El proteccionismo y los riesgos geopolíticos amenazan la economía mundial, según el FMI
La economía global se enfrenta a un panorama mixto, según ha señalado este jueves Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), en un discurso previo a la asamblea anual del organismo, que se celebrará la próxima semana en Washington. Si bien la inflación global está retrocediendo sin desencadenar una recesión, el crecimiento económico sigue siendo insuficiente, la deuda pública continúa al alza y el contexto geopolítico presenta nuevas amenazas.
Georgieva ha subrayado que las principales economías han logrado controlar la inflación gracias a políticas monetarias decididas, la mejora de las cadenas de suministro y la moderación de los precios energéticos y alimentarios. Sin embargo, ha advertido que “los precios siguen altos y las familias están sufriendo”, lo que mantiene el malestar social. El FMI anticipa además que la deuda global superará los 100 billones de dólares en 2024, una cifra preocupante en un contexto de bajo crecimiento.
La jefa del FMI ha mostrado especial preocupación por los riesgos geopolíticos, aludiendo a los conflictos en Oriente Próximo y Ucrania. “El impacto humanitario es desgarrador, y la inestabilidad podría afectar a los mercados de energía y a las economías regionales”, ha señalado. Asimismo, ha alertado del creciente proteccionismo: “El comercio ya no será el mismo motor de crecimiento. Es como echar agua fría sobre una economía mundial ya tibia”, advirtió.
La tendencia hacia políticas económicas nacionalistas, visibles tanto en Estados Unidos como en otras potencias, amenaza con fragmentar la economía mundial. Georgieva insiste en que, a pesar de la necesidad de proteger la seguridad nacional, los países deben evitar caer en la “fractura económica”.
Las reformas estructurales
El Fondo Monetario Internacional ha planteado varias recetas para superar estos desafíos, poniendo el foco en reformas del mercado laboral, mayor inclusión femenina y ajustes que faciliten la migración controlada en economías con envejecimiento poblacional. Además, Georgieva ha abogado por movilizar capital hacia sectores productivos, fomentar la innovación e incorporar la inteligencia artificial para mejorar la productividad, estimando que esta tecnología podría aumentar el crecimiento en 0,8 puntos anuales.
También ha pedido consolidación fiscal y control de la deuda pública, advirtiendo que incluso los gobiernos tradicionalmente conservadores están aumentando su gasto a través del endeudamiento. “Es fundamental que los países estén preparados para futuras crisis”, ha subrayado.
A las puertas de iniciar su segundo mandato al frente del FMI, Georgieva ha hecho un llamamiento a la cooperación internacional para afrontar los desafíos comunes. Ha abogado por una acción coordinada frente al cambio climático y por establecer regulaciones globales en inteligencia artificial. “Vivimos en un mundo fragmentado, pero es necesario trabajar juntos para mejorar nuestras perspectivas colectivas”, ha instado.
Con una visión optimista, la directora del FMI ha concluido con un mensaje esperanzador: “Podemos hacerlo mejor. Que haya paz en la tierra y un renacimiento de la cooperación”. @mundiario


