Con Vox, el PP no va a ninguna parte
En el escenario político actual de España, el intento de Alberto Núñez Feijóo de formar un Gobierno de derechas se enfrenta a un obstáculo fundamental: el antinacionalismo arraigado en Vox, un partido de extrema derecha. Este enfoque estratégico, plasmado en alianzas locales y autonómicas entre el Partido Popular (PP) y Vox, plantea serios riesgos para el PP y su reputación, además de amenazar con alienar a una parte significativa de su base de votantes y socavar la confianza de sectores de la población que rechazan las posturas ultraderechistas. Con Vox, el PP no va a ninguna parte y el Partido Nacionalista Vasco (PNV), una fuerza política de centroderecha, habituada a pactar a su izquierda y a su derecha, se lo ha hecho ver.
El PP debe reconocer el peligro latente en forjar pactos con Vox, ya que esta colaboración podría erosionar no solo su imagen pública, sino también su posición a nivel internacional. La asociación con una fuerza política de extrema derecha como Vox podría alejar al PP de posibles acuerdos constructivos con otras formaciones políticas más moderadas y centradas en valores democráticos; es decir, en la centralidad política donde se ha movido siempre Alberto Núñez Feijóo.
La necesidad imperiosa para el PP radica en la reflexión y la comprensión de los riesgos que implica aliarse con Vox. En lugar de ceder ante la tentación de obtener poder a toda costa, el PP debe centrarse en la responsabilidad y la moderación en sus decisiones. La verdadera fuerza política radica en la coherencia, la responsabilidad y la defensa de los valores democráticos, no en acuerdos con fuerzas extremistas que promueven ideas divisivas y peligrosas.
La propuesta de Vox de garantizar su apoyo a Feijóo en la investidura, sin contrapartidas, con la intención de desactivar la imagen de un bloque PP-Vox con aspiraciones de gobernar, ha demostrado ser insostenible. La negativa rotunda del PNV a considerar esta opción refuerza la incompatibilidad entre el discurso y las acciones de Vox con la búsqueda de apoyo de partidos nacionalistas.
El histórico compromiso del PNV con la estabilidad institucional en España a cambio de avances en sus prioridades en el País Vasco hace que su rechazo al acuerdo con Feijóo sea previsible. El lenguaje de confrontación y antinacionalismo de Vox choca con el supuesto objetivo de ganar el respaldo de los nacionalistas vascos y la competitividad entre el PNV y EH Bildu por el voto nacionalista en Euskadi intensifica aún más esta distancia.
El PP debe reflexionar sobre su posición actual, considerando por qué Feijóo no cuenta con el apoyo ni a favor ni en abstención de los nacionalistas vascos y catalanes. La alianza con Vox ha colocado al PP en una situación de aislamiento político que compromete su capacidad de liderazgo y construcción de acuerdos en España.
En última instancia, la estrategia de Feijóo basada en el apoyo de Vox parece poco realista y desalineada con la necesidad de construir alianzas y buscar soluciones efectivas para los desafíos que enfrenta España. Es hora de que el PP –también otras fuerzas políticas– reconsidere su estrategia política. @mundiario

