¿Por qué nadie poco coto al dispendio de las subcontratas si están bien a la vista?

La lucha de los trabajadores se hace intensa en España.
La lucha de los ciudadanos se hace intensa en España.

Un caso de Telefónica lleva al autor de este análisis a describir todo un modelo económico tan absurdo como real en una España en crisis, con seis millones de parados.

¿Por qué nadie poco coto al dispendio de las subcontratas si están bien a la vista?

Un caso real: en Madrid recibo la visita de dos técnicos de campo que vienen a instalar una línea de Telefónica y un modem ADSL. Van identificados con la ropa de trabajo de una conocida contrata habitual de Telefónica. les pregunto si realmente pertenecen a esa contrata. Y me cuentan la verdad:

En realidad son trabajadores autónomos, que han de poner el vehículo, y pagar a Telefónica el alquiler del equipo que utilizan para realizar las pruebas de funcionamiento y para introducir su parte de trabajo.

A ellos -a su vez- les tiene contratados una subcontrata de la contrata habitual y clásica de Telefónica. Dicha subcontrata lo es, a su vez, de la contrata principal. Como ven, una especie de laberinto carente de coherencia.

Y ahí van los números:

Telefónica paga a la contrata 17 euros por cada intervención. La contrata paga a la subcontrata, por el mismo punto entre 12 y 13 euros. Se queda, por tanto entre 4 o 5 euros. Y la subcontrata paga a estos autónomos 7 euros por punto.

Hay, por tanto, un diferencial de 10 euros parasitarios, que ni se los llevan quienes realizan los trabajos, ni se los queda Telefónica. ni generan servicio, renta o riqueza. Y que además, ni se los llevan los accionistas de Telefónica, ni se destinan a I+D+i, ni a generar mejoras de la red.

Me choca mucho que yo sea la única persona en España que dispone de esta información. Estoy seguro de que los responsables en estos terrenos de Telefónica conocen esta situación. Y de que los sindicatos tampoco la ignoran... Y no veo que nadie ponga coto a este dispendio que no solo no genera riqueza, sino que produce una flagrante irregularidad, si no corruptela.

Alguien me dirá que la contrata principal está aportando soporte financiero. Pero no nos engañemos: el soporte lo da, en ultimo término, Telefónica.

Desgraciadamente, este sencillo caso se puede extender a otros muchos sectores (las infraestructuras, por ejemplo, en los que las pymes, actuando como subcontratistas, están sacando del fuego las castañas del empleo y del soporte de la economía.

¿Por qué nadie poco coto al dispendio de las subcontratas si están bien a la vista?
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