¿El adiós de Yuki Tsunoda repite la historia de Checo Pérez?
Lo que parecía una oportunidad de oro en la Fórmula 1 terminó convirtiéndose en una pesadilla para Yuki Tsunoda. El piloto japonés dio el salto a Red Bull en 2025 tras solo dos carreras con Racing Bulls, pero nunca logró encontrar su sitio en una estructura diseñada para un único protagonista. El balance final fue demoledor: 33 puntos frente a los 421 de Max Verstappen.
En una entrevista concedida a Dazn Japón, Tsunoda reconoció que la adaptación fue mucho más dura de lo esperado. Aunque la filosofía general era similar, descubrió diferencias profundas en la manera de trabajar, especialmente en los momentos de crisis. Red Bull no dudaba en realizar cambios radicales en la puesta a punto incluso en situaciones críticas del campeonato.
El japonés explicó que la extrema igualdad de la parrilla en 2025 amplificó cualquier desventaja. En un contexto donde una décima podía suponer perder varias posiciones, estar dos o tres décimas por detrás de Verstappen significaba caer en picado en la clasificación. Eso dificultó enormemente mostrar su rendimiento real y ofrecer un feedback útil.
Tsunoda señaló directamente a Gianpiero Lambiase como parte del problema estructural. El ingeniero de Verstappen, además de ser su referencia en pista, supervisa el funcionamiento técnico del equipo desde 2022, lo que provoca que cualquier incidencia del campeón tenga prioridad absoluta. El propio piloto admitió que su grupo de ingenieros tenía menos experiencia y menos respaldo.
El testimonio del japonés refuerza una sensación ya conocida en Red Bull: el segundo asiento es una trampa constante. Antes lo insinuó Sergio Pérez y ahora lo confirma Tsunoda. El equipo sigue ganando títulos, pero el proyecto continúa girando en torno a un solo piloto, dejando un reguero de carreras truncadas a su alrededor. @mundiario


