Los informes Ardán permiten visualizar el comportamiento económico de las empresas

La incorporación de innovación tecnológica en las empresas es insuficiente.
La incorporación de innovación tecnológica en las empresas es insuficiente.
La internacionalización de las empresas constituye una apuesta por optimizar ciertas ventajas competitivas. Nuevo capítulo de la serie ‘Galicia y su dinamismo empresarial’ en MUNDIARIO.
Los informes Ardán permiten visualizar el comportamiento económico de las empresas

Nuevo capítulo de la serie ‘Galicia y su dinamismo empresarial’ en MUNDIARIO, el último antes de las conclusiones, que se publicarán mañana. La realidad empresarial de Galicia contempla cinco rasgos de indudable relevancia:

a) abundan aquellas empresas que realizan una intensiva utilización de los recursos naturales;

b) existen un número significativo de empresas con escasa integración productiva sectorial;

c) se contabilizan establecimientos empresariales centrados en segmentos de transformación, pero con escaso contenido tecnológico;

d) los productos finales son utilizados en una parte importante como inputs por empresas localizadas fuera de Galicia; y

e) las empresas gallegas son poco generadoras de empleo.

Los cambios estructurales de la economía gallega han favorecido la aparición de nuevas fórmulas organizativas y de gestión. Considerando el conjunto de los flujos de creación, crecimiento, mutaciones, declive y disolución de las empresas, podemos interrogarnos sobre el tamaño de los establecimientos y la existencia de los ciclos de las empresas (de los Ríos,2001). Y sobre esa base, establecer los criterios de capacidad de crecimiento, solidez y fragilidad de la dimensión empresarial en Galicia.

Recientemente, las publicaciones del Ardán nos han permitido visualizar el comportamiento económico de las empresas gallegas y las ha clasificado en torno a cuatro conceptos: a) las empresas gacela; b) las empresas de alto rendimiento; c) las empresas generadoras de riqueza; y d) las empresas de alta productividad.

Un repaso a esta clasificación nos pone de manifiesto que en el primer grupo, las empresas gacela, aquellas cuyo volumen de ingresos se ha incrementado de manera continua en los últimos tres años (2008-2010) en un porcentaje superior al 25%, contabilizaban 569 empresas a mediados de la primera década de este siglo. Dicho número ha ido disminuyendo en el año 2009 a un censo de 150 empresas, y, finalmente, a 122 en el año 2010. Son empresas preferentemente de construcción, fabricantes y de distribución. Su ritmo de crecimiento en lo tocante a la generación de empleo lo hace mediante un ratio del 36,2% frente a la caída del 5,57%, experimentada por la empresa gallega media.

En el grupo de empresas de alto rendimiento se situaban un total de 209 establecimientos, para ir descendiendo hasta 184 empresas en el año 2009, y contabilizar 140 en el año 2010; de los que los fabricantes, servicios empresariales y mayoristas constituyen el núcleo principal de este segmento. Su rentabilidad económica media fue de 25 puntos por encima de la registrada por la empresa gallega en el periodo de los últimos tres años.

En lo que atañe a las empresas generadoras de riqueza se contaban 67 unidades. En el año 2009 ascienden a 97 y en el año 2010 se reducen a 93 empresas. Agrupan a fabricantes y en menor medida a distribución. Y, finalmente, las empresas de alta productividad sumaban 129 establecimientos. En el año 2009 fueron 118; y en el año 2010 un total de 137. Son las que muestran un crecimiento medio del valor añadido por empleado de un 26% frente al descenso de un 0,64% que registra la empresa media gallega. Son, preferentemente, fabricantes.

Este fuerte dinamismo económico, medido por las rentabilidades y por los volúmenes de negocio, nos subraya que los cambios estructurales que se producen en Galicia se están acometiendo por medio de estrategias empresariales y por determinantes de localización basados en los siguientes supuestos:

a) frente a la debilidad del tardío y lento proceso industrializador, emerge la diversidad industrial basada en la especialización de cada segmento productivo.

b) se aprecia una fuerte e intensa dinámica de descentralización y externalización económica y productiva como respuesta a la globalización y a la ampliación de los mercados.

c) se manifiesta la aparición de establecimientos constituidos en forma de redes y se consolida una mejoría en lo que concierne a la externalidades inter-industriales al objeto de lograr una mejora en las posiciones competitivas de las empresas.

d) comienza a desempeñar un papel más relevante la jerarquía territorial a la hora de implementar las acciones derivadas de las inversiones y de la adopción de las decisiones de localización de las empresas.

