La Valedora do Pobo, sentenciada

Feijoo aplaude a la Valedora do Pobo, Milagros Otero, en su toma de posesión. / Mundiario
Feijoo aplaude a la Valedora do Pobo, Milagros Otero, en su toma de posesión. / Mundiario

La primera mujer Valedora está sentenciada. Ya no vale. La extrema gravedad de los hechos apuntados en la sentencia del TSXG imposibilita que pueda continuar en el cargo, en el que le quedarían dos años y pico de mandato.

La Valedora do Pobo, sentenciada

La sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia deja lugar a pocas dudas. La Valedora do Pobo actuó de una forma árbitraria y con desviación de poder en el proceso de selección de una jefa de servicio con la que quería contar para completar el organigrama de la institución. Amén de afearle su conducta, los magistrados se quejan de que Milagros Otero no mostró precisamente una actitud de colaboración. Les escatimó la información que le fue reclamada y que se consideraba de vital importancia para esclarecer los hechos. Para entendernos, la profesora Otero atendió los requerimientos del alto tribunal con la misma o parecida diligencia que muestran con ella consellerías, diputaciones, concellos y todo tipo de organismos cuando les traslada las quejas o reclamaciones de los ciudadanos. Lo que en todos esos casos es indefendible o inaceptable, en el suyo es directamente reprobable.

Según el TSXG la plaza en cuestión fue diseñada por la Valedora a medida de la candidata elegida de antemano y que resultó ser hermana del portavoz parlamentario del PPdeG, Pedro Puy Fraga, e hija del catedrático de Derecho Francisco Puy Muñoz, de quien Milagros Otero fue alumna y colaboradora directa, como ella misma reconoció. De la redacción de la sentencia se deduce que el procedimiento selectivo, denunciado por varios aspirantes, estuvo de principio a fin plagado de irregularidades de todo tipo, ante las cuales no quedó otra que anularlo. Vamos, que no había por donde cogerlo.

En un principio la Valedora parecía dispuesta a recurrir la contundente resolución judicial y a mantener en su puesto a la jefa de servicio mientras se resuelve el recurso. Sin embargo, seguramente por presiones externas más que por convencimiento, acabó por firmar el cese de la funcionaria a la que, según En Marea, el PSOE y el BNG, y por lo que se desprende de la sentencia, quiso "enchufar" por las bravas, en una actitud impropia y nada ejemplarizante de la actual titular de la institución que, por encargo del Parlamento, tiene que velar, entre otras cosas, por la igualdad de derechos de los ciudadanos.

Y será en O Hórreo, a no tardar, donde Otero dé las explicaciones que le han exigido todos los grupos parlamentarios, incluido el PP, que fue quien la propuso. A expensas de lo que allí diga, o deje de decir, y aunque la resolución judicial no sea aún firme, como ha enfatizado Feijóo, la primera mujer Valedora está sentenciada. Ya no vale. La extrema gravedad de los hechos apuntados en la sentencia del TSXG imposibilita que pueda continuar en el cargo, en el que le quedarían dos años y pico de mandato. Desde luego, con el pronunciamiento judicial sobre la mesa, no le cabe acogerse a la tan socorrida presunción de inocencia. Debe asumir responsabilidades políticas y dimitir, para así preservar el prestigio de la propia institución. De lo contrario, tendrá que ser el Parlamento el que tome cartas en el asunto, lo que situaría en un brete a Feijóo, al PP, y a sobre todo a su portavoz, Pedro Puy, a quien se le pueden pedir muchas cosas, pero no que defienda lo indefendible, estando por el medio nada menos que una hermana suya. @mundiario

La Valedora do Pobo, sentenciada