Tras una campaña difícil, Fernando Alonso confía en el futuro y mira a 2026 con ilusión
Fernando Alonso concluyó la temporada con dignidad en pista, séptimo en Qatar y sexto en Abu Dabi. Sin embargo, la décima posición final en el Mundial de pilotos le resulta inaceptable. “Es una de las peores posiciones jamás conseguidas en mi carrera”, confesó con crudeza en declaraciones tras el fin de la temporada en el circuito de Yas Marina. El contraste entre su esfuerzo y los resultados refleja la fragilidad del AMR25.
A final post-race debrief of the year with @alo_oficial.#AbuDhabiGP pic.twitter.com/f8BWwAgDkj
— Aston Martin Aramco F1 Team (@AstonMartinF1) December 7, 2025
El asturiano se mostró satisfecho con su rendimiento individual, pero frustrado por las limitaciones técnicas del coche. Sin embargo, la regularidad no bastó para compensar la falta de competitividad de un monoplaza que nunca estuvo a la altura de sus ambiciones. Su lucha constante en pista, sin ayudas externas ni incidentes favorables, terminó por evidenciar las carencias de Aston Martin.
En definitiva, el AMR25 se convirtió en un lastre que condicionó toda la campaña. Alonso peleó cada posición con oficio y experiencia, pero el coche no respondió. Sin duda, se trata de uno de los peores monoplazas que ha pilotado el bicampeón mundial, un vehículo incapaz de acompañar el nivel de un piloto que sigue demostrando vigencia y talento.
Mirando al futuro con esperanza: la revolución del reglamento
Lejos de tomarse un respiro, Fernando Alonso ya centra su mirada en el AMR26 y en la nueva era que se abre con el cambio de reglamento. El piloto viajó a Silverstone para trabajar en el simulador, consciente de que las primeras carreras funcionarán como un auténtico laboratorio de pruebas.
La esperanza está puesta en las mejoras que aportará la nueva fábrica, con Adrian Newey al frente de un proyecto que podría dar frutos ya en 2026. El túnel de viento será una pieza fundamental, pero Alonso lo tiene claro: “Depende de nosotros”, asegura, convencido de que el trabajo bien hecho marcará la diferencia.
El reto es enorme, pero la ilusión permanece intacta. Aston Martin sabe que la revolución técnica no garantiza resultados inmediatos, aunque sí abre la puerta a un salto competitivo. Alonso, fiel a su carácter, afronta el desafío con optimismo y con la certeza de que la constancia será su mejor arma. Quizás, por edad, no le dé tiempo para ganar el tercer título, salvo que en muy poco tiempo Newey sea capaz de crear un verdadero monstruo de cuatro ruedas, pero sí podríamos verlo en lo más alto del podio alguna vez más. @mundiario


