Galicia no se resigna a ser una isla energética y planta cara a la UE y al Gobierno
La exclusión de Galicia de la red del hidrógeno ha generado preocupación en esta comunidad, como advierte María Jesús Lorenzana Somoza, conselleira de Economía, Industria e Innovación de la Xunta. Esta decisión amenaza futuras inversiones y pone en peligro proyectos clave, como el hidroducto Guitiriz-Zamora, que tenía la finalidad de conectar a Galicia con la red europea de hidrógeno verde.
Ante esta situación, la Xunta que preside el popular Alfonso Rueda asegura que Galicia no se quedará de brazos cruzados. Esta comunidad posee recursos naturales y ventajas estratégicas para destacar en el despliegue del hidrógeno verde, como fuentes renovables, biomasa, y puertos que podrían ser esenciales para exportar productos derivados del hidrógeno. Además, cuenta con el respaldo de empresas, industrias y capital humano calificado en este sector.
En este contexto, el profesor Ramón Varela, catedrático de Biología y Geología, y doctor en Biología, comenta en la edición Galicia de MUNDIARIO: "La decisión de la UE de no incluir a Galicia en los fondos para el tramo Zamora-Guitiriz de la red troncal ibérica de hidrógeno verde es sorprendente y parece una discriminación intencionada".
En respuesta a esta exclusión, ha surgido la Alianza Industrial Gallega del Hidrógeno Verde, que reúne a todo el ecosistema gallego interesado en este vector energético. La alianza refleja la unidad y unanimidad en torno a la convicción de que Galicia puede ser un referente en el noroeste en la implementación del hidrógeno verde.
Inversiones en el aire
En términos de proyectos concretos, existen iniciativas con una inversión de 270 millones de euros y ubicadas en As Pontes, Meirama (Cerceda) y Arteixo. Estos proyectos no solo generan empleo directo sino que también impulsan una industria auxiliar que se desarrolla a su alrededor.
A pesar de los avances tecnológicos y normativos necesarios en este sector, el Gobierno de Alfonso Rueda destaca la falta de compromiso por parte del Gobierno central. Se señala el desinterés en la planificación del trazado del H2Med, desconectando a Galicia de esta infraestructura estratégica.
La reciente decisión de la Comisión Europea introduce incertidumbres y potencialmente perjudica a Galicia al desincentivar futuras inversiones y la llegada de nuevas industrias. La viabilidad de proyectos maduros que dependen de esta infraestructura también está en juego, así como la posibilidad de abastecerse de electricidad a un precio accesible.
A pesar de estos desafíos, Galicia no se resigna a ser una isla energética. Continuará exigiendo la conexión denegada, insistiendo en la modificación de la planificación de la red eléctrica y demandando los fondos necesarios para que la industria gallega pueda destacar en este contexto de transformación verde y digital. @mundiario



