Galicia tiene pendiente la reforma de su Estatuto
Acaban de celebrarse las elecciones para el Parlamento de Galicia. Una de las cuestiones más relevantes, y que sin embargo no ha sido objeto de ningún debate, es la reforma del Estatuto de Autonomía. Han pasado algo más de cuatro décadas desde su discusión y aprobación en las Cortes Generales como ley orgánica, y en este lapso de tiempo han cambiado considerablemente las circunstancias, tanto a nivel global como europeo, con la incorporación a la Unión Europea.
Galicia también ha experimentado cambios significativos. Han transcurrido casi dos generaciones, y es natural que, por ley de vida, las perspectivas y opiniones no sean las mismas. Hoy en día, en la arena política, vemos claramente que los acuerdos que hicieron posible la situación actual serían inviables. Debemos aprender esta lección y preparar nuestra comunidad para los desafíos que se avecinan. Por tanto, se requiere una reforma que evite el estancamiento.
El Partido Popular nunca la llevará a cabo, ya que le conviene mantener el status quo. Una vez más, recae en nosotros, los socialistas, específicamente en el Partido de los Socialistas de Galicia, la carga y la responsabilidad de liderar este cambio. El bloque nunca fue autonomista y es poco probable que apoye la reforma, aunque la realidad podría modificar su postura y llevarlos a respaldarla.
Han pasado casi dos generaciones y, durante este tiempo, nuestra sociedad y el mundo en su conjunto han experimentado numerosos cambios. La actual crisis que estamos atravesando es un ejemplo claro de las dificultades inéditas que enfrentamos en la sociedad moderna, en la cual habíamos alcanzado niveles de seguridad y bienestar inigualables en la sociedad occidental. Aceptamos el concepto de una sociedad global y actuamos en consecuencia, pero nadie podía prever que esto también conllevaría aspectos negativos.
Dada la situación actual y la visión predominante en la política, buscar un acuerdo puede parecer una utopía, pero es absolutamente necesario. Debemos conciliar nuevamente nuestras posturas para evitar que este estancamiento desemboque en parálisis.
A mí me parece muy relevante el artículo cuarto del Estatuto de Autonomía, donde se establecen objetivos ambiciosos que apenas se han cumplido. Una de las razones para la reforma debería ser la actualización de este artículo, desarrollándolo de manera adecuada para lograr sus objetivos.
Artículo 4
Los derechos, libertades y deberes fundamentales de los gallegos son los establecidos en la Constitución.
Corresponde a los poderes públicos de Galicia promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integran sean reales y efectivas, remover los obstáculos que impidan o dificulten su plenitud y facilitar la participación de todos los gallegos en la vida política, económica, cultural y social.
En estas últimas elecciones apenas se ha hablado de la reforma del Estatuto, siendo Galicia una de las pocas comunidades que aún no la ha llevado a cabo. Es urgente abordar esta reforma, y esta es una tarea que el Partido de los Socialistas de Galicia debe acometer con rigor, dedicación y con el objetivo de prestar un necesario servicio a nuestros ciudadanos. @mundiario

