La no deflactación del IRPF: un sobrecoste silencioso para los contribuyentes

La negativa del Gobierno a ajustar los tramos del IRPF según la inflación ha supuesto un sobrecoste para los ciudadanos, según un informe del Consejo General de Economistas.
Una camarera trabajando. / RR. SS.
Una camarera trabajando. / RR SS.

Durante el período inflacionario que azotó a España entre 2022 y 2024, el debate fiscal giró en torno a la deflactación del IRPF, una medida que habría evitado que la subida de precios empujara a los contribuyentes a tributar más sin haber ganado poder adquisitivo real. Sin embargo, el Gobierno rechazó esta vía y optó por otras medidas compensatorias, lo que ha derivado en una carga tributaria adicional para los ciudadanos.

Según el reciente informe del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF), si Hacienda hubiera aplicado la deflactación en el tramo estatal del IRPF, los contribuyentes habrían ahorrado entre 200 y 1.500 euros en 2025, dependiendo de su nivel de ingresos. El estudio refleja que las rentas bajas se habrían beneficiado con ahorros cercanos a los 200 euros, mientras que las rentas más altas podrían haber reducido su carga fiscal en hasta 1.500 euros.

El Gobierno justificó su negativa argumentando que la deflactación también beneficiaría a las rentas altas y que las medidas aplicadas ya garantizaban un alivio para los contribuyentes con menores ingresos. No obstante, organismos como el Banco de España y la Autoridad Fiscal han advertido que la no deflactación ha impulsado la recaudación fiscal a niveles récord, con un incremento del 8,4% en 2024 debido, en gran parte, al efecto inflacionario.

Divergencia entre las regiones

El informe también destaca que las comunidades autónomas han ido abandonando progresivamente la deflactación en sus tramos autonómicos del IRPF, optando por otros mecanismos como deducciones y bonificaciones. Esta situación ha generado una mayor divergencia entre las regiones, con diferencias significativas en los tipos impositivos mínimos y máximos aplicados.

A medida que la inflación se modera, la discusión sobre la deflactación del IRPF podría perder fuerza en el debate público. Sin embargo, los datos muestran que su ausencia ha tenido un impacto real en los bolsillos de los contribuyentes y en la capacidad recaudatoria del Estado, dejando abierta la cuestión de si el modelo fiscal actual es el más justo y eficiente en un entorno de inflación volátil. @mundiario

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