parte, mantuvo la línea oficial israelí. “Solo Hamás es responsable del sufrimiento de israelíes y palestinos”, declaró. Rechazó cualquier crítica o sanción al Estado hebreo, asegurando que estas solo reforzarán la posición de la organización islamista.

El equilibrio imposible

La orden de arresto emitida por el Tribunal Penal Internacional (TPI) contra el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu es otro elemento que incomoda a la diplomacia alemana.

Alemania camina por una cuerda floja cada vez más tensa. En su intento de conciliar la defensa de Israel como pilar histórico de su política exterior con el respeto al derecho internacional, Berlín está asumiendo una ambigüedad que cada vez resulta más difícil de sostener. Las imágenes de Gaza, los asentamientos en Cisjordania, las órdenes del TPI y las presiones internas desde la UE están dibujando un escenario donde la diplomacia alemana será probada al máximo. @mundiario

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