La asociación EuroNCAP, de azote a los fabricantes a herramienta de marketing

Los vehículos son sometidos a rigurosos test de impacto/euroncap-com
Los vehículos son sometidos a rigurosos test de impacto. / euroncap-com

En menos de 20 años, la asociación EuroNCAP ha logrado el reconocimiento de fabricantes y especialistas en sus pruebas de seguridad de vehículos.

La asociación EuroNCAP, de azote a los fabricantes a herramienta de marketing

En menos de 20 años, la asociación EuroNCAP ha logrado el reconocimiento de fabricantes y especialistas en sus pruebas de seguridad de vehículos.

En 1996 el departamento de Transportes del Reino Unido decidía crear un ente independiente que evaluase la seguridad de los vehículos de forma más exigente que la norma de homologación europea. El objetivo era lograr que la industria tratase de mejorar la seguridad por encima de los mínimos exigidos por la UE. Los primeros ensayos se realizaron en 1996, y llamaron la atención por su rigor y su objetividad, lo que provocó que muchas asociaciones de automovilistas, federaciones y algunos gobiernos europeos se uniesen a la Asociación. En 1998 se transformó en Asociación Internacional bajo jurisdicción belga, donde se ha fijado su sede.

El proceso de ensayo de EuroNCAP se lleva a cabo en 6 laboratorios independientes repartidos por Europa. Los criterios se basan en los elaborados por el Comité Europeo de Incremento de la Seguridad y los estándares fijados por la NTHSA. Sin embargo estos criterios no son fijos y están abiertos a las evoluciones tecnológicas presentes en los vehículos. Así desde su fundación los test EuroNCAP han añadido cada vez más criterios de control sobre los vehículos y endureciendo los existentes. Así además de las pruebas de impacto frontal y lateral, se han sumado pruebas dinámicas para evaluar el ESP, los dispositivos de frenado autónomo, los controles de velocidad, y todos aquellos dispositivos que obliguen a usar las medidas de seguridad.

El punto de inflexión

Hasta 2001 los test no eran muy conocidos entre el público general, pese a que algunos fabricantes ya empezaban a tenerlos en cuenta. En ese año estallaría la polémica de la mano del Alfa 147, que arrojaría unos resultados mediocres con 3 estrellas, y una protección muy baja en el impacto frontal. La reacción desde el fabricante fue alimentar la polémica alegando que las pruebas no eran lo suficientemente representativas de los impactos reales. Además de ello se empezó a elucubrar desde el sector que el objetivo de las 5 estrellas era inviable en esa época. El problema surgiría cuando unos meses después la segunda generación del Renault Laguna lograba por primera vez las ansiadas 5 estrellas. A partir de ahí el fabricante francés iniciaba una carrera mediática, aprovechando la polémica, para ensalzar la seguridad de su berlina, y desde ese momento todos sus vehículos tendrían como objetivo la quinta estrella. Al resto de fabricantes no les quedó más remedio que ponerse manos a la obra, y el prestigio de EuroNCAP fue en aumento.

Proceso objetivo

Debido a que al año salen a la venta infinidad de modelos en Europa, la selección de modelos se lleva en base a varios criterios. Los vehículos son seleccionados por los miembros de la sociedad, que además deben financiar el coste de la prueba, los fabricantes también pueden presentar los modelos que quieran bajo los mismos requisitos que el resto. En general se busca modelos relevantes en el mercado o en determinados sectores, para que la información sea útil al mayor número de personas.

Una vez seleccionado el modelo se elige la versión más significativa del mismo, y desde 2.012 con el equipamiento de seguridad que incluye de serie en toda la gama. Si el modelo se encuentra a la venta se adquieren 4 unidades en concesionario y de forma anónima. En caso que aún no lo esté, el fabricante deber proporcionar un listado de bastidores de los que se seleccionan 4 al azar, o bien EuroNCAP visita la fábrica y los selecciona directamente. Todos los vehículos chequeados deben estar homologados y listos para su venta, en caso de que se advierta cualquier irregularidad en el vehículo durante las pruebas se invalida el proceso.

Relación con los fabricantes

Curiosamente la relación de los fabricantes con EuroNCAP ha pasado del rechazo a la máxima colaboración. A medida que los resultados de las pruebas fueron tomando cada vez más relevancia, y que a nivel técnico no admitían discusión, los fabricantes fueron acercándose paulatinamente. Así las últimas modificaciones de los criterios de evaluación han tenido en cuenta algunas recomendaciones de fabricantes y proveedores.

A la hora de realizar las pruebas todos los fabricantes son informados, y se les permite asistir a los test para aclarar las dudas que puedan surgir y que comprueben que se realizan bajo las normas. Una vez se publican los resultados, se les invita a contrastarlo con los internos de la marca por si hay alguna anomalía.

Para evitar cualquier tipo de suspicacia, los resultados de los test de publican de forma completa en la web de EuroNCAP, y se le entregan a los fabricantes. En general tanto revistas como fabricantes suelen fijarse en el número de estrellas que se le otorgan al vehículo. La calificación por estrellas en un principio sólo se utilizaba para la protección de los ocupantes, desde 2.009 se tienen en cuenta todos los criterios para contabilizar las estrellas. Desde EuroNCAP aseguran que los resultados sólo son fiables al 100% en vehículos idénticos al de la prueba, tanto en equipo como evolución. De hecho no autoriza a que las variantes de los modelos, como familiares o descapotables, puedan asociarse los resultados.

Gran éxito

En general puede afirmarse de forma rotunda que la asociación EuroNCAP ha sido un éxito rotundo. Debido a la dureza y objetividad de sus test ha obligado a todos los fabricantes a elevar el estándar de seguridad de sus vehículos para no quedarse atrás.

Incluso pueden presumir de haber logrado que muchos dispositivos hayan pasado al equipamiento de serie, debido a la presión de los test, incluso sin ser obligatorios, facilitando a su vez el trabajo a la UE a la hora de legislar.

Sin embargo, no todo son alabanzas, en el debe queda el hecho de que no se testen todos los modelos del mercado. Además llama la atención la facilidad con la que se pliegan a repetir los test de determinados modelos cuando los resultados no son buenos. Por último y quizás lo peor, es que en las sucesivas reformas han endurecido la prueba sin aumentar la puntuación, de modo que las cinco estrellas de 2007 son más sencillas de lograr que en 2012, lo cual genera mucha confusión entre los consumidores.

En cualquier caso la aportación de las pruebas EuroNCAP al incremento de la seguridad de los vehículos es incuestionable. Así como la evolución en el equipamiento de serie de los vehículos. En 2003 empezaron a valorar los avisadores ópticos y acústicos del cinturón desabrochado, en 2005 prácticamente todos los vehículos lo incorporaban de serie, en 2.014 la UE lo hizo obligatorio.

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