El precio de la vivienda desafía la desaceleración y sube un 4,5% en el tercer trimestre
A pesar de las expectativas de una moderación impulsada por la nueva política monetaria del BCE, el mercado inmobiliario español sigue resistiéndose a la baja.
El mercado inmobiliario español continúa desafiando las previsiones, ya que el precio de la vivienda ha experimentado un aumento del 4,5% en el tercer trimestre de 2023 en comparación con el mismo período del año anterior, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) publicados este martes.
La principal sorpresa proviene del sector de la obra nueva, que ha registrado un aumento del 11% entre julio y septiembre, marcando la mayor subida en los últimos 16 años. Este repunte contrasta con la tendencia a la moderación en el número de compraventas y en la firma de hipotecas.
A pesar de los esfuerzos del Banco Central Europeo (BCE) por controlar la inflación mediante cambios en su política monetaria, los precios de la vivienda no muestran signos de una disminución inminente. Aunque hay una desaceleración en comparación con el año pasado, se espera que la ralentización se manifieste más claramente en los próximos trimestres.
La adquisición de una vivienda en España se mantiene más costosa que hace un año, y este incremento afecta a todas las comunidades autónomas. Con un aumento del 4,5%, nueve décimas más que en el trimestre anterior, el precio de la vivienda acumula ya 38 trimestres de incrementos interanuales, sumando un crecimiento del 5,3% en lo que va de año.
Escasez de oferta y creciente demanda
La adquisición de una vivienda en España se mantiene más costosa que hace un año, y este incremento afecta a todas las comunidades autónomas. Con un aumento del 4,5%, nueve décimas más que en el trimestre anterior, el precio de la vivienda acumula ya 38 trimestres de incrementos interanuales, sumando un crecimiento del 5,3% en lo que va de año.
María Matos, directora de Estudios de Fotocasa, destaca que la obra nueva, además de enfrentarse a la inflación desbocada que afecta a los costos de materiales y logística, también se ve limitada por los bajos niveles productivos, con una producción de solo 110.000 unidades al año, insuficiente para cubrir las necesidades.
En contraste, el precio de las viviendas usadas, que representan más del 80% de las transacciones, ha mantenido una mayor estabilidad, registrando un aumento del 3,2% en el tercer trimestre y acumulando un incremento del 4,7% en lo que va de año.
Las variaciones regionales muestran que Navarra lidera las subidas con un 7,6%, seguida de Canarias (6,6%) y Cantabria (5,9%), mientras que Castilla La-Mancha (1%), Extremadura (1,1%) y La Rioja (1,9%) registran las menores tasas de aumento. Madrid (4,1%) y Cataluña (3,8%) se mantuvieron por debajo de la media nacional.
En resumen, el mercado inmobiliario español enfrenta una dinámica compleja, con la obra nueva actuando como muro de contención mientras los precios de las viviendas siguen desafiando las expectativas de desaceleración, dejando a compradores e inversores a la espera de los desarrollos futuros en este sector clave de la economía. @mundiario



