Benjamín Vicuña reflexiona sobre la crianza lejos de sus hijos y aclara su vínculo con Icardi
Benjamín Vicuña ha puesto voz a una realidad personal marcada por la distancia y los cambios constantes en su vida familiar. El actor chileno atraviesa una etapa compleja desde que sus hijos Magnolia y Amancio residen en Turquía junto a su madre, la China Suárez. Un escenario que, según explica, le obliga a redefinir su papel como padre.
En un artículo publicado por Infobae, el propio Vicuña ha destacado la importancia de asumir la situación con madurez, señalando que “la aceptación es un término y un concepto muy importante en la vida de todos”. Sin embargo, también ha querido desmontar la imagen superficial de tranquilidad que puede percibirse desde fuera, reconociendo con sinceridad que “no, es otra película”.
La mudanza internacional ha añadido nuevas dificultades a la coparentalidad, obligando a reorganizar tiempos y formas de contacto. El actor no esconde su deseo de recuperar cierta normalidad, afirmando que “a mí me encantaría que vuelva todo a su lugar”. Aun así, insiste en la necesidad de adaptarse a una realidad que no siempre depende de sus decisiones.
En cuanto a la exposición mediática, Vicuña ha sido claro al marcar límites. “No quiero más ni hablar en una entrevista ni de régimen alimenticio ni de cosas, porque no corresponde”, explicó, subrayando que la prioridad absoluta es proteger a sus hijos. Su postura busca evitar que cuestiones íntimas se conviertan en contenido público.
Sobre la figura de Mauro Icardi, actual pareja de la China Suárez, el actor también dejó una respuesta directa. “No, no tuve esa conversación, no”, afirmó al ser preguntado por un posible diálogo entre ambos. Aun así, dejó abierta la puerta al futuro, convencido de que ese contacto “seguramente se va a dar”, en un contexto donde el bienestar de los niños sigue siendo el eje principal. @mundiario


