McLaren roza el título de constructores tras 26 años con un polémico doblete

Norris estaba a punto de ganar el esprint, pero a pocos metros de la meta redujo la velocidad para permitir que Piastri se llevara el triunfo.
Los pilotos de McLaren posando tras el triunfo de Piastri en el esprint del GP de Qatar. /  @mclarenF1
Los pilotos de McLaren posando tras el triunfo de Piastri en el esprint del GP de Qatar. / @mclarenF1

En el esprint de Lusail, Lando Norris dominó la carrera hasta que, en un giro que pocos vieron venir, cedió la victoria a su compañero Oscar Piastri en el último suspiro. El gesto, aparentemente en agradecimiento por las ayudas de Piastri en el tramo final de la temporada, dejó una sensación agridulce en la parrilla y entre los aficionados. El australiano celebró el triunfo, pero el cambalache empañó el espectáculo, mostrando un deporte donde los pactos a veces pesan más que la competición.  

Ferrari, por su parte, no pudo evitar que McLaren ampliara la brecha en el Mundial de Constructores. Carlos Sainz terminó cuarto tras una sólida actuación, aunque sin opciones reales de alcanzar a Russell, que completó el podio. Leclerc, en cambio, ofreció un destello de grandeza al superar a Hamilton en un espectacular duelo cuerpo a cuerpo, mostrando el potencial del monegasco para liderar a los de Maranello en 2025.  

Fernando Alonso vivió otra carrera discreta, terminando undécimo y sin ritmo para avanzar posiciones tras un inicio prometedor. Mientras, Verstappen, lastrado por una salida mediocre, quedó atrapado detrás de los Haas, en una jornada que contrastó con su acostumbrado dominio. La sorpresa negativa fue Sergio Pérez, último tras salir desde el pit lane, en un desenlace que resume su temporada de altibajos.  

La decisión de Norris, cediendo el primer puesto a Piastri, desató críticas en un deporte que valora la competitividad pura. Aunque el gesto buscaba cerrar filas en McLaren, restó brillo a un final de temporada donde las batallas deberían definirse en la pista, no en los despachos del paddock. La polémica alimenta el debate sobre hasta qué punto los intereses de equipo pueden superar la lucha individual.  

Con el Mundial de Constructores casi en el bolsillo para McLaren, la atención se centra ahora en el futuro. ¿Se consolidará Piastri como líder o Norris aprenderá a manejar mejor la presión? Lo que está claro es que, en Lusail, las maniobras fuera del reglamento no escrito de la F1 dejaron más dudas que respuestas sobre el estado competitivo de la parrilla. @mundiario

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