¿Hay o no hay margen para aplicarle un impuesto a la banca ligado a las pensiones?

Javier Alonso, subgobernador del Banco de España. / APIE
Javier Alonso, subgobernador del Banco de España. / APIE

Tanto en Europa como en España “existe un exceso de capacidad bancaria, y ese exceso habría que reducirlo. Hay dos formas de hacerlo: por la consolidación de entidades o por la desaparición de algunas. Y la segunda no gusta”, dice Javier Alonso.

¿Hay o no hay margen para aplicarle un impuesto a la banca ligado a las pensiones?

Javier Alonso, subgobernador del Banco de España, protagonizó la sesión de clausura del Curso de Economía organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, de Santander. Y lo hizo advirtiendo de la necesaria remodelación del sector para adaptarse al modelo de la Unión Bancaria Europea y para rechazar categóricamente la eventualidad de un impuesto a la banca. Si en la sesión inaugural del curso, Carlos Torras, consejero selegado del BBVA, había advertido de que el llamado impuesto a la banca supondría un encarecimiento de los créditos –afirmación que fue rebatida al día siguiente por José Luis Escrivá, presidente de AIReF–, Javier Alonso fue incluso más allá y vaticinó que el impuesto “acabaría incrementando el coste de los créditos, bajando la remuneración de los capitales e incrementando las comisiones”.

El subgobernador sostiene que el momento no es idóneo, ya que el Banco de España está preocupado por la presión a la baja sobre la rentabilidad bancaria: “el retorno sobre las acciones está en torno al 6% y el coste del capital es el 10%. Los bancos tienen que ganar lo suficiente para ampliar su capital, y necesitan ampliar su capital para cumplir con los requisitos regulatorios”, explicó. “Además, si queremos que crezca el crédito, los bancos tienen que tener más capital. Un banco que no genera dinero es un problema. No queremos volver a tener problemas”, añadió Javier Alonso.

Las pensiones

Defensor de la conveniencia de abordar el problema de las pensiones desde una perspectiva global sobre cómo debe financiarse la Seguridad Social, Alonso dijo: “Hace falta una visión de conjunto para ampliar la capacidad recaudatoria. No es recomendable recurrir a una única medida sobre la que no se tiene experiencia”.

Preguntado sobre si la Unión Bancaria Europea obligará a los bancos españoles a contar con un tamaño mínimo para ser competitivos, Alonso respondió que la clave de esa competitividad está “en los canales por los que se accede a los servicios”, pero también advirtió de que tanto en Europa como en España “existe un exceso de capacidad bancaria, y ese exceso habría que reducirlo. Hay dos formas de hacerlo: por la consolidación de entidades o por la desaparición de algunas. Y la segunda no gusta”.

A preguntas de MUNDIARIO, el subgobernador del Banco de España dijo que el socio mayoritario de Abanca, a su vez socio principal del banco intervenido en Venezuela, merece una valoración positiva en España. Sobre Banesco, el Banco de España entiende que no tiene nada que decir.

Alonso centró su intervención inicial en la educación financiera, y en la importancia creciente que cobra en un momento de innovación tecnológica. Recordó los datos de la Encuesta de Competencias Financieras presentada por el Banco de España el mes pasado, señalando que algunos resultados, como el porcentaje de respuestas correctas en relación con los conceptos de inflación y diversificación de riesgos está en España por debajo de la media de la UE y la OCDE (49% frente a 62%), mientras que el tipo de interés compuesto está muy cercano a la media, con un 44%. “No obstante, esto no debe servir de consuelo, ya que dicha media significa que más de la mitad de los entrevistados no comprende ese concepto financiero básico”.

Todo ello en unos momentos en los que los desarrollo tecnológicos están trayendo para los clientes ventajas y oportunidades, pero también, advirtió Alonso, riesgos que podrían mitigarse con una mayor cultura financiera, una mayor toma de conciencia sobre la nueva realidad y un mayor desarrollo de las competencias digitales de la población. La contratación por la vía digital, a través de tabletas o móviles, el acceso a activos y productos financieros complejos, con los criptoactivos en primer lugar, “que difícilmente se pueden entender sin conocimientos financieros básicos”, fueron algunos de los riesgos señalados por el subgobernador: “resulta preocupante que, en un contexto en el que menos de la mitad de la población entiende el concepto de tipo de interés compuesto, exista tal demanda de activos de estas características”. @mundiario

¿Hay o no hay margen para aplicarle un impuesto a la banca ligado a las pensiones?
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