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MUNDIARIO

La cumbre climática de Madrid (III): La desvergüenza de Endesa, del alcalde, y de los críticos con Greta

El panorama para afrontar la emergencia climática es lamentable. Panorama de chiquillos desconectados de la realidad y obstáculo al cambio.

La cumbre climática de Madrid (III): La desvergüenza de Endesa, del alcalde, y de los críticos con Greta
Primeras páginas de la prensa impresa pagadas por Endesa. / @XaviRossinyol
Primeras páginas de la prensa impresa pagadas por Endesa. / @XaviRossinyol

Fernando Bruna

Profesor de economía.

La estrategia seguida por Endesa para rentabilizar su patrocinio de la cumbre climática revela que es una empresa fuera de juego. No solo ofenden sus contenidos sino también sus formas. Sin embargo, con un alcalde como Martínez-Almeida, que se reconvierte ahora en ecologista, esto no parece llamar la atención. A eso añadimos que varias figuras clásicas del periodismo español se han entretenido criticando a Greta Thunberg. El panorama para afrontar la emergencia climática es lamentable.

La desvergüenza de Endesa y la ambigüedad del Gobierno

Hemos visto estos días que Endesa, la empresa más contaminante de España, no sólo patrocina la Cumbre Climática, sino que compró publicidad en periódicos estatales y locales, simulando portadas reales, y poniendo como primera noticia su política ambiental. El error es mayúsculo y denota una estrategia obsoleta para los nuevos tiempos, desconectada de la realidad. Sin embargo, esta desvergüenza de estrategia de marketing por parte de Endesa creo que les salió muy mal. Desde el punto de vista imagen de marca se podía aceptar su patrocinio de una cumbre climática, como han hecho Acciona, Iberdrola y otras, intentando mostrar su sensibilidad y voluntad de cambio. Pero la arrogancia y desconexión de la realidad social llevó a Endesa a cometer errores de libro. La compra de sobre-portadas de periódicos no es nueva, pero hacerlo de forma masiva (reduciendo la diversidad de prensa), a nivel estatal y local, y vendiéndolo como noticia auténtica, ya resulta intolerable. Resulta que la cumbre mundial de la emergencia climática queda reducida a una reunión en la que la noticia es Endesa. Eso no sólo es perverso, es estúpido para la propia Endesa. El mensaje que transmiten es que no están a la altura de las circunstancias y nos intentan engañar. Es como para despedir al presidente de la compañía y a sus consejeros.

Tampoco soy partidario de culpar a las empresas, o a los políticos o a cualquier sector concreto. Porque las empresas atienden a clientes, que somos todos, y todos nosotros también tenemos unas pautas de vida y no otras, y somos votantes. Ahora bien, el gobierno no ayuda con sus ambigüedades. El 62% de las emisiones contaminantes de España es producido por 10 empresas, la primera de las cuales es Endesa. Y para encontrar soluciones hay que llamar a las cosas por su nombre. Toda posible solución a un problema parte de identificarlo y afrontarlo, no de andarse con vaguedades.

El alcalde Martínez-Almeida y parte de la prensa

Este infantil lavado de cara ecologista (greenwashing) de Endesa coincide con el paripé del mismo alcalde de Madrid, famoso por su antiecologismo, y que ahora se presenta como vanguardia verde. Habiendo basado su campaña electoral en acabar con Madrid Central, la zona protegida por su antecesora en el cargo para reducir la contaminación, la primera medida del actual alcalde fue abrir zonas peatonales a la circulación de coches. Y, casi de chiste, ahora se vende como el alcalde ecologista que puso realmente Madrid Central a funcionar.

La cosa no se acaba ahí. Periodistas y medios de comunicación relevantes han aprovechado que viene Greta Thunberg para hacer bromas, criticar la simbología de viajar en barco o transmitir imagen de serena reflexión comentando que Greta debería estar en su casa. ¿Por qué molesta tanto Greta Thunberg? La agencia SINC da algunas respuestas en un recomendable artículo. Estos periodistas españoles que digo non han hecho ninguna loa a esa mujer que, con permiso de sus padres, y gracias a su fijación de ideas, consiguió movilizar a la juventud mundial. Cualquier disculpa es buena para intentar destruir un símbolo ecologista que se hizo a sí mismo, con libertad y constancia.

Eso sí. La revista Lecturas, en un artículo firmado por Pilar Eyre, sugiere que la reina Letizia es consciente de que debe acercar a la princesa Leonor a las preocupaciones de la juventud, para lo cual es buena idea que participe en la cumbre climática y, quizás, que se le vea junto a Greta Thunberg.

¿Estamos avanzando?

Tampoco quiero caer en el derrotismo. Gracias a que la cuestión climática está de actualidad, este mismo mes el Banco Europeo de Inversiones ha declarado que no volverá a financiar proyectos de combustibles fósiles (a partir de 2021) y que aspira a movilizar un billón de euros para la transición verde en la próxima década. Podemos discutir si estos planteamientos son suficiente o no, pero no cabe duda de que son pasos en la buena dirección.

Aun así, mi sensación es que hay mucha gente que no han entendido nada. Pero nada de nada. Por tanto, habrá que volver a sentarse en el suelo junto a Greta y a un cartel que, con grandes letras, diga: “Es el planeta, estúpidos”. @mundiario