El PSdeG reduce el aforo de su congreso en medio de crisis locales y la reprimenda de Touriño
El PSdeG celebra este fin de semana el congreso en el que José Ramón Gómez Besteiro reeditará el liderazgo de su partido y presentará a su nuevo equipo de dirección. A pesar de no haber contado con rivales orgánicos una vez que Gonzalo Caballero descartó su candidatura, la cita está lejos de motivar y activar a la organización en la nueva etapa de Besteiro, que ha optado por un formato que reduce a la mitad el aforo habitual de estos cónclaves: como mucho, podrán darse cita 750 personas, las que caben en el auditorio de la Ciudad de la Cultura.
Precisamente que Besteiro decidiese optar por este emplazamiento constituye una elección extraña para el PSdeG, dado el simbolismo de esta infraestructura en relación con el expresidente Manuel Fraga. De hecho, hasta la conferencia política que Besteiro celebró en los meses previos a las elecciones autonómicas de 2024, cuando cosechó el peor resultado de la historia de su partido con tan solo 9 diputados de los 75 en liza, los socialistas nunca habían utilizado la Ciudad de la Cultura para sus actos de partido.
Ahora, escapando de las grandes citas habituales en instalaciones como el Palacio de Congresos de Santiago, con capacidad para casi 1.600 personas, la dirección del PSdeG ha optado por congregar a sus delegados e invitados en el compostelano Monte Gaiás. Precisamente desde allí se anunció a la prensa el lema de este cónclave, A esquerda que pode, un lema que genera debate entre los socialistas por el hecho de estar el partido en sus mínimos históricos de poder. “Besteiro está fuera de la realidad”, resume un destacado militante socialista.
BESTEIRO SE REAFIRMA EN LAS EXPULSIONES
Con la debacle electoral de hace un año como telón de fondo, la ciudad elegida para la cita tampoco resulta propicia para el congreso del PSdeG. El socialismo de la capital gallega vive una crisis sin precedentes derivada de la expulsión del partido de cuatro de sus seis concejales; una decisión que ha motivado que más de 500 personas encabezadas por el expresidente de la Xunta Emilio Pérez Touriño –habitualmente alejado de las cuestiones orgánicas– hayan firmado un manifiesto en el que alertan de la “desafección” que generan decisiones de este tipo.
Lejos de motivar una reflexión en la dirección del partido, la dirección del PSOE en la provincia de A Coruña emitió un comunicado de prensa en el que cuestionaba la decisión de Touriño de adherirse al manifiesto. Mientras, este mismo miércoles Besteiro se escudaba en la importancia de hacer cumplir las normas.
Ese mismo principio ha sido utilizado en el último mes para la expulsión de las filas socialistas del alcalde de O Carballiño, la mayor villa regida por el PSOE en la provincia ourensana, y la del único concejal que los del puño y la rosa tenían en Outes, localidad coruñesa de la que es originario José Manuel Lage, secretario de Organización del PSdeG con Valentín González Formoso.
Antes ya pasaron por esta misma situación siete exconcejales y militantes socialistas de Narón y, aunque sin que el expediente pasase de la fase de apertura, el exdiputado Martín Seco, afín al ex secretario xeral Gonzalo Caballero, que recientemente salió a la palestra para reclamar el archivo de su causa tras más de dos años expedientado.
DESAUTORIZACIÓN EN LUGO Y “NULAS EXPECTATIVAS”
En paralelo a estas crisis en el seno del PSdeG, la trágica noticia del fallecimiento de Paula Alvarellos el pasado fin de semana ha devenido en tensiones por el relevo en la alcaldía, y diversas fuentes socialistas lucenses interpretan la elección del nuevo alcalde de Lugo como una desautorización a Besteiro y a Lara Méndez en su ciudad.
Frente al propósito de los próximos a Lara Méndez de entregar el bastón de mando a la secretaria local del partido, Ana González Abelleira, muy próxima a la exalcaldesa, finalmente será Miguel Fernández, presidente del PSOE en la provincia, quien asuma las riendas del ayuntamiento.
“Las nulas expectativas de que Besteiro pueda sacar al PSdeG del pozo en el que lo ha metido” explican, según un veterano socialista, que le hayan “torcido el brazo” al jefe de filas en la elección del nuevo alcalde de Lugo. De fondo, las tensiones latentes entre Besteiro y José Tomé marcan el devenir del partido en la provincia.
De este modo, la fase precongrensual del PSdeG ha estado llena de conflictos y con este mar de fondo se espera la presencia de Pedro Sánchez, que vuelve a un acto del PSOE en Galicia por primera vez desde su intensa participación en la campaña de Besteiro, saldada con pésimos resultados a pesar de las ayudas de Sánchez. @mundiario


