Marius Borg enfrenta nuevas acusaciones de violación y la policía pide su prisión preventiva
La fiscalía ha solicitado prisión preventiva mientras avanza la investigación en un caso que sacude a la familia real noruega.
La familia real noruega enfrenta un nuevo episodio polémico tras la comparecencia de Marius Borg, hijo de la princesa Mette-Marit, ante el tribunal penitenciario de Oslo. Borg, quien ya estaba siendo investigado por una presunta violación ocurrida en marzo, ha sido acusado de un segundo delito similar. La fiscalía noruega ha solicitado dos semanas de prisión preventiva para continuar con las investigaciones.
La vista judicial, celebrada este miércoles, se desarrolló a puerta cerrada pese a la intención de Borg de que fuera pública. Andreas Kruszewsk, fiscal a cargo del caso, justificó esta decisión señalando la gravedad de las pruebas recientes. "Entre anoche y esta mañana hemos descubierto otra violación. Se trata de un caso de relaciones sexuales sin penetración con una mujer que no pudo resistirse. Ahora estamos investigando dos posibles delitos de esta naturaleza", declaró Kruszewsk.
El primer caso por el que fue detenido Borg, de 26 años, ocurrió presuntamente en marzo, aunque la denuncia fue presentada recientemente por una mujer de unos 20 años. Según el medio noruego NRK, la policía habría encontrado en el móvil de Borg vídeos que podrían constituir pruebas del presunto delito.
En relación con el segundo caso, los detalles son todavía escasos, pero el fiscal asegura que las evidencias preliminares justifican la necesidad de ampliar las investigaciones. Las autoridades buscan determinar si Borg ha estado involucrado en otros incidentes similares, ya que han surgido más testimonios de mujeres que le acusan de comportamientos violentos.
La defensa de Borg niega los cargos
Por su parte, el abogado de Borg, Øyvind Bratlien, ha rechazado categóricamente las acusaciones, defendiendo la inocencia de su cliente. "Los vídeos encontrados, cuando se analizan en contexto, no muestran nada delictivo. Otras pruebas también respaldan esta postura", afirmó en declaraciones a la cadena TV2.
Bratlien también se opuso a la solicitud de prisión preventiva, argumentando que no hay fundamentos suficientes para mantener a Borg detenido mientras se realizan las pesquisas. Sin embargo, la fiscalía insiste en que los 15 días adicionales son esenciales para recabar más pruebas y preparar el caso para un eventual juicio.
Las acusaciones contra Marius han generado un fuerte impacto en la opinión pública noruega. Aunque Borg no ostenta título nobiliario, su cercanía a la princesa Mette-Marit y su exposición mediática han convertido este caso en un tema de alto interés nacional. La familia real no ha emitido declaraciones oficiales hasta el momento, pero la situación pone en entredicho su imagen en un momento de creciente escrutinio público.
Mientras tanto, los investigadores continúan trabajando para esclarecer los hechos y determinar si Borg enfrentará un juicio formal por las acusaciones. Este caso no solo afecta a la familia real, sino que también ha reavivado el debate sobre la violencia sexual y la responsabilidad de figuras públicas en Noruega. @mundiario


