Entran en vigor los nuevos aranceles chinos a EE UU en respuesta a las medidas de Trump
Pekín endurece su postura en la guerra comercial con gravámenes estratégicos a productos agroalimentarios y sanciones a empresas estadounidenses.
La guerra comercial entre China y Estados Unidos ha escalado nuevamente este lunes con la entrada en vigor de nuevos aranceles chinos a productos agroalimentarios estadounidenses, valorados en 21.000 millones de dólares (19.332 millones de euros), según estimaciones de Reuters. Esta medida responde a la última ronda de gravámenes impuestos por la Administración del presidente Donald Trump, que desde su llegada a la Casa Blanca ha intensificado las barreras comerciales contra el gigante asiático.
Los nuevos aranceles de Pekín afectan a una amplia variedad de productos agrícolas estadounidenses, como el pollo, el trigo, el maíz y el algodón, con un sobrecargo del 15 %, mientras que otros productos como la soja, la carne de cerdo y vacuno, el pescado, las frutas, las verduras y los lácteos enfrentan un 10 % adicional.
La estrategia del Gobierno chino ha sido una respuesta medida y específica, concentrada en sectores clave de la economía estadounidense, en contraste con la medida de Washington que, desde el 4 de marzo, ha impuesto un 20 % adicional de aranceles a todas las importaciones chinas, afectando bienes por un valor de 440.000 millones de dólares (405.000 millones de euros).
En la última ronda de sanciones, China ya había aplicado aranceles de entre el 10 % y el 15 % a 80 productos energéticos y manufacturados provenientes de Estados Unidos, con un impacto estimado de 14.000 millones de dólares (12.912 millones de euros).
Los expertos opinan que la respuesta de Pekín está dirigida para afectar la base electoral del multimillonario republicano, pero lo hace de manera moderada para mantener abierta la posibilidad de un acuerdo comercial.
Restricciones comerciales y sanciones a empresas estadounidenses
Más allá de los aranceles, China ha intensificado su estrategia al restringir las exportaciones de productos chinos a 15 empresas estadounidenses vinculadas al sector de defensa y seguridad, debido a su potencial uso dual, tanto civil como militar.
Además, Pekín ha incorporado 10 nuevas compañías estadounidenses a su lista de "entidades no fiables", lo que permite imponerles medidas punitivas. Entre las empresas afectadas se encuentran gigantes tecnológicos y de defensa, lo que sugiere una escalada en la confrontación comercial.
En un nuevo frente de batalla, China ha anunciado una investigación antimonopolio contra Google, lo que podría derivar en restricciones a sus operaciones en el país asiático. También ha anunciado limitaciones en la exportación de minerales estratégicos clave, insumos esenciales para la producción de tecnología avanzada y armamento, un mercado donde China es líder mundial.
China recurre a la OMC y acusa a EE UU de manipulación comercial
Pekín ha elevado una denuncia formal ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), en la que acusa a Washington de aplicar medidas injustificadas y proteccionistas que distorsionan el comercio global.
"La imposición unilateral de aranceles por parte de Estados Unidos viola las normas de la OMC y socava la base de la cooperación económica y comercial entre China y EE UU", señaló el Ministerio de Comercio chino, que ha expresado la "fuerte insatisfacción y firme oposición" de Pekín a la acción de Washington, según la agencia estatal de noticias Xinhua.
"China defenderá resueltamente sus derechos e intereses legítimos de acuerdo con las normas de la OMC y protegerá el sistema de comercio multilateral y el orden económico y comercial internacional", escribieron las autoridades en un comunicado.
El Gobierno chino también ha rechazado los argumentos de Estados Unidos sobre la falta de control en el tráfico de fentanilo, una de las razones que Washington ha utilizado para justificar su política arancelaria. Pekín considera que estas acusaciones son una "débil excusa" para contener el desarrollo de China en la economía mundial.
El ministro de Exteriores chino, Wang Yi, ha acusado a Estados Unidos de llevar una política de "doble cara", y afirmó que "ningún país puede esperar reprimir a China y al mismo tiempo mantener buenas relaciones comerciales con ella".
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Exteriores, Mao Ning, ha asegurado en una comparecencia este lunes que EE UU politiza y utiliza las cuestiones económicas como arma para intentar frenar el crecimiento de China. @mundiario


