Cuestionan el puerto exterior de A Coruña tras la espera de un barco averiado para poder entrar

No quiere uno pensar en qué podría ocurrir si, en lugar de una avería en la máquina, el daño fuese producido en tanques, por escora o incendio a bordo. ¿Se habría forzado la entrada sin una pleamar que garantizase la maniobra de acceso para no tener que esperar?

Puerto exterior de A Coruña. / Mundiario
Puerto exterior de A Coruña. / Mundiario

El buque tanque liberiano Max Jacob, con un calado de 16,5 metros y una carga de 150.000 toneladas de fuel pesado, ha entrado, con olas de unos cinco metros, al refugio del puerto –calificado de exterior– de punta Langosteira, en A Coruña. Una avería en el servo –considerada menor– le obligó a navegar, como ya ha informado La Opinión, a una velocidad de tan solo 6 nudos y esperar, en las proximidades de la bocana del citado puerto arteixán, durante tres horas a que la pleamar facilitara las maniobras de acceso a las instalaciones que finalmente le acogerían.

Ojalá el de punta Langosteira fuese un puerto de acogida habitual para buques que precisen de reparaciones, como ha sido el caso del Max Jacob; pero ojalá fuese, también, el puerto que nos han "vendido" como habilitado para recibir a cualquier tipo de buque porque, de haber sido así, no sería necesaria la espera de tres horas –o más– en medio de un mar poco dado a las facilidades para acogerse a ese abrigo que precisaba en sus circunstancias. Por su calado, este buque-tanque (nada extraordinario, en temas marítimos) no pudo entrar en el puerto de A Coruña y derivó, supuestamente porque sabía disponía de mayor calado, al de punta Langosteira; pero ha tenido que aguardar a que la marea permitiese su entrada en un puerto que se da como seguro para, efectivamente, ponerse a resguardo y proceder a reparar el daño ocasionado en su máquina.

¿Tiene o no Punta Langosteira calado suficiente y seguridad de esta suficiencia para acoger a un buque medio como el Max Jacob en su rada? Si es así, ¿por qué el capitán del petrolero se ha visto en la necesidad de esperar a la pleamar para poder entrar en el puerto? ¿Qué hubiera ocurrido si la avería fuese más importante y, como ha sucedido el viernes, hubiese tenido que esperar esas tres horas?

El de Langosteira es un puerto exterior en cuya construcción se han invertido –de hecho parece necesaria alguna nueva inversión complementaria– muchos millones de euros. Está situado a un tiro de piedra de la ciudad de A Coruña, a la que se ha querido "librar" del peligro de un nuevo accidente protagonizado por un buque petrolero alejando a éstos de su puerto. No quiere uno pensar en qué podría ocurrir si, en lugar de una avería en la máquina, el daño fuese producido en tanques, por escora o incendio a bordo. ¿Se habría forzado la entrada en punta Langosteira sin una pleamar que garantizase la maniobra de acceso para no tener que esperar?

¿Sabemos exactamente lo que tenemos en punta Langosteira? No quiero ser alarmista, pero llama la atención que un puerto de nueva construcción se vea en la disyuntiva de admitir o no la entrada de un buque de las características del Max Jacob en función de si hay bajamar o pleamar para poder maniobrar con seguridad. Porque supongo que no ha sido un capricho del capitán del buque o de los prácticos (cuatro remolcadores han estado al quite por si fuese necesaria su intervención), tampoco de Salvamento Marítimo, esa espera de tres horas.

Comentarios