Fracaso total: Lewis Hamilton y Ferrari reciben un suspenso histórico en 2025
El Mundial 2025 cerró en Abu Dabi con la coronación de Lando Norris y el segundo campeonato consecutivo de McLaren, pero el análisis de la temporada dejó heridas abiertas y juicios implacables. La clasificación subjetiva de pilotos refleja la brutal exigencia del Gran Circo. Desde Ferrari hasta Alpine, pasando por Hamilton y Tsunoda, los suspensos reescriben un curso lleno de contrastes. El poder de la narrativa vuelve a dominar.
Hamilton, señalado con un 0 por su incapacidad para adaptarse al nuevo monoplaza, simboliza la fragilidad de las leyendas ante los cambios. Su año fue una montaña rusa sin podios, lejos de Leclerc, y con un desenlace amargo que cuestiona su lugar inmediato en la jerarquía. El británico, acostumbrado a liderar, deberá reconstruirse con el nuevo reglamento 2026 como última oportunidad de resurrección. Ferrari, mientras tanto, hundió expectativas.
Las notas intermedias señalan un pelotón en plena metamorfosis. Debutantes como Bearman y Bortoleto iluminaron el futuro, mientras Piastri vivió un derrumbe incomprensible en el tramo decisivo. Albon recuperó brillo y Hadjar transformó un debut caótico en ascenso a Red Bull. Alonso y Sainz, héroes silenciosos, rindieron muy por encima de los recursos disponibles, como veteranos que siguen creyendo en lo imposible.
A la altura del título aparece un George Russell consistente, pero sin opciones reales ante la superioridad papaya. Lando Norris, criticado al inicio, terminó convirtiéndose en un campeón maduro, sin estridencias y con el temple que exige la historia moderna de la F1. Su gestión emocional en México, Brasil y Abu Dabi será recordada como el momento exacto en el que dejó de ser promesa para convertirse en leyenda viva.
Y sin embargo, el verdadero símbolo de 2025 se llama Max Verstappen. No es campeón, pero sigue siendo el rey emocional del deporte. Ganó más carreras, más poles y lideró más vueltas que nadie. Su remontada monoposto desde Zandvoort hasta Brasil rozó lo irrepetible. Perdió el título, pero conquistó la narrativa. La F1 sale del año con una certeza: Norris manda en los puntos, pero el aura, todavía, sigue siendo de Verstappen. @mundiario


