La vuelta del proteccionismo: la nueva fase de la guerra comercial global

Desde 2008 se han contabilizado alrededor de 58.000 actuaciones gubernamentales discriminatorias contra el comercio internacional, según Global Trade Alert.
El presidente de China, Xi Jinping y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. / RR SS.
El presidente de China, Xi Jinping y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. / RR SS.

Tras casi 30 años de dominancia del libre comercio, el proteccionismo ha regresado con fuerza a la escena económica mundial. Según Global Trade Alert, desde noviembre de 2008 se han registrado cerca de 58.000 intervenciones gubernamentales contra el comercio internacional, con más de la mitad de ellas ocurridas en los últimos cinco años. Esta tendencia refleja un cambio significativo en la política comercial global, impulsada por el miedo a nuevas crisis financieras y una mayor preocupación por la seguridad económica.

A la cabeza de este resurgimiento proteccionista se encuentran gigantes económicos como China y Estados Unidos, cuyas políticas comerciales han sido particularmente agresivas. La reciente disputa sobre los aranceles a los coches eléctricos ilustra claramente esta nueva era de confrontación. Bruselas y Washington han impuesto severas tarifas a las importaciones chinas de vehículos eléctricos, mientras que Pekín ha respondido con investigaciones antisubvenciones contra productos lácteos de la Unión Europea.

Este nuevo conflicto se enmarca en una era de creciente fragmentación económica y geopolítica. La invasión rusa de Ucrania y las interrupciones en las cadenas de suministro globales han exacerbado los temores de vulnerabilidad, llevando a muchos países a adoptar medidas más proteccionistas. La presidenta del Banco Central Europeo, Christine Lagarde, ha señalado que estamos ante una fragmentación global en bloques competitivos, una tendencia que se refleja en las políticas cada vez más intervencionistas de países desarrollados y emergentes por igual.

Políticas arancelarias

La guerra comercial entre China y Estados Unidos no es un fenómeno aislado. La respuesta de la UE a las políticas arancelarias de EE.UU. y la creciente influencia de los intereses industriales europeos subrayan un panorama de creciente proteccionismo. Analistas como Raymond Torres de Funcas advierten sobre la reorganización de las cadenas productivas y el auge del regionalismo, mientras que Raúl Mínguez de la Cámara de Comercio de España destaca que el comercio global de bienes ya mostró signos negativos en 2023.

A medida que se desarrolla esta nueva fase de la guerra comercial, el futuro de la economía global queda en el aire. Con un comercio mundial de mercancías que podría crecer solo un 2,6% este año, la incertidumbre persiste y las economías deben adaptarse a un entorno comercial cada vez más volátil y fragmentado. @mundiario

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