¿La FIA está en el medio de una crisis? Rui Marques toma el mando de la F1 y F2

En los últimos meses, ha habido un notable incremento en las salidas, tanto voluntarias como forzadas, dentro del organismo.
La bandera de la Federación Internacional de Automovilismo. / fia.com
La bandera de la Federación Internacional de Automovilismo. / fia.com

La Fórmula 1 se prepara para un fin de semana en Qatar marcado por la llegada del portugués Rui Marques como director de carrera. Su rol no se limitará solo a la categoría reina, también asumirá la dirección de la Fórmula 2, en un contexto de turbulencia dentro de la FIA.

Este movimiento responde al relevo de la singapurense Janette Tan y se suma a una cadena de salidas recientes que ha dejado al organismo bajo presión, incluida la de Niels Wittich, el hombre que sustituyó a Michael Masi y logró un consenso poco habitual entre pilotos y equipos.

En los últimos meses, la FIA ha visto partir a figuras clave como Natalie Robyn, ex CEO, o Steve Nielsen, antiguo director deportivo. Estas salidas, junto a la del experimentado Tim Mayer, refuerzan la percepción de que la gestión de Mohammed Ben Sulayem al frente de la entidad ha sido conflictiva.

El propio Mayer, con 15 años de experiencia como comisario, no dudó en señalar al presidente como el artífice de lo que él define como una “purgación”, asegurando que la FIA “se está quedando sin gente para hacer el trabajo”.

Un asunto que viene de lejos

De acuerdo a la información publicada por el diario As, el episodio que detonó la salida de Mayer se remonta al GP de Estados Unidos, donde una invasión de pista al final de la carrera costó al Circuito de Las Américas una multa de 500.000 euros. Mayer, quien representó al trazado en la apelación, asegura que, a pesar de haber resuelto el caso de manera amistosa, la decisión de Ben Sulayem fue tajante. Según relata, tras años de servicio como comisario y formador de nuevos oficiales, su despido llegó de manera fría, con un mensaje enviado por uno de los asistentes del presidente.  

La situación pone en jaque la estabilidad organizativa de la FIA en un momento crítico. Con solo dos Grandes Premios restantes en el calendario, la figura de Rui Marques será clave para mantener la operativa en la pista. Sin embargo, el desafío no es menor: las salidas han reducido significativamente el pool de directores de carrera de alto nivel, lo que podría comprometer la capacidad del organismo para gestionar futuros incidentes con la misma eficacia.  

Mientras la atención de los fanáticos estará puesta en la lucha por el campeonato y las emociones del GP de Qatar, el trasfondo institucional no pasa desapercibido. Las decisiones de la FIA están dibujando un panorama incierto que amenaza con impactar tanto en la competición como en la confianza del paddock. Con críticas que apuntan directamente a la presidencia, la Fórmula 1 enfrenta no solo curvas en la pista, sino también fuera de ella.  @mundiario

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