Complementariamente a estas reflexiones hemos de destacar la singular distribución de los gastos en investigación y desarrollo en Galicia. Al contrario de los promedios españoles y europeos, la enseñanza superior concentra y percibe las mayores asignaciones económicas en lo que concierne al I+D+i. Por el contrario, las empresas muestran una menor ponderación. Este mencionado indicador es el reflejo de las distintas capacidades tecnológicas empresariales que evidencian las menores intensidades en innovación.

Distribución del Gasto y del personal en I+D. 2010

(en millones de euros y en número de personas)

Gasto en I+D

Distribución porcentual

Personal en I+D

Investigadores en I+D

Empresas

239.588

45,07

3.673

1.663

Administración pública

84.742

15,94

1.800

937

Enseñanza Superior

207.271

38,99

5.337

4.083

TOTAL

531.601

100,00

10.809

6.683

Fte) INE. Estadísticas sobre actividades I+D.

Cualquiera de los ratios utilizados nos permitirán visualizar la mencionada escasa dedicación tecnológica: gastos en innovación (equivalentes al 4% de España); gastos en innovación sobre el PIB (0,96% en Galicia por 1,2% en España); personal investigador (el 3,6% de España); patentes (en el periodo 1996-99 se solicitaron menos de 400, esto es alrededor del 3% de España y en el periodo 1998-2002, un total de 30, el 1,1%); empresas con departamentos I+D (son escasas, apenas superan el medio centenar); entre otros.

Los recursos tecnológicos que poseen las empresas son determinantes para incrementar la competitividad y además garantizan y aseguran las ventajas competitivas en los distintos mercados y áreas geográficas. Tanto Galicia como España no han tenido importantes tradiciones investigadoras. El porcentaje de gasto interno en I+D respecto al PIB fue en Galicia para el año 2010, del 0,96%, cuando en España se alcanzó el 1,41%. Dicho índices están muy por debajo de los estimados para los países comunitarios (Alemania, 2,82%; Austria, 2,75%; Francia, 2,21%, Suecia 3,6%; Dinamarca 3,02%), y también son inferiores al americano y al canadiense.

Los gastos de personal en Galicia dedicados a actividades de I+D son, también, reducidos. Se debe a que: a) escaso personal en I+D y mucho menos a tiempo completo; b) los investigadores son escasos (6.683) y están concentrados en las Universidades y en menor grado en las Administraciones Públicas; c) las empresas apenas cuentan con investigadores en I+D, lo que muestra que las empresas reflejan una modesta propensión innovadora, al menos en lo relacionado con los inputs (inversión y personal).

Destaca el hecho de que corresponde al sector público (Universidades y Administración Pública) las mayores cuotas de inversión en I+D, casi el doble que la asignación que realiza el sector privado que apenas supera los 150 millones de €. Por tanto, las actividades de I+D se financian principalmente por el sector público en Galicia (61%) frente a la relevancia que adquiere el sector privado en el total español (49,6%).

Solicitudes de Patentes. Periodo 2007-2010

(serie acumulada de solicitudes)

GALICIA

Distribución Porcentual

ESPAÑA

Distribución Porcentual

Empresas

234

35

5.716

41

Universidades Públicas

166

25

1.735

12

Organismos Públicos

28

4

1.071

8

Particulares

245

36

5.427

39

Total

673

100

13.949

100

Fte). Fundación Barrié. La ciencia en Galicia. Informe nº1. A Coruña, 2012

Estos elementos conducen a considerar la pertinencia de la dimensión local/regional en el análisis de los tejidos productivos.

Así, por ejemplo, cuando analizamos el capital suscrito y desembolsado por las empresas que se constituyen se aprecia una cuantificación menor que los promedios nacionales. En el caso de una sociedad anónima el capital suscrito por una empresa gallega es aproximadamente cinco veces menor y si la sociedad es de responsabilidad limitada, 2,5 veces inferior. Subraya, pues, la escasa capitalización y el tamaño más reducido en lo que atañe a su capital.

Sociedades mercantiles constituidas

(desagregadas por Sociedades Anónimas y Sociedades Limitadas. Año 2010. Expresadas en miles de €)

Capital suscrito por una sociedad anónima

Capital suscrito por una sociedad limitada

Galicia

España

Galicia

España

265,93

1555,44

32,14

85,85

Fte) INE. Registro Mercantil.

En la medida que no sólo es necesario estimar las técnicas y estructuras de producción, las barreras a la entrada y los rendimientos crecientes, sino que debemos ser sensibles a las distintas formas de organización local/regional y a las externalidades que ellas generan, es preciso subrayar la dimensión que adquiere la red de relaciones regulares mercantiles y no mercantiles. Por eso, se insiste en que la dimensión territorial puede ser por ella misma origen de distintas posibilidades en cuanto a la variabilidad de productos y factor de formación de "nichos" sobre los que poder posicionar las empresas locales/regionales (J.Azúa,2000).

