El sector de la reconstrucción saluda la desescalada pero exige más medidas al Gobierno

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Obreros de una construcción en Madrid / eleconomista.es

“La reanudación de las obras en edificios habitados no solo es conveniente, sino necesaria”, dijo Alfredo Sanz, presidente del Consejo General de la Arquitectura Técnica (CGATE).

El sector de la reconstrucción saluda la desescalada pero exige más medidas al Gobierno

La confianza del Gobierno es máxima. No solo en que la economía volverá a recupera el terreno que el colapso de la demanda y el consumo le quitaron, sino en que el terreno epidemiológico será un campo de batalla ganado por la logística de la administración de Pedro Sánchez. Nada está más lejos de la realidad que eso. Si bien la curva de propagación de la Covid-19 se ha aplanado en España, la tendencia progresiva de los contagios no cesa todavía que haya perdido velocidad.

Aun así, el Ejecutivo insiste en reactivar la economía por sectores en su muy criticado plan de desescalada. La estrategia consiste en liberar más dinámica social, comercial y económica con cuotas progresivas de movilidad urbana, laboral y financiera mediante la presencialidad, que busca retomar la normalidad de la vida en uno de los países, junto a Italia, cuya economía más se contraerá en la zona euro, que a su vez sufrirá un desplome del -7,5% de su PIB, mientras que, apenas en el quinto mes del año, la economía española ya ha perdido el 1,6% de su valor.

En ese contexto, el Gobierno modificó este domingo la orden ministerial que regula las obras de construcción para permitir algunas reformas. Las nuevas reglas para la fase cero del desconfinamiento permiten las labores en edificios habitados si la zona de trabajos se puede acotar de manera que no haya tránsito de personas.

Es decir, la idea es crear un perímetro de trabajo que mantenga un radio de distanciamiento bastante considerable y efectivo para evitar el contagio entre los trabajadores de cualquier obra de reconstrucción o remodelación. Todo se basa en establecer un espacio de contingencia y protocolo laboral riguroso con el objetivo de aislar esas áreas clave de la economía del impacto sanitaria y social de la pandemia.

Cuando la entrada de operarios y materiales deba hacerse por espacios comunes, habrá que adoptar “todas las medidas oportunas para evitar, durante el desarrollo de la jornada, el contacto con los vecinos del inmueble”, según las directrices dadas por el Gobierno.

La flexibilización ha sido bien acogida por el sector y los agentes sociales, aunque demandan una mayor concreción en las normas y en el calendario futuro. Por lo menos, en este frente económico, Sánchez no ha recibido ese aluvión críticas que, en varios sectores políticos, no dejan de presionar la gestión de esta crisis por parte de la coalición de izquierdas.

“La reanudación de las obras en edificios habitados no solo es conveniente, sino necesaria”, valora Alfredo Sanz, presidente del Consejo General de la Arquitectura Técnica (CGATE).

“Desde el punto de vista de la recuperación económica, no cabe duda de que esto contribuirá a la ayuda de un sector que ha sufrido en primera persona los efectos más devastadores del parón: los autónomos”, añade Sanz, quien recuerda que todo debe realizarse siempre con “la utilización de los EPI (equipos de protección tales como mascarillas, guantes, etc.) adecuados y la necesaria sectorización de las áreas de trabajo”. Así lo recoge específicamente la norma aprobada por Sanidad, que señala la obligación de adoptar “las medidas de protección e higiene” establecidas por las autoridades frente a la epidemia.

La orden también habla de “sectorizar” la obra (el término que se usa para referirse a aislar la zona impidiendo el acceso de personas ajenas), pero permite que los obreros entren por áreas comunes evitando el contacto con los habitantes del inmueble. Sin duda, es una obra de ingeniería sanitaria y social con la que se busca reorganizar la dinámica cotidiana de trabajo en este sector clave de la economía española.

También especifica que la entrada y salida de operarios y materiales debe hacerse a primera o última hora. Otro punto es que se puede acceder a zonas comunes para labores puntuales relacionadas con suministros (por ejemplo, cortar el agua).

Para el CGATE, “en este punto la normativa es ambigua porque no especifica las medidas para evitar ese contacto con los vecinos”. Es decir, si basta con usar el ascensor individualmente o si, por ejemplo, habría que usar las escaleras salvo que se disponga de un ascensor exclusivo, de acuerdo con el anuncio oficial del Ejecutivo. @mundiario

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