El rey Juan Carlos tira al traste cualquier posibilidad de restaurar su imagen

El emérito se deja ver con la Infanta Cristina en Abu Dhabi y se toma una foto con el príncipe heredero saudí, el mismo que es acusado por la CIA de estar involucrado en un asesinato.

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Rey Juan Carlos I junto a su hijo, Felipe VI. / RR SS.

El rey emérito Juan Carlos I decide hacer caso omiso a las críticas y olvidarse de su imagen por completo. Esta semana el padre de Felipe VI fue visto en público con su hija, la Infanta Cristina, en Abu Dhabi para presenciar la carrera de Fernando Alonso. Esto no sucedía desde que estallara el caso Nóós que tanto daño le causó a su propia imagen y a su familia. Bien, es su hija, quizás no se puede criticar mucho y ya la Zarzuela presentó una imagen de la Familia real al completo tratando de dejar el escándalo atrás. Pero no contento con esto, el rey se ha dejado fotografiar con el príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salmán, a quien la CIA acusa de ser el autor intelectual del asesinato del periodista Jamal Khashoggi el pasado 2 de octubre. Obviamente, al rey no le interesa evadir las críticas.

Este año la Casa real buscaba limpiar su imagen ante la opinión pública, pero esto ha sido imposible. Primero ha entrado a la cárcel su yerno Iñaki Urdangarin, lo que ha recordado a la perfección aquel caso que lo hizo dimitir, y luego salieron a la luz los audios de la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein hablando de hasta cuatro posibles delitos.

Rey Juan Carlos I junto al príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salmán. RR SS.

Rey Juan Carlos I junto al príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salmán. / RR SS.

 

En este punto, en la Zarzuela deben tener un dolor de cabeza con las movidas del emérito. Su reencuentro con la Infanta Cristina, no ha sido tal, pues varios medias afirman que la exduquesa jamás estuvo totalmente apartada de su familia, solo mantenía un perfil muy bajo para evitar que corroer la imagen de cualquiera de ellos. Pero ahora, con su esposo encarcelado, los Borbón piensan que ha sido suficiente y que es hora de terminar de alimentar la supuesta mala relación que tienen.

A estas alturas muchos sentirán compasión porque al fin y al cabo es su hija. Pero luego llega la imagen don Juan Carlos con el príncipe heredero saudí, Mohamed Bin Salmán, quien supuestamente ordenó el asesinato de Jamal Khashoggi. Sobre este hecho, la Casa del Rey había preferido no pronunciarse, pero con la foto del emérito con el príncipe, dejan entrever un acercamiento que hace quedar muy mal al rey Felipe VI. El problema crece cuando recordamos las palabras de Jaime Peñafiel: “La fortuna del rey Juan Carlos tiene su origen en Arabia Saudí. En 1973 ocurre la famosa crisis del petróleo y Franco, que ya conocía la cercanía de Juan Carlos con los Al Saud, permitió a don Juan Carlos que hablara con el rey saudí para que nos nutriera de petróleo en ese momento tan complicado. Y así fue. La respuesta fue afirmativa. Eso sí, Franco le permitió a don Juan Carlos cobrar unos céntimos por los miles de barriles que vinieron a España durante ese tiempo. Así, con esta comisión a la que Adolfo Suárez también le dio su visto bueno, el rey forjó su fortuna”. La polémica está servida, algo que al rey parece importarle bien poco a pesar de que su hijo hace todo lo que puede para mantener a la monarquía a flote con todas las polémicas que hasta ahora les ha afectado. @mundiario

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