Empresas exportadoras y empresas con certificación (*).

Empresas exportadoras por comarcas

Empresas con certificación por comarca

número

%

número

%

Vigo

573

29,01

Vigo

414

25,72

A Coruña

354

17,92

A Coruña

318

19,41

Santiago

126

6,38

Ourense

108

6,59

Ourense

114

5,77

Santiago

107

6,53

O Salnés

92

4,66

Lugo

79

4,82

Total

1.975

100,00

Total

1.638

100,00

(*) Las empresas con certificación son aquellas que poseen la UNE-ISO, 9000,14000,16000, y la EMAS y OHSAS.

Fte) Consello Económico e Social de Galicia. Memoria 2010.

En cuanto a los modos de incorporación de la innovación tecnológica en las empresas debemos alentar su generación, transmisión y uso. En la actualidad, los ratios que presenta Galicia son muy reducidos en términos de dimensión regional, aunque muy concentrados y limitados a determinadas actividades y empresas. Ello significa que nos situamos en un medio difuso en el que el esfuerzo tecnológico, el personal investigador y los gastos en innovación apenas cobran cuerpo, acentuándose la brecha regional y empresarial con relación a los promedios españoles y europeos. Y en el ámbito del gasto en I+D destinadas hacia el sector empresarial es todavía más reducido que los promedios regionales.

La mayor competencia y la más intensa rivalidad entre las empresas ha estimulado, sin embargo, a la configuración de una estructura empresarial en Galicia con un mayor nivel de concentración y con una tendencia muy dinámica para las empresas más innovadoras (González-Laxe,2001). Este proceso ha conllevado el fenómeno particular por el que son las mencionadas empresas las que han ido acaparando y captando mayores cuotas de mercado; significándose en sectores de actividad en los que gozan de una significativa "identidad"; y las que constantemente modifican la visión convencional de la empresa al estilo schumpeteriano.

Esto es, frente a la fría y estricta imagen estadística que nos indica la estabilidad financiera y las tasas de concentración y de mercado, se sucede una imagen más dinámica, en la que emergen los movimientos de las expansiones, de las fluctuaciones de tamaño y de dimensión, y las continuas re-orientaciones de las  empresas.

Los análisis sobre los rankings y las jerarquías empresariales comienzan a proliferar y tienen como objetivo reflejar los grados de atractividad de los territorios. De una parte, porque el desarrollo de los territorios es el resultado de la interacción positiva entre los distintos niveles de acción en el que los actores sociales desempeñan un papel muy importante al lado de las autoridades locales y regionales; y en segundo lugar, porque los propios territorios se esfuerzan en identificar los "nichos de actividad" que en un espacio económico determinado están por el momento inexplotados.

En suma, la "competitividad durable" de los territorios no depende solamente de su capacidad para aumentar el potencial colectivo (medible en términos de producción) sino que debe proponer una modelo perenne de desarrollo que, a la vez, ponga en valor las potencialidades locales y asegure, al mismo tiempo, un equilibrio social y espacial. Por eso, se reclama que es indispensable que las autoridades locales definan claramente sus políticas económicas, sociales y de formación para que dichas políticas se traduzcan en el establecimiento de estrechos partenariados entre los poderes públicos y los actores sociales.

Y efectivamente, de esta manera, se puede afirmar que de la misma forma que se habla de desarrollar "proyectos de empresa", es preciso hablar de la necesidad de la emergencia de "proyectos de territorio", en el sentido asociar a los actores de un mismo territorio; desarrollar los mecanismos de implicación en los proyectos; y potenciar la capacidad de suministrar los servicios adaptados al mencionado territorio, tales como infraestructuras de transporte, equipamientos, polos de creatividad y centros de investigación.

En la economía actual no se asiste únicamente a una reconcentración regional, sino que también presenciamos la emergencia de una nueva economía que fundamenta sus bases en los sistemas locales o regionales de producción. Esta nueva economía se caracteriza por una fuerte presencia de las PYMES y por un gran dinamismo en el plano tecnológico y en términos de creatividad. De la misma forma, ese mencionado procesos se apoya en las redes de las firmas complementarias y en sectores y actividades comunes como los servicios, las "medias", las altas tecnologías, la cultura, etc.

La combinación de los dos principales fenómenos, el nuevo impulso regional y el desarrollo de las nuevas tecnologías, va a obligar a las autoridades locales y regionales a definir los proyectos colectivos a fin de alcanzar y aprovechar las externalidades positivas y los rendimientos crecientes.

