Ivanka Trump reconoce que sufrió de depresión posparto
La hija mayor de Donald Trump demuestra que su vida no es perfecta y que con cada uno de sus embarazos tuvo bastantes problemas para integrar su labor como madre y empresaria.
Tal vez el presidente Trump no sea muy popular, pero si hay alguien que ha ayudado a que su imagen sea menos dura, ha sido su hija mayor y constante ayudante, Ivanka Trump. Desde que su padre asumió la presidencia, Ivanka se ha visto envuelta en unas cuantas polémicas, se ha consolidado como icono de la moda y a pesar de tener un padre que parece no respetar a las mujeres, ella es el perfecto ejemplo de cómo convertirse en toda una empresaria siendo tan joven.
Muchos dirán que ha sido un error dejar su labor como empresaria para acompañar a su padre hasta Washington y cuidar de su familia, pero en cierta forma tiene algo de sentimental y correcto, porque la familia es la familia, en especial si ellos siempre se han preocupado por ti. Ahora bien, los que nos ocupa por ahora, es que la hija del presidente siempre nos ha dado una imagen de perfección inmaculada, hasta ahora, porque Ivanka se ha sincerado y reconocido con cada uno de sus embarazos ha sufrido de depresión posparto.
Este tema era un tabú entre las mujeres, porque la sociedad las obligaba a ser perfectas y a amar ante todo a su familia. Pero en la actualidad y gracias a que muchas famosas han hablado de ello, conocemos que la depresión posparto es una cuestión que puede afectar a miles de mujeres en el mundo y seguir desarrollándose con mayor intensidad.
“Con cada uno de mis tres hijos he tenido algún nivel de depresión posparto. Fue una época muy difícil y emocional para mí porque sentía que no estaba alcanzando mi máximo potencial como madre o como emprendedora y como empresaria”, relató Ivanka en The Dr. Oz Show. “Y he tenido embarazos tan sencillos que de alguna manera la yuxtaposición me impactó de forma todavía más fuerte”.
Para muchas mujeres aún es una gran presión la que ejerce la sociedad sobre ellas. Deben ser perfectas, mostrarse como madres que pueden con todo y además, llevar una empresa o tener un trabajo estable. Para las mujeres, es una cuestión de querer demostrar que son capaces, pero esto puede terminar generándoles depresión por no lograr alcanzar objetivos tan difíciles. Para Ivanka este tema es “increíblemente importante” y asegura que le “apasiona ayudar al crecimiento de las mujeres emprendedoras y me apasiona apoyar a las familias estadounidenses trabajadoras”. Por ello, no dejó de agradecerle a su padre porque “me ha dado la plataforma para impulsar debates en áreas que se acerquen a su agenda”.
Las motivaciones de Ivanka son buenas, pero tiene que olvidar que el tono de su padre no es precisamente conciliador ni integrador hacia las minorías, incluyendo a las mujeres.