ETERNO PRESTIGE

Lo dijo Vázquez en una ocasión, con esa extraña lucidez que le caracteriza: "Ese barco parece el Ho
Lo dijo Vázquez en una ocasión, con esa extraña lucidez que le caracteriza: "Ese barco parece el Holandés Errante" Con toda la razón. El Prestige parece tal cual eso, un barco fantasma, un barco fatal que va se aleja, se acerca, va al norte, luego al sur, vierte fuel, se hunde, sigue vertiendo fuel, se sella, pero aún así pierde petróleo y así sigue, seis meses después. Y, por lo que vemos, seguirá así por los siglos de los siglos, amén.

Y es que el Gobierno va adelantando, muy finamente, que no va a poder extraerse el fuel y que el Prestige seguirá desangrándose lentamente durante toda nuestra vida. Así lo dejaron entrever Martín Villa y Fraga, uno que dijo que si Repsol no tiene éxito este año pues lo intentará el que viene, y luego el siguiente, y así hasta que se nos acaben los dedos. Incluidos los de los pies, según las cuentas de Fraga, que dice que, total, los remiendos del pecio tiran 25 años. Superguay. Veinticinco años a dos toneladas diarias, casi 20.000 toneladas. Prácticamente todo lo que queda en el buque. Así ya no hay que extraerlo. ¡Si sale solo!

Además ¿para qué preocupase por el pecio? Que vierte, pues que vierta. Total, ese fuel parece inocuo. Es como una compresa de Evax, fino y seguro, que ni se nota, ni se mueve, ni traspasa, ni nada de nada. Rajoy dice que, total, es la misma cantidad que se vierte cuando los petroleros vacían sus sentinas frente a las costas gallegas. Es decir, el Gobierno parece tener constancia de que los petroleros que circulan por el corredor de Fisterra vierten, según sus propias cuentas, cerca de mil toneladas de fuel al año en las costas gallegas y jamás ha hecho ni el más mínimo gesto para remediarlo. Pues ahora, Galicia tendrá que sufrir las dos toneladas de fuel que alegremente vierten los petroleros cuando tiran de la cadena unidas a las otras dos que vomita el Prestige. O sea, cuatro toneladas diarias de hilillos de plastilina. Parece que los millones que prometieron en el Plan Galicia resultan ser millones de litros de fuel. Y ¡hala!, como dijo Pazos en Airbag: 'A nadar en la ambulancia'.

Que se lo pregunten, si no, a un alcalde del PP en la Costa da Morte de cuyo nombre prefiero no acordarme, que dijo que en sus playas, bañar, lo que se dice bañar, se puede hacer. Eso sí, hay que sortear unas molestas bolas de fuel que hay por el agua. Pero vamos, que poder puede uno bañarse. Será si uno le echa las tres bes: balor, boluntá y buevos que es, a su vez, lo que hay que echarle para votar al PP después de estas declaraciones.