En este sentido, la nueva Galicia empresarial se puede clasificar en cinco grandes grupos:

a) grupos familiares, esto es, son estructuras organizativas históricas, que mantienen sus señas de identidad, que se han reorganizado y sostenido por medio de acciones pioneras de renovación constante en cada una de sus ramas productivas y de servicios.

b) empresas de capital multinacional, ensambladas y asociadas a la economía gallega, bien por su dependencia y vinculación a los recursos intrínsecos y específicos gallegos, bien por sus posiciones de enclave geo-económico relacionados con los mercados.

c) empresas de base cooperativa. Sostenidas sobre la acción productiva, industrializadora y de servicios ligada a sectores primarios y dependientes de los recursos naturales. En la actualidad muy integradas y con una sólida estructura financiera y organizativa.

d) los "nuevos empresarios". Corresponde a aquellos líderes empresariales que han desarrollado modelos propios, con una clara visión del negocio, orientación hacia amplios mercados y con una nítida anticipación a los ciclos y tendencias. Poseen estructuras muy flexibles y rápidas. Se han convertido en las señas de identidad de la Galicia Moderna.

e) empresas ligadas a las entidades financieras. Tanto CaixaGalicia, Caixanova como el Banco Pastor habían desplegado una intensa labor en lo que atañe a la constitución de grupos industriales y de servicios ligados a sus corporaciones. Por eso, se llegaron a apreciar fuertes inversiones en actividades y empresas claves de Galicia y en otros países. Sin embargo, la dinámica de desaparición de dichas entidades y su absorción por otras, han maniatado los márgenes y las posibilidades de crecimiento de las empresas participadas dados los negativos resultados financieros de las casas-madre.

La realidad empresarial gallega junta, pues, luces y sombras, al estilo schumpeteriano. Viene ajustado recordar lo que Schumpeter afirmaba, allá por 1946, en el prólogo a la segunda edición de su magnifica obra "Capitalismo, Socialismo y Democracia", después de leer las críticas a su primer escrito. Escribía, lo siguiente "una presentación sincera de los hechos nefastos no ha sido nunca tan necesaria como hoy, puesto que el evasionismo se ha desarrollado hasta plasmarse en un sistema de pensamiento. Esto constituye para mí el motivo y la justificación para escribir el nuevo capítulo. Los hechos y las inferencias presentadas en él no son ciertamente agradables ni consoladores. Pero no son derrotistas. Derrotista es el que, mientras clama servir a la Cristiandad y a todos los demás valores de nuestra civilización, rehusa, sin embargo, levantarse en su defensa, siendo indiferente que acepte su derrota como una conclusión prevista de antemano o se engañe a sí mismo con vanas esperanzas contra toda esperanza. Pues ésta es una de aquellas situaciones en que el optimismo no es sino una forma de deserción".

Los planteamientos de futuro se inscriben en la nueva estrategia de internacionalización de la empresa, cuya respuesta está en función de las preferencias y de los objetivos de cada una de ellas. No obstante y a pesar de no existir un patrón fijo de las empresas con presencia exterior, podemos destacar la internacionalización comercial, basada en la exportaciones de bienes y servicios como respuesta a la búsqueda de nuevos clientes en mercados exteriores; la internacionalización productiva, que va acompañada necesariamente de inversión directa en el exterior; o la cooperación empresarial que permite crear las ventajas competitivas necesarias por parte de las empresas de menor tamaño.

Determinantes teóricos de la internacionalización de las empresas

Ventajas especificas propias de la empresa

Ventajas derivadas de la localización

Ventajas de la internacionalización

Capacidad innovadora; técnicas de producción superiores;acceso exclusivo a alguna materia prima;capacidad empresarial y de dirección;

aprovechamiento de las economías de escala y de alcance; diversificación de riesgos financieros, políticos; etc.

Diferenciación en la dotación de recursos naturales;diferencia en los costes de los inputs, producción o de transporte; diferencias culturales; barreras arancelarias y no arancelarias.

Conjunto de factores que influyen en la decisión de elegir modos de internacionalización con mayor implicación; costes de transacción; información.

Dado el posicionamiento, la especialización y el tamaño de la empresa gallega no cabe duda que la apuesta a favor de la internacionalización se ha de entender como una apuesta a la necesidad de optimizar ciertas ventajas competitivas, ya sean intrínsecas, relacionadas con la propiedad de la empresa, de la explotación de sus activos materiales o inmateriales; y  los derivados  de la localización de las mismas.

(Continuará)

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