Un pesquero gallego es el primero en navegar con tecnología de propulsión asistida por viento

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Pesquero gallego. / Mundiario.

La vela rígida del Balueiro Segundo ahora tiene 12 metros de altura y dispone de un sistema de control autónomo, por lo que no requiere de tripulación adicional para manejarla.

Un pesquero gallego es el primero en navegar con tecnología de propulsión asistida por viento

La Organización de Palangreros de A Guarda, que con 37 buques constituye la más importante del sector del palangre en Europa, ha vuelto a marcar la diferencia gracias a una apuesta sin precedentes por la innovación, el cuidado al medio ambiente y la sostenibilidad. La vela rígida que luce ahora majestuosa en el Balueiro Segundo, estos días en aguas de Panamá, es el fruto de un trabajo de tres años. Un proyecto pionero a nivel mundial que ha sido liderado por Orpagu y bound4blue, y en el que también han participado otras compañías como la viguesa de ingeniería naval Insenaval o la empresa noruega Kyma, líder en monitorización de la eficiencia de buques mercantes que será la responsable de monitorizar y validar el ahorro de combustible y emisiones durante los próximos meses de pruebas en el Océano Pacífico.

La vela rígida del Balueiro Segundo ha experimentado algunas modificaciones tras un primer prototipo más alto y flexible, pero menos adecuado para un palangrero. Ahora tiene 12 metros de altura y dispone de un sistema de control autónomo, por lo que no requiere de tripulación adicional para manejarla.

Un operativo que comenzó hace casi un mes

Todo el proceso de ensamblaje de la vela en el pesquero ha sido grabado hasta el más mínimo detalle, conscientes todos los protagonistas del hito que supone esta iniciativa. Un operativo que comenzó hace casi un mes con el traslado por mar de la vela rígida que salió de Vigo y recorrió 4.200 millas náuticas para llegar a su destino: el barco de Orpagu en el Pacífico.

Realizadas ya las últimas pruebas de control y superada también con éxito la de estabilidad, los palangreros guardeses confían en que la primera travesía sea este mismo fin de semana o a principios de la que viene.  Un viaje que convertirá al Balueiro Segundo en el primer pesquero del mundo en llevar una tecnología de propulsión auxiliar asistida por el viento y, a su vez, el primer barco en tener instalado el eSAIL™, de bound4blue. Un sistema propio de la empresa cántabra que utiliza el viento para propulsar el buque, reduciendo de esta forma el consumo de combustible y, por tanto, la huella de carbono, es decir, las emisiones contaminantes liberadas al medio ambiente.  Precisamente, la noruega Kyma se encargará de validar el ahorro de combustible, que todo apunta a que estará en torno al 30%.

Aunque novedosos, el sistema eSAIL™ cuenta con todas las garantías de seguridad y fiabilidad que le otorgan la aprobación por parte de Bureau Veritas y la Dirección General de la Marina Mercante española. Se trata de una tecnología ligera, compacta y con bajos costes de mantenimiento que puede instalarse tanto en barcos existentes como de nueva construcción.

Transporte de la vela rígida. / Mundiario.

Transporte de la vela rígida. / Mundiario. 

Para la Organización de Palangreros Guardeses, esta nueva singladura que emprende de la mano de Balueiro Segundo está totalmente en línea con lo que lleva defendiendo desde hace muchos años: sostenibilidad y cuidado del entorno, reduciendo el impacto de la actividad que realizan en el mar. El camino no ha estado exento de dificultad pero, desde Orpagu, aplicaron la misma filosofía que los impulsó a poner en marcha el proyecto: navegar a favor de viento. La asociación de palangreros está convencida de que "la tecnología tiene y debe tener un carácter humano y natural. Es absurdo y poco eficiente desde todos los ámbitos, incluido el económico, medirse en duelo con la naturaleza en pos de un avance tecnológico desnaturalizado. Es conveniente desandar esos caminos erróneos y encontrar la manera de convivir. Este proyecto no deja de seguir los pasos de las gentes de A Guarda y de tantos puertos pesqueros que aprendieron a aprovechar las bondades de una naturaleza generosa para lograr beneficios económicamente vitales. La vela rígida se entronca, en este sentido, con las embarcaciones tradicionales y vive del viento que aquí movió a los muiños (molinos) de A Guía, de Abaixo o Da Cruzada”, destaca la directora gerente de la organización, Juana Parada.

Por su parte, José Miguel Bermúdez, CEO y cofundador de bound4blue,  también es consciente de que están haciendo historia, al tiempo que ya piensa en el futuro: “La instalación en el Balueiro Segundo representa un hito para la compañía, como primer paso hacia futuras instalaciones en barcos de mayores dimensiones y diferentes segmentos, como buques tanque, graneleros, Ro-Ro o buques de carga general. Nuestro sistema es totalmente escalable y ya contamos con una versión de 17 metros de altura en fabricación, totalmente abatible, que se instalará en un buque de carga general tras el verano de este año.”

Una aventura que comenzó con la Aceleradora de la Pesca en 2018

La navegación que realizará el Balueiro Segundocon su nuevo porte   comenzó en 2018 con un encuentro entre Orpagu y bound4blue propiciado por la Aceleradora de la Pesca de Kaleido, que nacía ese mismo año en Vigo. Los responsables de Fishing Accelerator pusieron en contacto a los representantes de ambas sociedades y fue en ese momento cuando se gestó el milagro que hoy tiene forma de una vela rígida de 12 metros y un sistema inédito para los barcos de pesca.

Esto sólo ha sido posible gracias a la visión y la audacia de un grupo de personas y el apoyo económico de varias administraciones. Los trabajos de bound4blue contaron con la cofinanciación de la Unión Europea, a través del proyecto Aspiring Wingsails. Mientras que en el caso de Orpagu, recibió la ayuda del Fondo Europeo y Marítimo de la Pesca y el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. @mundiario 

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