El PIB de Venezuela cae drásticamente un 65% en seis años de aguda crisis
La situación de colapso que vive la economía de Venezuela ha conllevado a la drástica caída del 65% de su Producto Interno Bruto (PIB). Sin duda, es difícil asimilar y entender la caótica situación que atraviesa el país caribeño, al intentar compararla, por ejemplo, con la fuerte recesión vivida en Grecia desde el año 2008 hasta el 2013, donde, en su momento el desorden sumado a la deuda soberana y la salida planeada por los gobiernos, complicó el escenario.
Ahora bien, la cifra de la economía venezolana se desprende del último informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) , referido a las perspectivas y riesgos para América Latina, donde Venezuela queda rezagada, hacia los próximos dos años. En concreto, el FMI señaló que “Venezuela continúa sumida en una profunda crisis económica y humanitaria. Desde el año 2013, el PIB real se ha contraído un 65%, debido al descenso de la producción de petróleo, la hiperinflación, el colapso de los servicios públicos y el desplome del poder adquisitivo”. "Cada año pensamos que la caída de la producción de petróleo va a ser menor que la del año en curso", considera Werner. "Se estabilizará, sí, pero en niveles tremendamente bajos". De la misma manera, sobre el descontrol en la escalada de precios, uno de los mayores factores de distorsión de la economía venezolana, el FMI admite cierta estabilización en los últimos meses.
Hiperinflación que no da tregua
El FMI suma dos años más a la tragedia económica venezolana, lo cual conlleva un desplome del 10% este ejercicio y del 5% el próximo. "Es muy difícil pensar que un país pueda seguir cayendo a tasas anuales del 35%", apuntó el director del Fondo para el Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, en la presentación del nuevo cuadro macroeconómico regional. "Los modelos tienden a apuntar hacia la estabilización, pero no a la recuperación".
En esencia, Venezuela depende del petróleo para crecer, para mantener su menguado ritmo económico y para intentar ajustar sus cuentas públicas. Sin embargo, la producción va en picada desde que llegó al poder el presidente Nicolás Maduro. La falta de inversión en la petrolera PDVSA, -el país compra cuatro de cada 10 barriles exportados-, el derroche en el manejo de los pocos recursos de la principal industria, hicieron estragos. Todo ello, aunado a las sanciones impuestas por Estados Unidos en una nación que llegó a producir no menos de tres millones de barriles diarios, en el mandato de Hugo Chávez, cifra que a duras penas supera el millón y está cerca de tocar suelo, según los expertos.
Asimismo el ente emisor de la política monetaria, el Banco Central de Venezuela, reconoció en el 2019, que desde que asumió Nicolás Maduro el tamaño de la economía nacional había caído a la mitad. El Gobierno acuñó la situación a una supuesta "guerra económica", inducida desde EE UU para salir de Maduro. En contraparte, la dirigencia opositora aduce, que todo obedece a la errada política económica que llevó al país a la debacle.
Paralelamente, el FMI apunta a "la hiperinflación -que arropó los seis dígitos-, el colapso de los servicios públicos y el desplome del poder adquisitivo" en medio de la dolarización arrimada a la masiva escala de precios. Con respecto al colapso de los servicios públicos, el 7 de marzo del 2019, los venezolanos vivieron un apagón que dejó al desnudo la desinversión del Ejecutivo en ese servicio vital. Siete días de penumbras, que terminaron por colapsar a las pocas empresas productivas. El estado Zulia, al occidente del país, cuna de la producción petrolera, hoy día aún vive los estragos de la falta de electricidad.
Migración venezolana fortalece economía de Colombia
Por otra parte, el otro elemento a tomar en cuenta en la crisis venezolana, es la migración de millones de ciudadanos que huyen despavoridos. El destino inmediato de los venezolanos, sin duda es Colombia. Esta situación, de acuerdo con el informe del FMI en el caso de Colombia, favorece a este país, que cuenta con menos riquezas que Venezuela, y mantiene dos décadas de crecimiento ininterrumpido. Ahora este 2020, con la llegada de mano de obra venezolana, verá un factor de "aceleración".
Si el escenario no cambia, de acuerdo con la evaluación del FMI, -y no hay indicios para creer lo contrario-, este año 2020 dejará aún más desolada las calles de Venezuela, en medio de la peor crisis humanitaria que nación alguna haya padecido. @mundiario