Carta a los autónomos

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Un profesional autónomo. / RR SS
Éste es un buen momento de reconvertirse, de inversión, de pensar. De no dejarse llevar por tv, por bulos y whatsapps...
Carta a los autónomos

En momentos de inseguridad e inestabilidad en todos los sentidos, los autónomos tenemos dos opciones, meter la cabeza en tierra y esperar a ver lo que ocurre o ponernos en marcha y realizar los cambios que deseemos. Hoy muchas empresas y autónomos nos planteamos cómo seguir trabajando en un futuro; en definitiva, somos los que movemos las economías de los países y quien leyendo hasta aquí no esté de acuerdo con ello, le invito a que deje de leer. Esta elección puede marcar el sentido y la forma de vivir para muchos países y regiones.

Esta situación actual es algo que cada uno ha de solucionar, con independencia de la política de cada gobierno, ya que está visto y comprobado, que cada uno va a lo suyo con un estudiado paraguas exterior, teniendo más apariencia que resultado y más político que práctico. 

Con la práctica forzada del teletrabajo algunos se plantean usarla e incluso llevarla más lejos, con lo que se dan dos opciones: seguir la manera tradicional o continuar online. Al que elija la parte online, no excluyente del tradicional, comentar un simple ejemplo de cómo hacer o no hacer.

Hoy comienzo el día queriendo purificar el aire de mi casa con ozono, tema que se va a poner de moda, para ello como el 90% de los usuarios me voy a San Google Querido, a ver la información que me da, en 0,39 segundos me da toda la información que requiero, ¿saben quién aparece? Por supuesto, los gigantes asiáticos, quienes me ofrecen por precio y características básicas, lo que busco. Fin.

Bien, obstinado por comprar producto español vuelvo a internet y a la pregunta comprar generador en España, volvemos al mismo resultado, pero esta vez aparece una empresa aparentemente española, sin precios, sin productos y pagando una pasta por estar en la parte alta de los buscadores.  Tercera opción asiática, cuarta española y por fin localizo página con productos, precios y características, lo que yo busco.  Cuarta opción y buscando a conciencia. Esto el cliente tipo de internet no lo hace, va rápido y búsquedas concretas. Como tengo tiempo realizo el experimento con otros productos y ¿querrán creer que me ocurre lo mismo o peor con otras empresas y productos?  ¿Es lógico invertir en algo que no tiene retorno?

En servicios, alimentación, bienes de consumo son más sencillos de localizar, pero sí es cierto que el mercado online hay que trabajarlo por parte de las empresas aún más, internet se utiliza más como escaparate, como reflejo de que existimos, que como tiendas virtuales, algo reclamado por los clientes.

Una web debe ser rápida, intuitiva y sobre todo práctica, si queremos hacer un escaparate o un dossier de lo que somos podemos hacerlo, pero siempre como objetivo secundario o terciario. El cliente busca calidad, precio y cercanía. Ofrezcamos eso en nuestra web. Utilicemos correctamente las armas a las que tenemos alcance.

El comercio podemos realizarlo del modo tradicional y compaginarlo con el online. Pero podemos tomar estos tiempos como elección, ¿qué modelo queremos utilizar? Valorando lo que mi negocio solicita y lo que puede ofrecer. Quien haya viajado por Europa, puede darse cuenta de las distintas formas de trabajo y vida de cada país, pero sobre todo los latinos, con diferencia del resto, aparte del carácter.

Llevarnos a ciudades desiertas de comercios quitando las peluquerías, comida rápida, restaurantes, bazares, alguna librería, decoración, juguetería especializada y poco más y dejando el grueso del comercio en manos de grandes superficies, a las afueras de las ciudades, donde se concentra el 95% del negocio, no es viable. Por nuestra idiosincrasia, por nuestro tejido empresarial, por el empleo (en muchos casos autoempleo) y porque España es un país definido por zonas en muchos casos.

Ciudades destinadas a los sectores servicios u hostelería deben de reconvertir parte de su tejido empresarial en sectores productivos de transformación. Probablemente por cooperativas en la pesca y agricultura y empresas para el sector secundario. Ése mal tratado e imposibilitado en muchas regiones, es el que echamos de menos en una pandemia como la actual y está demostrado que estamos capacitados para realizarlo sin problemas, pero luego no lo mantenemos, dependemos de terceros para su acceso.

La priorización de qué realizar exactamente es el primer punto a definir, el segundo realizarlo y mantenerlo. Éste es un buen momento de reconvertirse, de inversión, de pensar. De no dejarse llevar por tv, por bulos y whatsapps. No tenemos más que ver que el resto de países, incluso el más avanzado como es EE UU donde cada Estado hace la guerra por su cuenta, desoyendo lo que el gobierno central les indica, peor aún en países sudamericanos donde este virus agrava economías precarias y cuando se habla de economía no nos olvidemos que va aparejada con las vidas de sus ciudadanos. Algo que lo vemos claro desde fuera, pero no cuando estamos involucrados en la vorágine en la que nos quieren meter, eso que mal llaman: el día a día.

Olvidémonos de las limosnas sin sentido que dicen que nos dan, por parte de los Estados, recordar que lo que se suele dar suele quitarse de otro lugar a la misma persona, busquemos las soluciones que pueden reactivar nuestras economías de la mejor manera y de esa forma saldremos antes de los tiempos que se acercan.

En resumen. O lo hacemos nosotros, o lo harán otros y siempre positivos. O apostamos por la creación y menor globalización, manteniendo los productos esenciales dentro de nuestro país, favoreciendo la industrialización de zonas abandonadas por otro tipo de negocio, buscando y favoreciendo fórmulas de exportación, incentivando de manera real la creación de trabajo en zonas deshabitadas. Todo esto puede ser una idea para los gobernantes, quienes en todo este tiempo no han dado opciones económicas para el después, cierto que la situación ni es sencilla, ni se ha dado nunca, pero ¿no hay nuevas ideas para el futuro económico? @mundiario

 

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