La Romería Internacional de Abanca reúne a 400 invitados en Santo Estevo

La romería sirvió también como marco de presentación del nuevo Plan Estratégico 2025-2027 de la entidad, cuyos tres grandes ejes fueron desgranados por Escotet ante los asistentes: crecimiento diversificado, transformación y cercanía al cliente.
Alfonso Rueda junto a los principales directivos de Abanca y otras autoridades. / Mundiario
Alfonso Rueda junto a los principales directivos de Abanca y otras autoridades. / Mundiario

La Ribeira Sacra volvió a ser este fin de semana el epicentro del reencuentro entre Galicia y su diáspora. El majestuoso Parador de Santo Estevo, enclavado en el corazón de Nogueira de Ramuín (Ourense), acogió la IX edición de la Romería Internacional de Abanca, un evento que año tras año se consolida como símbolo de conexión entre el banco y sus clientes no residentes, mayoritariamente emigrantes gallegos y sus descendientes repartidos por todo el mundo.

La convocatoria de este año congregó a cerca de 400 invitados procedentes de Europa y América, con presencia destacada de países como Brasil, Venezuela, Argentina, Panamá, México, Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Suiza y Alemania. Todos ellos fueron recibidos por una nutrida representación institucional de Abanca, encabezada por su presidente, Juan Carlos Escotet Rodríguez, y su consejero delegado, Francisco Botas. También asistieron el consejero Pedro López, el director general de Negocio Internacional, Alfonso Caruana, y el director general Comercial, Gabriel González.

El evento contó, además, con la presencia del presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, el alcalde de Nogueira de Ramuín, Julio Temes, y el secretario xeral de Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, lo que evidenció el respaldo institucional gallego a una cita que trasciende lo financiero para convertirse en un acto de identidad, orgullo y memoria colectiva.

Juan Carlos Escotet. / Mundiario
Juan Carlos Escotet. / Mundiario

Galicia en el mundo: raíces y futuro

Durante su intervención, Juan Carlos Escotet evocó el simbolismo del lugar elegido: un antiguo monasterio benedictino que, tras siglos de historia, ha sabido reinventarse como motor turístico y cultural de la Ribeira Sacra. Una metáfora, dijo, que bien representa el espíritu de los gallegos emigrantes: “Al igual que el monasterio supo adaptarse y reinventarse para seguir siendo un motor de desarrollo, vosotros habéis demostrado visión, capacidad de trabajo y espíritu innovador para construir grandes empresas, llevando el ingenio gallego más allá de nuestras fronteras y creando riqueza y oportunidades en nuevas tierras”.

El presidente de Abanca quiso también subrayar el papel crucial de la comunidad emigrante en la construcción de puentes entre Galicia y el exterior. En un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica y los desafíos económicos, Escotet apeló a la resiliencia como valor común: “Como emigrantes o descendientes de emigrantes sabemos cómo afrontar lo desconocido. Esa resiliencia es nuestra mejor aliada en momentos como este”.

Un plan estratégico con vocación internacional

La edición de este año tiene un significado especial, ya que se celebra apenas unos meses después del décimo aniversario de Abanca como marca financiera, conmemorado en 2024. En ese contexto, la romería sirvió también como marco de presentación del nuevo Plan Estratégico 2025-2027 de la entidad, cuyos tres grandes ejes fueron desgranados por Escotet ante los asistentes: crecimiento diversificado, transformación y cercanía al cliente.

“Queremos seguir avanzando en todos los frentes, con un foco especial en nuestra expansión internacional, pero sin perder de vista nuestros valores esenciales: cuidar a las personas y el entorno”, señaló el presidente del banco, reafirmando así el compromiso de Abanca con una banca humanista y sostenible.

Más que un evento corporativo

A lo largo de la jornada, los asistentes pudieron disfrutar de actividades culturales, música tradicional gallega, gastronomía local y momentos de reencuentro emocional con sus raíces. La Romería Internacional no es simplemente un encuentro empresarial o financiero: es, ante todo, un homenaje a la emigración gallega y a su legado, una celebración de la identidad compartida y una reafirmación del compromiso de Abanca con una Galicia global, que mira al futuro sin olvidar de dónde viene.

En un mundo cada vez más volátil y complejo, la cita de Santo Estevo ofreció una bocanada de estabilidad y pertenencia. Allí, en la serenidad de la Ribeira Sacra, se renovó el vínculo entre generaciones y geografías distintas, unidas por un mismo sentimiento: Galicia es más que un lugar; es una forma de estar en el mundo. @mundiario


Alfonso Rueda. / Mundiario
Alfonso Rueda. / Mundiario

Rueda destaca el papel de Abanca como socio estratégico 

El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que participó en la novena edición de la Romería Internacional de Abanca, destacó el papel de la entidad como "socio estratégico de la Xunta de Galicia" y puso en valor a estabilidad política, la apertura al mundo y la capacidad de atracción de inversiones de una Galicia que, subrayó, "sigue ofreciendo certezas en un contexto de incertidumbre y crispación creciente".

Durante el acto, celebrado en el Parador de Santo Estevo, en pleno corazón de la Ribeira Sacra, Rueda destacó el acierto de la localización escogida para esta edición, recordando que "Galicia confía en que a Ribeira Sacra sea declarada este año Patrimonio de la Humanidad, con todo lo que eso supone de potencial turístico, de imagen de Galicia en el mundo y de reflejo del que queremos proyectar".

Rueda aprovechó su intervención para reiterar la importancia de contar con entidades "potentes, estables y con músculo financiero" que confíen en la acción de la Administración pública gallega y colaboren en proyectos estratégicos para la comunidad. En este sentido, agradeció el compromiso continuado de Abanca y tendió una mano a su equipo directivo para seguir trabajando en futuros proyectos comunes.

El presidente también hizo balance de la situación actual de la comunidad, asegurando que, a pesar de incertidumbre global, "Galicia sigue siendo esa isla de estabilidad de la que tanto presumimos, con un bueno año económico, exportando, atrayendo empresas y ofreciendo un clima de confianza y diálogo". Frente a otras realidades marcadas por la división, Rueda reivindicó una Galicia que "no es amiga de los extremos ni de la crispación, sino una tierra de gente trabajadora, tranquila y centrada en el que importa".

En su mensaje, también quiso reivindicar una Galicia abierta, integradora y orgullosa de su historia migratoria, especialmente ante el repunte de discursos de rechazo y xenofobia. "Muchos gallegos tuvieron que emigrar en tiempos difíciles, y fueron bien acogidos porque trabajaban y contribuían. Ese es el modelo que defendemos: una Galicia de brazos abiertos, con orden y respeto a la ley, donde quien viene a sumar es bien recibido", afirmó.

A pocos meses de un nuevo Xacobeo y con un turismo en cifras récord, Rueda concluyó asegurando que "esta es a Galicia más abierta y más optimista que nunca", y trasladó a los gallegos del exterior asistentes a la Romería el orgullo de la Comunidad por contar con ellos como embajadores en el mundo. "Aquí tenéis un hogar que os recibe con gratitud. Gracias por seguir llevando Galicia por todo el mundo", finalizó. @mundiario

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